"FAMMA es un espacio importante para reflexionar sobre muchos temas, una herramienta para el encuentro, para tejer muchas historias de manera conjunta, para aprender, para entrelazar afectos y sentimientos, para seguir soñando y trabajando por una sociedad mejor"
Eduardo García Martínez

Hace 12 años se realiza en El Carmen de Bolívar el FAMMA/ Festival Audiovisual de los Montes de María/, un espacio ideal para el reencuentro de creadores, realizadores, soñadores, gestores culturales que desde los territorios proponen nuevos relatos, otras formas de contarse y contar historias que surgen no solo en Montes de María sino en diversas regiones del país.

El evento ha servido para visibilizar el territorio montemariano y su martirizada historia reciente, asociada al conflicto armado, el tormento de sus habitantes y sus encomiables formas de resistencia, aferrados a la memoria, la tradición oral, la imagen fija y en movimiento, las costumbres que entretejen el afecto y permiten el abrazo y el reconocimiento del otro como igual.

Angie Forero, comunicadora social con maestría en Antropología, vinculada al Ministerio de Las Culturas, las Artes y los Saberes

Durante el desarrollo del décimo segundo FAMNA/Montes de María La Plaza dialogó con Angie Forero, comunicadora social con maestría en Antropología, vinculada al Ministerio de Las Culturas, las Artes y los Saberes, y una enamorada de lo que la Corporación Colectivo de Comunicaciones Montes de María Línea 21, viene haciendo en esta subregión Caribe desde hace tres décadas. El colectivo s una organización no gubernamental creada en 1994 por un grupo de comunicadores sociales, maestros, líderes comunitarios y gestores culturales de El Carmen de Bolívar, abanderados por Soraya Bayuelo, interesados en lograr espacios de comunicación alternativos para el reconocimiento y el reencuentro, en búsqueda de construir ciudadanía, participación e identidad.

Jóvenes, hombres y mujeres con nuevos valores, comprometidos en transformar una realidad adversa

Un logro inmenso

Para Forero, es inmenso lo que este colectivo ha logrado en el tiempo que lleva trabajando en favor de la paz y la reconciliación, formando jóvenes, hombres y mujeres con nuevos valores, comprometidos en transformar una realidad adversa y buscando otras maneras de ser útiles a la sociedad. Vino esta vez como jurado de la duodécima versión del FAMMA /2023/, y de nuevo ha quedado impresionada con lo que ha experimentado.

«Este es un espacio importante para reflexionar sobre muchos temas, una herramienta para el encuentro, para tejer muchas historias de manera conjunta, para aprender, para entrelazar afectos y sentimientos, para seguir soñando y trabajando por una sociedad mejor», dice.

Así mismo piensa que el conflicto armado que padecieron las comunidades montemariana hace parte de su realidad, y que es significativo que el colectivo haya podido organizarse y actuar en medio de una dura confrontación armada, venciendo el miedo y contrarrestando la adversidad, construyendo narrativas y acciones de resistencia, tan válidas que en 2003 el Colectivo con su directora Soraya Bayuelo a la cabeza, ganó el Premio Nacional de Paz por “su contribución a la reconciliación y la convivencia pacífica a través de un proyecto de comunicación que fortalece el tejido social de la región”.

Pero el conflicto no lo es todo y por eso con proyectos de impacto se ha podido acceder a recursos para continuar el trabajo encaminado a lograr nuevas formas de organización para el fortalecimiento social y comunitario, armar la red de narradores, los colectivos infantiles y de mujeres, sin dejar a un lado la búsqueda de la reconciliación y la convivencia pacífica, razón de ser del Colectivo, que goza de gran prestigio ante instancias nacionales y foráneas. Por eso Angie Forero se siente tan a gusto cuando regresa a El Carmen de Bolívar y es testigo de la manera particular como se preserva la memoria histórica del territorio.

El tema mujer ha ido ganando cada vez más fuerza en el trabajo del colectivo de Comunicaciones

La mujer como ejemplo

Forero destaca el trabajo para formar los colectivos de mujeres, empoderarlas y tener en ellas un baluarte para la reconciliación. Violentadas, humilladas, sacrificadas de diferentes maneras durante el conflicto, quieren doblar la página, reescribir una nueva historia. Y lo están haciendo. «Desde hace unos cinco años el tema mujer ha ido ganando cada vez más fuerza en el trabajo del colectivo de Comunicaciones, las mujeres están como protagonistas en los círculos de la palabra, en las producciones que estamos viendo, hablando con valentía de las múltiples violencias que las han afectado. A mí me parece increíble», dice Angie Forero.

Destaca que se han ido visibilizando temas que estaban vedados, pero advierte que las mujeres, que han resistido, que perdieron a sus esposos, sus hijos, sus familiares en la guerra, no pueden estar solas en estos procesos sino acompañadas por el Estado y la sociedad. «Tenemos la obligación de rodearlas para que puedan contar sus historias, narrarse, para que logren avanzar en su misión de dar y preservar la vida en el territorio, pero no pueden estar solas», dice Forero.

Los jóvenes

En cuanto a los jóvenes señala que al igual que las mujeres, vienen con una gran fuerza en el colectivo, aprendiendo, organizando, llevando la palabra en el festival, comprometidos con ese otro gran proyecto que es el Mochuelo. Dice que «es muy importante permear a los jóvenes para que puedan desarrollar sus talentos, hacer arte, cultura, tejido comunitario, en lugar de estar en otras opciones que no les convienen. El FAMMA Y el colectivo les ofrecen ese espacio para trabajar y construirse un camino como personas».

Angie disfruta llegar a lugares como El Carmen de Bolívar porque siente un ambiente de contagiante alegría y esperanza, brotado del Colectivo de Comunicaciones Montes de María Línea 21 y el FAMMA, que convocan, lideran y muestran los resultados de un trabajo dedicado y comprometido. «Aquí aprendo cada vez más -dice- y tengo oportunidad de servir de mediadora entre estas hermosas iniciativas que buscan paz territorial con enfoque poblacional, y el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes».

Niños, mujeres y jóvenes en el FAMMA