
A SUS 97 AÑOS GABO REGRESA PARA VERNOS EN AGOSTO
«Octubre y la lluvia están presentes de manera recurrente en el mundo mítico de Gabo, En El coronel no tiene quien le escriba, octubre se instala en el patio como un diluvio bíblico. «Debe ser horrible estar enterrado en octubre», le dice la esposa al coronel mientras mira la lluvia por la ventana. Y octubre era una de las pocas cosas que llegaban al pueblo mientras el coronel esperaba su pensión imposible. Ahora Gabo se traslada al octavo mes del año para entregarnos En Agosto nos vemos, una novela corta que de seguro despertará tantas emociones como sus obras anteriores».

