
MI HOMENAJE A JULIO CÉSAR ACUÑA CÓRDOBA EN SUS DOS AÑOS DE HABER FALLECIDO
«La amistad, cuando es verdadera, se convierte en un afecto que supera lo superficial, se enraiza con el paso del tiempo y puede conservarse más allá de la muerte. Cuando un amigo muere los lazos del afecto los mantiene el ser que vive a través de los recuerdos. Álvaro Rojano nos habla hoy de esa amistad que supera los designios de la muerte».

