Por Eduardo García Martínez - "Batalla por sobrevivir en una clínica de Cali el escritor Umberto Valverde, autor de Bomba Camará y trabajador incansable de la cultura. Diagnóstico reservado por descompensación sistémica agravada. Sus amigos y lectores pendientes"

En un centro hospitalario de Cali el escritor Umberto Valverde lucha desde hace varios días para superar un delicado estado de salud. El también escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal dio cuenta del caso a través de sus redes sociales:

«Batalla por sobrevivir en una clínica de Cali el escritor Umberto Valverde, autor de Bomba Camará y trabajador incansable de la cultura. Diagnóstico reservado por descompensación sistémica agravada. Sus amigos y lectores pendientes».

La enfermedad sistémica afecta a varios órganos y tejidos y puede afectar incluso el cuerpo como un todo. Años atrás, Valverde enfrentó también graves quebrantos de salud al sufrir un infarto, novedad que superó y no le impidió continuar con su trabajo literario. Tampoco con sus muchas investigaciones sobre el cine, la música y la actividad cultural de su ciudad. De 76 años, Valverde saltó a los titulares de los medios a edad bastante temprana, precisamente por sus inquietudes intelectuales y creativas. Su obra literaria es extensa y sobresalen Bomba Camará, publicado en 1972, Quítate de la vía perico, Reportaje crítico al cine colombiano, La máquina, Con la música adentro, Celia Cruz/Reina Rumba, este último con un estupendo prólogo del renombrado escritor cubano Guillermo Cabrera Infante. En cierta ocasión Gabriel García Márquez elogió la pluma de Valverde, al considerarlo uno de los mejores escritores colombianos.

Valverde en Cartagena

Unberto Valverde fue un gran amigo y animador del Festival de Cine de Cartagena, en la gran época de los años 70 y 80, cuando era dirigido por Víctor Nieto Núñez. Escribía y comentaba sobre el evento, las películas, los directores, los artistas. Pero no solo conocía el cine desde la butaca, porque además escribió guiones como Una experiencia, Aquél y Rodillanegra, para el director caleño Carlos Mayolo.

En las fechas del festival de cine, Valverde era de los primeros en llegar, para comenzar a escribir y mandar sus notas a los medios en los que trabajaba. De ahí nutrió también sus conocimientos sobre el Séptimo Arte, lo que le permitió ejercer como avezado crítico cinematográfico.

En La Plaza esperamos la total recuperación de Umberto Valverde, un trabajador incansable de la cultura, como bien lo dice Gustavo Álvarez Gardeazábal.