"Judith Porto de González es personaje inolvidable de Cartagena, ciudad en la que nació, vivió, creó y murió, dejando un legado de gran valía. La Plaza rinde homenaje a esta cartagenera invaluable, al cumplirse 102 años de su nacimiento".
Eduardo García Martínez

Un Día como hoy, 25 de septiembre de 1922, nacía en una casona de la calle Baloco del Centro Histórico de Cartagena, una niña que con el tiempo llegaría a ser una de las personas más admiradas y queridas de la ciudad: Judith Porto Calvo. Aquella hermosa criatura, inquieta, llena de gracia y virtudes, colmó de felicidad a sus padres y familiares, y a medida que crecía iba mostrando que alcanzaría altas metas en su vida. Al casarse con Benjamín González Franco su nombre cambió a Judith Porto de González, y más adelante todos comenzaron a llamarla Doña Judith, en señal de respeto, cortesía y distinción.

Doña Judith cumpliría hoy 102 años de nacida, pero partió de este mundo el 16 de diciembre de 2020, a sus 98 septiembres bien vividos, dejando un legado difícil de igualar. Fue escritora, dramaturga, historiadora, educadora, académica de la Lengua, filántropa y cronista social. Muy joven se le midió a la literatura, escribió un cuento y lo presentó al director del diario El Tiempo, Roberto García-Peña, quien lo publicó en el diario y elogió consignando su valor estético y creativo. De ahí en adelante su pluma no tuvo descanso y durante mucho tiempo se dedicó a escribir obras de teatro, ensayos y crónicas sobre la vida social de su terruño. Publicó varios libros, recibió numerosas distinciones y reconocimientos en el país y el exterior, apoyó con soltura a muchas personas que necesitaban de su aliento, y al final de sus días se sintió plena al saber que había hecho de su existencia un servicio a los demás.

Hoy 25 de septiembre de 2024, doña Judith cumpliría 102 años de nacida, pero partió de este mundo el 16 de diciembre de 2022

En diciembre de 2022 publicamos una edición impresa de La Plaza dedicada a Doña Judith al cumplirse dos años de su muerte, y en ella, a través de más de 20 plumas de escritores, historiadores, periodistas, académicos, dramaturgos, se destacaron diferentes facetas de esta mujer extraordinaria.

El muy aplaudido Juan Gossain, por ejemplo, en un aparte de su crónica titulada Aquellos tiempos de Doña Judith, consignó lo siguiente: “En el hermoso festival de mis recuerdos, ella sonríe con el brillo de sus ojos espléndidos mientras el pelo rubio le juguetea en la cara. Han pasado ya sesenta años, pero la gente como Judith Porto de González sigue viviendo en la memoria como una evocación, como un suspiro de nostalgia, como una añoranza”.

Antonio Cacua Prada: “Judith Porto de González rindió verdadero culto a la amistad. Su círculo de amigos fue de los más selectos y admirables. Perteneció a numerosas academias, centros culturales, patrióticos y sociales de Colombia y de otras latitudes”.

Horacio Gómez Aristizábal: “Cuando Judith Porto Hace humor hunde el estoque hasta la empuñadura. Es cáustica. Ágil y certera. Tiene una gran facilidad y paridez para hacer frases inteligentes y graciosas. En algún libro afirmó que el humor, con frecuencia, “hace sonreír, pero haciendo pensar”. Ese es su mensaje”.

Roberto Gamboa Rentería: “La evoco llegando a nuestra modesta escuela, a un lado de la carretera de El Bosque, allende la para entonces selvática zona del naciente barrio de San Isidro, en los confines de la ciudad, conduciendo una furgoneta blanca, a bordo de la cual junto con su camada de monitos ojos azules, tres o cuatro para entonces, traía, invariablemente, la provisión cotidiana de alimentos”.

Bernardo Ramírez Del Valle: “…fue tanto el prestigio que alcanzó Judith entre los menesterosos de Cartagena y tan grande e incalculable su legado cultural, que nada ni nadie ha podido ni podrá destronarla de ese sitial en que por siempre estará: la de ser la Mamá Grande de Cartagena”.

Joce Daniels: “Aunque la grandeza de Judith Porto de González, cuyo nombre encabeza la lista de todas las antologías de la dramaturgia colombiana, irónicamente no se la ha dado la literatura, ni la lingüística y mucho menos la historia. Ella es grande por su sencilla distinción, por su bondad y filantropía, que la convierten en una persona carismática y querida por el pueblo de Cartagena”.

Roberto García-Peña: “Judith Porto de González ha escrito sus relatos en Cartagena y en ellos ha involucrado, acaso inconscientemente, todo el espíritu de su maravillosa ciudad. Toda la fuerza interior de su gente está contenida allí, en sus personajes que tienen alma y carne. Que viven y alientan en sus pasiones y en sus virtudes, en su ardor y en su ternura. En fin, en su plenitud de su condición humana”.

Gustavo Álvarez Gardeazábal: “Era una mujer muy bella, de ojos tan azules como los del mar que ella parecía presidir en su casa a orilla de la bahía, donde ejercía el poder y la gloria, la ilusión y el recuerdo de efímeros momentos en que fue el hada madrina de Cartagena. Reina de belleza y poeta. Prosista almibarada, pero cronista contundente. Lo que no conseguía mandando, dando órdenes, lo obtenía ayudando con generosidad ilímite, patrocinando nuevos bríos, haciendo cause a una intelectualidad que en su ciudad amurallada no existía…”.

Alberto Samudio: “Uno de sus logros más destacados fue la creación de la Sociedad de Amor a Cartagena, fundación sin ánimo de lucro dedicada a la enseñanza media y a la formación cultural de las personas más necesitadas, con un enfoque social, fiel a su idea de educar para erradicar la pobreza”.

Jorge Dávila Pestana: “Judith Porto de González fulguró de manera singular en el plano cultural de la ciudad. En su condición femenina, brilló sin par en el medio intelectual de la academia, de la cultura, del arte y del teatro, amén de la labor social cumplida a través de la Sociedad Amor a Cartagena”.

Amaury Muñoz: «La extensión cultural de Bolívar, obra de doña Judith, desarrolló una actividad grandísima en pro de la cultura teatral que comenzó a entenderse y penetrar en la cadena de colegios públicos de la ciudad, agrupados en la Sociedad de amor a Cartagena, creada por doña Judy. También el arte teatral llegó hasta los clubes sociales, en donde se presentaban obras con nutrida asistencia de publico».

Carlos Ramírez: «Fue Judith Porto de González toda una dama que siempre tuvo en cuenta a los treatristas cartageneros sin distinción de sus credos políticos, religiosos o de clase. Soñamos el día en que se elija la gran compañía Distrital de Teatro Cartagenero, ese día no está lejos y con seguridad brillarán, entre las obras escogidas para su repertorio, las de doña Judith Porto de González».

Gustavo Tatis Guerra. “Judith Porto siempre estaba preguntando sobre el teatro en Cartagena, y por la vida de los actores y las actrices. Cuando llegó a los 90 años, suspiró diciendo a sus hijos que deseaba llegar a los cien años. Su deseo estuvo a punto de cumplirse. Tenía tantas iniciativas pendientes y el espíritu de Cartagena flotaba en su corazón todo el tiempo y en su imaginación”.

Doña Judith con su hijo Germán González Porto

Germán González Porto: “En los tiempos últimos de mi mamá tuve tres momentos que se repitieron con frecuencia junto a ella, y los guardo como un tesoro en mi corazón. El tercer momento, muy cercano a la partida final, ocurría al caer el sol. Yo la llevaba a las playas de El Laguito y la paseaba en su silla de ruedas por la arena. La brisa le pegaba fuerte en el rostro, pero ella lo disfrutaba y reía festejando la ocasión. Me tomaba de la mano y me decía que era muy feliz y que deseaba que yo también lo fuera hasta el último día de mi vida”.

Una deuda con Doña Judith
El 4 de junio de 2021 el concejo de Cartagena aprobó el proyecto de acuerdo 057, a través del cual se denomina Plaza Judit Porto de González un espacio bajo la muralla del baluarte de Santiago Apóstol, localizado al final de la calle de Baloco, a un costado de la casa donde nació la escritora, educadora, dramaturga e historiadora, y en la que por años funcionó la Extensión Cultural de Bolívar, obra también suya, que sirvió para congregar a la comunidad del arte teatral y la intelectualidad de Cartagena. Dicho acuerdo hace reconocimiento al mérito de Judith Porto de González “por haber contribuido con la promoción y el desarrollo de actividades artísticas y culturales que han beneficiado a la comunidad cartagenera”.

El mismo acuerdo dictamina que la Alcaldía Mayor de Cartagena de Indias, a través del Instituto de Patrimonio y Cultura /IPCC/, previo los trámites correspondientes, instalará una placa y un monumento en honor a la ilustre cartagenera, en la plaza que lleva su nombre. Han pasado tres años desde la aprobación del acuerdo 057, y las obras para dar vida a la plaza Judith Porto de González no se han materializado. Esta plaza es ideal como espacio para actividades culturales y artísticas, lugar de encuentro de cartageneros y visitantes nacionales y extranjeros, sitio especial para escuchar música, leer libros, disfrutar de obras de teatro y de la narración oral. Se ampliaría así la oferta cultural en el Centro Histórico de Cartagena.

Maqueta/diseño de la Plaza Judith Porto de González

Al cumplirse hoy 102 años del nacimiento de Judith Porto de González, y teniendo como soporte el acuerdo del concejo de 2021, la alcaldía de Cartagena debería hacer cumplir el honor que se rinde a la ilustre cartagenera, ordenando de una vez por toda la iniciación de los trabajos para dar paso a la plaza que todos estamos esperando.