"La Plaza ofrece hoy un nuevo ensayo del investigador Enrique Luis Muñoz Vélez, sobre el barrio Canapote. Quique nos deleita siempre con su exquisita manera de contar historias"
Enrique Luis Muñoz Vélez

A MOISÉS JIMÉNEZ LORDUY, PARTE VIVA DEL RELATO HISTÓRICO, HOY RESIDENTE EN TIERRA DE MUERTOS.
A TODOS NUESTROS MUERTOS Y DE MANERA ESPECIAL A NÉSTOR MADRID APONTE Y MERCEDES TERÁN CALDERÓN, LA CHAVA.

Buscar en los profundos socavones de la memoria es un paso obligado de la tradición oral; allí donde privilegia la palabra, el recuerdo se ejercita para que la historia no desaparezca en la presencia luminosa de nuestros mayores, ellos convertidos en los voceros genuinos de todo intento serio de rehilar el pasado que hoy pretendemos reconstruir desde una óptica ceñida a la ciencia social y, fundamentalmente, apegados a la metodología científica, recurriendo a fuentes primarias y secundarias para así obtener una documentación sólida, contundente, cotejarla y quede convertida en referente consistente al establecer un escenario que nos acerque a la verdad histórica, que conduzca a los procesos sociales que parieron la historia barrial de Canapote, con sus habitantes fundacionales.

ANTECEDENTES

El nombre de Canapote es referenciado por el escribano de Pedro de Heredia, el poeta y sacerdote Juan De Castellanos, en el libro: “Elegía de Varones Ilustres”, al señalar que Heredia y su gente se encuentran en los territorios del Cacique de Canapote; Heredia venía de Calamar, iba en la búsqueda de Kalamarí, primer nombre de lo que más tarde se conocería como Cartagena. Lo que permite afirmar si nos atenemos a los Archivos de Sevilla y mapas antiguos, que ya Canapote aparece referenciado en los documentos españoles, muchos años antes de que se hablara de la ciudad de Cartagena.

El antropólogo alemán Geraldo Reichel Dolmatoff encontró en 1953 un cementerio indígena, donde hoy queda el aparcadero de Lombana. Pero, quizás, otras de las pruebas testimoniales más esclarecedoras nos las brinda la arquelogía cuando hallaron los restos fósiles más antiguos del continente americano en tres zonas definidas: Puerto Hormiga (Puerto Badel), Barlovento (Boquilla – Punta Canoa) y Canapote.

El arqueólogo E. Barney Cabrera establece en la cronología de las zonas arqueológicas de Colombia a la región Caribe y ubica entre Barlovento y Puerto Hormiga a Canapote, en el trabajo titulado: “Prehistoria del arte indígena”, página 35, libro “El Arte En Colombia”. Los trabajos fueron realizados desde 1951 a 1954 en la región norte de Colombia.

No podemos perder de vista que la cronología arqueológica incluye a Canapote, cuyo hallazgo data de 1953 con el cementerio indígena y las conchas marinas encontradas, somos desde el punto de vista antropológico, arqueológico e histórico, una comunidad con un rico pasado, el cual exige retomarse y asumirse para mostrar que no hemos permanecido de espaldas a nuestras más sentidas tradiciones, y no hay que olvidar que Canapote comienza a poblarse desde la calle 20 de Julio que hoy estamos conmemorando con todos ustedes . Y uno de los rasgos fundamentales de la cultura es que el hombre y las mujeres son celebrantes y ceremoniosos para honrar a las personas que han significado con su vida un modelo de comportamiento y conducta a seguir, somos esencialmente un barrio con una historia que muy pocas comunidades pueden mostrar objetivamente, no hemos fabulado, simple y llanamente hemos ido a los documentos que reposan en los archivos históricos para construir memoria y enseñar la formación del barrio.

Los referentes históricos nos enrostran una historia que hay que contarse, saberse y difundirse, porque nuestra comunidad está amarrada a una etapa anterior de la Cartagena Colonial donde los barrios se nombraban con el santoral católico: La Merced, Santo Toribio, San Sebastián, Santa Catalina y Getsemaní, todos estos barrios coloniales fueron posteriores al nombramiento de Canapote en la boca de los españoles. Desde luego, Canapote era un territorio de acuerdo con el nomenclator de la vieja Provincia de Cartagena correspondía desde Marbella hasta la Ciénaga de la Virgen en Tesca. Y el nombre de un cacique indígena.

El grandes ligas Ernesto Frieri, Wilmer Martínez (canapotero de nacimiento) y ex pelotero de la selección Colombia, con el autor del ensayo, Enrique Luis Muñoz Vélez.

Tanto es así, que en las primeras escrituras de los barrios de Santa María y Siete de Agosto, hablan de terrenos ubicados en Canapote, lo mismo que el barrio Daniel Lemaitre. Esto es explicable ya que fue el Alcalde Daniel Lemaitre a quien le tocó aplicar la Ley 117 de 1936 emanada desde el gobierno central en Bogotá, siendo Presidente Alfonso López Pumarejo, donde se ordenaba reubicar a los antiguos pobladores de Boquetillo, Pekín y Pueblo Nuevo, los tres barrios extramuros que poblaron a Canapote como barrio desde la aplicación del Decreto Municipal 803 de 1939. En la reubicación jugó importante papel la líder liberal Mercedes Terán Calderón, conocida en Cartagena por La Chava, hija de Eusebia Calderón De Ávila y nieta de María De La Cruz De Ávila Castro, conocida por su cabellera lacia o liza, por eso la apodaban la China, fundadora de Pekín en 1885, según el escrito que aparece en la base de La Cruz de Canapote para conmemorar los 50 años de la fundación de Pekín, en 1935, homenaje realizado por su nieta Mercedes Terán Calderón, La Chava. Y como Pekín es la capital de China, esto vino a originar el nombre del extramuro en mención. Otros personajes famosos de Pekín fueron: Carlos Espinosa, “El mono”; “Caribón”; los Hermanos “Calabazos” y el “Diablo” Cardona, negro timbo, rezandero en los velorios de Pekín, dice de ellos, Daniel Lemaitre Tono. Desde 1936 comenzaron a llegar de los extramuros anteriormente citados la línea de pobladores a Canapote, por tanto, se considera dicha fecha simbólica como el año de su fundación.

El industrial Daniel Lemaitre Tono consiguió a través del Instituto de Crédito Territorial a finales de 1949 comprar algunos terrenos en el barrio Canapote, para construir viviendas tipo Instituto para los trabajadores de la Fábrica de Jabones Lemaitre; el nuevo barrio se le llamó Daniel Lemaitre. Desde entonces, la extensión de Canapote quedaría reducida y comprendida desde la calle 60 con carrera 17 hasta la calle 67 con carrera 13, frente al Caño Juan Angola. El actual Nomenclator de Cartagena sitúa a Canapote desde la calle 60 con carrera 17 hasta la calle 64 con carrera 13, sector que algunos denominan Crespito.

La líder Mercedes Terán Calderón, conocida como La Chava bautizó las calles y las carreras con nombres que señalan algún acontecimiento histórico o el de algunos políticos prestigiosos de sus afectos ideológicos. La Carrera 17 la llamó Avenida Olaya Herrera. Carrera 16 la llamó Avenida Alfonso López. Carrera 15 la llamó Avenida Alfonso Araujo. La carrera 14 la llamó Avenida Daniel Lemaitre. La carrera 13 la llamó Avenida Juan Angola.

Las calles: San Pedro (la que comprende La Esquina de la calle La Rosa a la bajada del puente Alfonso Romero Aguirre), 20 de Julio, Antonio Gulfo, la 63 con carrera 16 esquina un lugar para la memoria La Cantina el Chorillo, 12 de octubre (antigua carretera de Canapote, donde viven las Pereira), Centenario (actual carretera, donde está ubicada La Clínica de Canapote). Calle 11 de noviembre (la calle del Mono Loma, o 65 con carrera 15).

Boquetillo, Pekín y Pueblo Nuevo, tres comunidades pobres se asentaron en el último cuarto del siglo XIX (1885) fuera del recinto amurallado, quizás por la necesidad que tenía la ciudad de buscar la fuerza humana que defendiera la ciudad del sitio de Ricardo Gaitán Obeso, a pedido del Gobierno del Estado de Bolívar, ya que el Regimiento Militar no llegaba a cubrir el cordón amurallado, o tal vez, por un incremento poblacional de gente que venía de las sabanas de Bolívar, principalmente, del Sinú, de donde era oriunda La China. Muy cerca de la Boca de Santo Domingo quedó La Cruz de madera que celebra a la Cruz de Mayo, fiesta de Pekín y fecha que corresponde al mes y día del nacimiento de La China, el 3 de mayo. La Cruz de concreto que queda en la Esquina de la Plaza de Canapote con Carrera 15 fue construida por el señor Fernando Maza Gómez, esposo de la señora Carlina Dalmautt. Cabe recordar que las casa eran de madera y techos de zinc, sus gentes eran artesanos y ejecutantes de oficios varios, entre otros, la pesca.

Daniel Lemaitre Tono

El cronista Daniel Lemaitre Tono, quien fuera el Alcalde que le tocaría reubicar los extramuros nos dice en “El Corralito de Piedras”, Tomo II, página 329 lo siguiente:

“ En el año de 1896, al pasar la Puerta de Santo Domingo en dirección a la playa, encontraban los bañistas, casi lamida por el mar, una bicoca donde vivía La China, hacendosa mujercita propietaria de varias chivas alimentadas con verdolagas y raciones suplementarias encontradas por allí en el basurero.

(…) Base tan económica le proporcionaba lucrativo negocio con la venta del vaso de leche a cuartillo. De cuatrocientas casas llegó a ser la barriada, cuando se me encargó, como Alcalde, hacer desocupar el terreno para construir la Avenida Santander. La labor fue ardua. Los preventivos impresos no daban resultados. Al fin resolví ir en persona con mi secretario Manolo Pretel Martínez, acompañados de un redoblante y una corneta de la policía. El efecto fue instantáneo. Así sonaban aquellos instrumentos cuando se agolpaban en las puertas cuanto bicho viviente hubiera en las casas. Se les ofrecieron solares escriturados en Canapote para trasladar allí sus casas y al día siguiente comenzó la distribución en la Alcaldía.

(…) Había algunos reacios, pero como de todos modos estaban en terrenos de la Nación y podían ser lanzados de allí, el asunto estaba en convencer a un grupo importante y en la labor política me ayudó mucho Mercedes Terán, líder del barrio, iniciando paseos y sancochos dominicales en Canapote”.

Luego surgirían nuevos valores en el liderazgo comunal y cívico tales como: Benigno Corpas González, Carlos Julio Chacón, José Cogollo, Rafael Meza Olascoaga, Wilfrido Jiménez Contreras, Milton Arroyo Sánchez, Carlos Pérez Ayarza, Felipe Valderrama, Carlos Madero y Félix Barrios.

El escritor Guillermo Manrique Terán en el libro titulado: “Cartagena de Indias”, editado en 1911 dice lo siguiente:

“Una luna lívida y enorme ilumina el barrio Pekín, donde al pie de una cruz de madera como un aquelarre chillón se han reunido estos demonios dispersos en un sábado inolvidable, para bailar la cumbiamba y echar coplas por el cercano día del Señor. Sucede ello todos los sábados, de la misma manera y en iguales proporciones. El gran tamboril inicia un redoble monótono al anochecer, en cualquier sitio del barrio”.

El arquitecto Alberto Samudio Trallero, presentó en II Simposio Sobre La Historia de Cartagena: La Ciudad En El Siglo XX, un trabajo titulado “Crecimiento Urbano En El Siglo XX, página 7, sustentado en el documento Anales del Concejo No. 3 de junio de 1936, dice con respecto a los extramuros lo siguiente:

“ Un fenómeno digno de mención fue la aparición desde finales del siglo pasado de tres barrios extramuros al pie de la muralla en terrenos de propiedad de la Nación localizados entre el sector de El Limbo y el baluarte de Santa Catalina, frente al mar. Estos tres núcleos residenciales denominados Pueblo Nuevo, Pekín y Boquetillo estaban habitados por gente humilde, en su mayoría artesanos, que surtían de servicio doméstico a las familias residentes en el recinto amurallado. El sector fue despejado en el año 1936, siendo Alcalde Don Daniel Lemaitre y sus habitantes indemnizados y reubicados”.

Pekín contó con un equipo de baseball, El Libertador, en 1927 viajaron a Caracas y fue el primer equipo de béisbol en salir del país. También contaron con dos boxeadores de renombre en la década del 20, los hermanos Bonifacio y Agustín Periñán, al cual se le vincularía el panameño Baby San Blas que no era otro que el popular Agustín Baby García, que nunca más se iría de Colombia. Al trasladar los extramuros de Boquetillo, Pekín y Pueblo Nuevo a Canapote, el nuevo barrio quedó con un gimnasio de prácticas de boxeo de propiedad de un señor apellido Pitalúa, personalidades internacionales del boxeo como Finigan, Tito D’espaigne y Bernard Leonar se confundían con los nuestros como Joe cucú, Serafín Centeno, El Pay Atómico, Kid Dunlop, King Kong El Marino, los hermanos Periñán, entre otros, lo que viene a demostrar una tradición deportiva. Y como honrar honra, quiero destacar al Licenciado Norton Madrid Picot, educado en la Universidad de Antioquia y especializado en Cuba en la Escuela Manuel Fajardo de La Habana en Entrenamiento de voleibol; Norton es hijo del profesor Néstor Madrid Aponte, primer concejal del barrio y trabajo político de La Chava, y quien educara a una alta población de canapoteros en El Instituto Fernández Madrid que creara en 1951 y que funcionó hasta 1985, y nieto del práctico marino Nemesio Madrid Gómez.

En la actividad artística se destacó el trompetista Antonio Bernett y varios sextextos de marímbulas que tuvieron continuación en Canapote como el que integrara Pedro Hernández, “El Mono Loma”, Eduardo Gómez, Pedro Cardona, Salustiano Noel y Victor Dautt. En la actualidad Canapote cuenta con un artista orgullo del barrio, el pintor Mario Zabaleta, quien nos ha representado en la Cuenca del Caribe y París.

La gente de Pekín, el barrio intermedio entre Boquetillo y Pueblo Nuevo, se convirtió en la mayor masa poblacional de Canapote, luego Boquetillo y en ese orden, Pueblo Nuevo. Esa es la génesis del barrio Canapote, antigua dehesa ganadera de Juan Saladén Gulfo, a quien la Alcaldía de Cartagena le compró los terrenos del actual barrio de Canapote. Dos casas de Saladén se convertirían en los signos claros de lo campestre, una quedó en El Rancho de la Aurora, hoy Las Cangrejas y la otra en El Estadero Las Lomas. Las casas de maderas y techo de zinc en Canapote se levantaron en terrenos que tenían 10 metros de frente por 30 metros de fondos para un área de 300 metros cuadrados que estaba legitimado por la escritura de propiedad que otorgaba la Alcaldía de Cartagena.

QUIENES ESTABAN

Las familias asentadas en Canapote y que no provenían de los extramuros de Boquetillo, Pekín y Pueblo Nuevo son las Siguientes: Antonio Coronel Gayuso, a quien apodaban El Cubano, fue el primer Inspector de Canapote y su casa quedaba una pileta donde la gente iba a coger el agua. Franklin Reason y señora María Martínez. Mister Franklin Reason, era ciudadano de la isla caribeña de Grenada, posesión inglesa en América, había llegado a Cartagena para la construcción de la línea ferroviaria. familia de Gabriel Galé, Familia Cabrera, Héctor Gaviria Vives, Nemesio Madrid Gómez, Ángel Escudero, Pedro Ignacio Pedroza, familia Salas, Donasiana Medina, Clodomino Herrera, Gabriel Pardo, Santander Olmos y Juana Leal, entre otros.

LOS QUE VINIERON DE LOS EXTRAMUROS: BOQUETILLO, PEKÍN Y PUEBLO NUEVO

El olvido es la otra cara de la memoria, si alguna familia no es nombrada presentamos excusas, no es nuestro interés, es una omisión que no tiene ningún interés de ocultamiento, simplemente es una falla humana a la cual no escapamos como persona. Toda organización humana es imperfecta, por lo mismo, se intenta y se hace el esfuerzo de ser lo más pecfectible en la medida de nuestras capacidades. Momentos como éste son significativos y permiten confrontar información y verdades, siempre hay una primera vez, y hoy se ha dado un gran paso para ordenar el conocimiento pertinente del barrio de Canapote, gracias a todos ustedes, y a muchas personas ya desaparecidas de la vida, a ellos su eterna presencia y el recuerdo que vive en sus familiares.

Fernando Maza Gómez, las Pereira, las Cardona, Marcos Cantillo, los Periñán, los León, los Noel, los Baldiris, los Olascoagas, los Barrios, los Dalmautt, los Mercado, los Alcalá, los Jiménez Bolaños, los Crisón, los Zabaleta, los Saltarín, los Caro, los Díaz, los García, los Molina, los Miranda, los Berrío, los Paez, familia de Moisés Jiménez Lorduy, familia Baleta, familia Villarreal, Margarita Flórez, familia Bernett, familia Gonzalez, familia Gómez, familia Arroyo, familia Herazo, familia Morales, familia Martínez, familia Gamboa, familia Tinoco, familia López, familia Villa, familia Marimón, familia Mendoza, familia Figueroa, familia Padilla, familia Torres, familia Sepúlveda, familia Rangel , Pacha Del Valle, familia Castro, familia Gutiérrez, familia Herrera, familia Baena, familia Zúñiga, familia Cogollo, familia Corpas, entre otros, la lista es interminable. Estos moradores a matarratón quemado y boñiga de vaca combatieron la mosquitera y las inclemencias de la manigua, Canapote era monte, sufrieron del paludismo y el tifo, muchos no resistieron, sus muertes de alguna manera, le abrían un espacio de vida a sus familiares quienes lograrían con las campañas de Salud Públicas obtener conquistas de políticas de higienes y sanidad, estas campañas las lideró la Chava con el respaldo del liberal Carlos Arturo Pareja. La persona proveniente de los extramuros de Boquetillo, Pekín y Pueblo Nuevo de mayor edad es la señora María Gutiérrez Zúñiga, nacida en 1901 en Boquetillo, se convierte en símbolo viviente de una historia centenaria.

En el barrio existe un Clínica, un Puesto de Salud, dos clínicas veterinarias, una del doctor Ubaldo Puello Rambay y otra recientemente inaugurada del doctor Luis Gómez. Una fisioterapista, un cardiólogo, un bacteriólogo, abogados y varios licenciados en educación. Pensionados de diferentes empresas, la más común Puertos de Colombia, artesanos. También quedaron una Fábrica de calderos de un señor de apellido Elles y una Fábrica de ollas y porcelanas, ambas sobre la carrera 15 entre las calles 65 y 66. También queda una empresa de buses Line Tours S.A. que abarca una cuadra comprendida entre las calles 66 y 67 con carreras 14 y 13. Fábricas de blocks y talleres de tapicerías los más renombrados: Pijindí, Sayas y Demetrio Baena. Un taller de estampado, un taller de zapatería. La comunidad cuenta con el colegio 11 de noviembre, Junta de Acción Comunal y Brigada Cívica.

ESPACIOS DE RECREACIÓN

Canapote contó con un Centro Social Los Dominicanos para significar el baile como un espacio para el encuentro y la socialización de la comunidad a través de la música. Sus miembros fueron: Moisés Jiménez Lorduy, Oswaldo Barrios, Santiago Alcalá, Enrique Guerrero, Gustavo Dixon, Dagoberto Herazo, Carlos Utria, Orlando Mendoza, José Martínez, Las hermanas Valoyes, Yolanda Bárcenas y Ana Raquel Lozano.

Un lugar para el juego y el disfrute han sido los billares y cantinas que en Canapote su gente ha hecho un comportamiento ejemplar, sitios para la diversión como la Cantina de Rafael Del Valle, La de Antonio María Segovia, “Macistes” y la más popular que aún existe “ El Chorillo” de Lácides Sayas Marichal, quien había trabajado en Panamá en el Sector del Chorillo y en honor aquel lugar le puso a su negocio el nombre.

Iglesia católica del barrio Canapote de Cartagena

ESPACIOS PARA EL CULTO

La Iglesia Católica de Canapote tuvo como primer nombre Nuestra Señora de Altagracia, y fue construida con dinero de La República Dominicana donado por la embajada. Nuestra Señora de Altagracia es la patrona de aquel país. Tuvo como párroco al padre Francisco Muñoz. Más tarde la comunidad de los agustinos le cambiarían el nombre por Iglesia de San Agustín. Canapote conserva la tradición festiva de Pekín al celebrar el 3 de mayo día de La Cruz de Mayo, se celebran tres días comprendidos del 1 al 3 con calles vestidas, alborada y bandas musicales y pick up, varas de premios, maratón, carreras en sacos, béisbol y softball.

Actualmente el barrio ha dado espacio a otros cultos no católicos válidos en un país donde la carta constitucional faculta a libres prácticas religiosas en el reconocimiento al pensamiento diferente.

ESPACIO PARA EL DEPORTE

La plaza de Canapote en la mitad de la década del 40 vio a distinguidas mujeres jugar softball tales como: Hermanas Martínez, Hermanas Aguilar, Dormelina Romero, Las Fontalvo, Sonia Del Valle, Carmen Vásquez y Carmen Buendía, entre otras, después los hombres hicieron de este deporte su favorito que tuvo reconocimiento con la Federación Deportiva de Canapote, “FEDECA”, creada en 1954. Directivos como Nicolás Chamié, Sixto Bermúdez, Néstor Madrid, Pedro Ramos, los hermanos Jorge, Andrés y Seferino Díaz Alzamora, Manuel Guerrero, Humberto Cuervo, Luis Escobar, Sabel Mendoza hicieron posible que el barrio se identificara con una tradición deportiva. Deseamos destacar el nombre del mejor cacher que ha dado Canapote: Rafael Emiliani Jiménez, “El Culí”. Dos toreros cartageneros vivieron en el barrio: “El Chato” Versal en la casa de La Chava y José Manuel Muñoz Del Río, “El Matador Muñoz”, en la calle 66 con carrera 15.

Y como recordar es vivir según la tradición en las voces de nuestros mayores, nombraremos a algunos integrantes del glorioso equipo Fedeca de Canapote:

Luis Felipe Alvear y Sixto Bermúdez como Managers, Roberto Ligardo, Alejandro Gómez, Chichí Díaz, Francisco Villa, José Manuel López, Gabriel Martínez, José Manuel Trouchón, Manuel Esquivía, Pedro Heralde, Jaime Baldiris, Rafael Meza, José Corpas Villa, Ricardo Reason, Benito Leal, Rafael Baldiris, Edelberto Sayas, Carlos Morales, Híder Medrano, El Mono Iriarte, Juan Medrano, Ramón Morales y Abel Leal Díaz.

ESPACIO PARA LA MÚSICA

El pick up fue el gran difusor de la música popular como “Ritmo Antillano”, el pick up de Julio Villarreal, el de Carlos Fuentes y el más famoso de todo “El Isleño de Alfonso Cardales. La música es el alma de los pueblos y un lenguaje de sonidos para que el cuerpo se mueva con gracia, plasticidad y belleza y que sea la música la que colorea el sentido del goce festivo.

Ojalá, a partir de hoy esta fecha marque el paso gradual para sacar el barrio adelante, hacerlo más vivible y seguro, y un poderoso espacio barrial para convocar a su gente a la integración familiar y social que exige toda comunidad humana.