"La ANI fijó un plazo de seis meses para definir si el peaje de Turbaco se trasladaría a otro sitio, pero aunque la fecha se cumple mañana viernes 16 de febrero, nada se sabe sobre el particular".

En diciembre de 2021 el peaje de Turbaco /ubicado sobre la Carretera Troncal de Occidente/quedó con las talanqueras arriba después de una serie de reclamos ciudadanos que impidieron siguiera cobrando por el cruce de vehículos. Se iniciaba una confrontación entre comunidades locales y propietarios y conductores de vehículos, con la concesionaria Autopista del Caribe y la Agencia Nacional de Infraestructura /ANI/, que se prolonga hasta hoy.

Antes de las elecciones del 29 de octubre de 2023 líderes en contienda electoral unieron sus voces a las de los opositores al peaje, lo que fue interpretado por el concesionario y algunas autoridades nacionales como aprovechamiento político de la situación planteada. Pero quienes ganaron y se convirtieron en funcionarios públicos elegidos por voto popular continuaron exigiendo la continuidad del no pago y el levantamiento de las talanqueras de manera indefinida, con diversos argumentos. Uno de esos líderes es la alcaldesa de Turbaco Claudia Espinosa Puello, quien ha dicho que seguirá oponiéndose al funcionamiento del peaje porque perjudica la economía de sus coterráneos, no aporta nada al municipio y ya el concesionario nutrió sus arcas de manera suficiente. Asegura la mandataria que la ANI no ha vuelto a abrir la boca sobre el plazo de seis meses que dio para definir sobre el traslado del peaje, que se cumple mañana viernes 16 de febrero.

A Espinosa se unió el personero municipal de Turbaco Iván Rica, quien pidió a la ANI y la Concesión Vial Ruta Caribe asumir con toda seriedad el tema del peaje y no continuar dilatando la solución definitiva. También el gobernador de Bolívar Yamil Arana, la Asamblea departamental y el alcalde de, Cartagena Dumek Turbay son contrarios a la continuidad de este peaje, localizado cerca de la edificación donde funciona la gobernación de Bolívar.

Otros opositores radicales se agrupan en el movimiento No más peajes, piden que las casetas no sigan funcionando y exigen su desmonte total y definitivo. En 2024 nació el Frente Nacional contra los Peajes para enfrentarlos con acciones jurídicas, económicas y sociales, según han dicho sus organizadores. Su primera aparición estuvo marcada por movilizaciones en varios puntos de peajes en el Caribe colombiano, donde socializaron sus consignas. En Cartagena, donde había cinco peajes internos desde principios del siglo XXI, la lucha social y jurídica encabezada por el movimiento Cartagena sin peajes, logró su desmonte tras demostrarse que el concesionario había cobrado más allá del tiempo pactado y se habría apoderado de manera fraudulenta de una cifra multimillonaria que eventualmente tendría que devolver.

Protesta contra el peaje en Turbaco

El 3 de abril de 2023 en el peaje de Turbaco se reanudó el cobro a los vehículos por orden del entonces ministro de Transporte Guillermo Reyes, pero luego esa disposición se suspendió. El 16 de agosto de ese mismo año la ANI ordenó cobrar de nuevo a los vehículos pesados /categoría III/, pero liberó del pago a los de categoría I y Il y a los buses de pasajeros, por el termino de seis meses prorrogables. Todo ello, «mientras se realizan los estudios técnicos y socioeconómicos que define la ley para evaluar la viabilidad de reubicación del peaje en el territorio o buscar soluciones alternativas para el beneficio de la comunidad de Turbaco».

Mañana vence el plazo

Ese plazo se vence mañana 16 de febrero, pero no hay hasta el momento información de la ANI sobre si ya se tienen sobre la mesa los estudios técnicos y socioeconómicos para definir el traslado del peaje a un sitio diferente a Turbaco. O si en efecto la tasa interna de retorno ya se cumplió y la caseta de cobro no puede seguir funcionando en ningún lugar. El gobierno dijo el año pasado que el no cobro del peaje hasta el momento de esa declaración produjo un déficit de $84.000 millones.

Autopista del Caribe, a cargo del proyecto vial 4G más importante de la región norte del país, sostiene que los trabajos requiere inversión de 4.3 billones de pesos, y que si el peaje de Turbaco no se reactiva se corre el riesgo de terminar el contrato de manera anticipada y después liquidarlo, lo que supondría de paso que no se termine la obra por falta de financiación.

En el curso del debate se han realizado varios encuentros entre las partes pero no se ha llegado a ningún acuerdo. Cada quien defiende sus puntos de vista mientras el tiempo pasa y la incertidumbre sigue. Ernesto Carvajal, gerente de Autopistas del Caribe ha dicho que sería imposible seguir con la construcción del carreteable Cartagena / Barranquilla por los bajos recaudos, y que la obra exige que se reactive el peaje de Turbaco y se coloquen otros sobre la vía en concesión. Sus contradictores, por el contrario, reiteran que la caseta de la discordia debe ser quitada de manera definitiva del territorio de Turbaco y insisten en que en agosto de 2023 el gobierno impuso un plazo de seis meses para estudiar la reubicación de las casetas. El plazo llega concluye mañana y aún no se sabe qué pasará, aunque los críticos aseguran que al igual que los peajes de Cartagena, la tasa interna de retorno del peaje de Turbaco también se cumplió y solo queda como opción su desmonte.

Yamil Arana dice NO al peaje de Turbaco

¿Tasa interna del retorno cumplida?

Cuando se da en concesión una carretera y se ubican peajes sobre esa vía, se establece una tasa interna de retorno que asegura el mantenimiento, la rehabilitación y operación del corredor vial, y se garantizan los recursos que van a las arcas del concesionario.
La pregunta entonces es: ¿la tasa interna de retorno en el caso del peaje de Turbaco ya se cumplió? Fue lo que ocurrió en Cartagena, donde en efecto esa tasa ya estaba satisfecha y el concesionario de los peajes internos argumentaba lo contrario y siguió cobrando. Al final se impuso la ley y los responsables del entuerto deben devolver unos $300 mil millones y enfrentar cargos legales.

Lo primero que debe establecerse en la disputa de Turbaco es si la tasa interna de retorno ya se cumplió, como afirman los opositores al peaje, o por el contrario no está saldada. Si es lo primero, el tema estaría agotado, y si lo segundo, se abriría la mesa de debate sobre el traslado de las casetas