Se suma así este emblemático lugar al Nuevo Corredor Turístico de Cartagena del que también hacen parte el restaurado Parque del Reloj Floral, el transformado Parque Centenario y la revitalizada Calle de la Media Luna, en el corazón de Getsemaní, junto con obras inéditas ubicadas dentro de un mismo circuito: la primera fase del Complejo Deportivo Nuevo Chambacú, la Plaza de Variedades del Parque Espíritu del Manglar, el Corredor Histórico del Parque de la Marina y, muy pronto, la primera etapa del Gran Malecón del Mar.

El emblemático Parque Apolo de El Cabrero, cuyos cimientos datan de 1994, cuando se construyó para conmemorar el primer centenario de la muerte del cuatro veces presidente cartagenero y artífice de la Constitución de 1886, Rafael Núñez, resurge en el marco de los 493 años de fundación de Cartagena, dejando en el pasado el abandono al que fue condenado por quienes poca importancia dieron a su valor histórico y patrimonial.
Ubicado en el hoy renovado corazón del circuito cultural del Nuevo Corredor Turístico de Cartagena, el Parque Apolo volvió a abrir sus puertas luego de obras integrales lideradas por el alcalde Dumek Turbay Paz, quien, en respuesta al clamor ciudadano, priorizó la preservación del legado arquitectónico del parque, un robustecido componente ambiental— con 28 árboles nuevos— y una inédita área infantil que congregará a miles de familias cartageneras y visitantes que ahora disponen de otro epicentro para la recreación y la cultura.
Este, un espacio histórico que durante décadas permaneció sin una intervención integral, abre de nuevo sus puertas completamente transformado.

Acompañado por miembros de su gabinete, líderes comunitarios, gremios, residentes de El Cabrero y ciudadanos de distintos sectores, el mandatario distrital encabezó el acto de apertura de este emblemático parque, que desde hoy se convierte en un nuevo punto de encuentro para las familias cartageneras y turistas.
Es un espacio moderno, verde, seguro, accesible y lleno de vida. Senderos renovados, nuevas zonas de estancia, iluminación moderna, teatrino, mobiliario urbano, espacios recreativos y una importante apuesta ambiental hacen parte de esta recuperación integral que devuelve a Cartagena uno de sus lugares más representativos.
“Este emblemático parque nunca tuvo que ser abandonado. Es tan importante para nuestra historia y patrimonio que merece estar así tal cual como hoy lo entregamos. Recuperando nuestros escenarios icónicos es cuando en verdad decimos que ‘Cartagena se transforma’, pues las familias, los niños y toda la ciudadanía pueden palparlo. Para que la gente no tenga dudas de que somos el gobierno de ‘ni maqueta ni carreta. Este parque es una muestra de la Cartagena que estamos construyendo. Recuperamos un espacio que durante décadas estuvo olvidado y hoy lo entregamos convertido en un lugar para la familia, para la recreación, para la cultura y para el disfrute de todos. Este nuevo Parque Apolo demuestra que sí es posible recuperar infraestructura pública mientras se protege y fortalece el componente ambiental, por eso hoy vuelve a ser motivo de orgullo para la ciudad”, dijo el alcalde Turbay.
El Parque Apolo, ubicado en el barrio El Cabrero, muy pronto estará unido al Gran Malecón del Mar que se construye desde La Boquilla hasta La Tenaza
Sobre las obras del recuperado Parque Apolo
A través de la articulación entre la Secretaría de Infraestructura, la Gerencia de Espacio Público y Movilidad (GEPM) y la Secretaría de Turismo, se destacan, entre otras obras, la restauración y mantenimiento del obelisco, la instalación de luminarias, bancas y canecas, la colocación de adoquín rojo terracota en senderos, la instalación de las balas de piso tipo “ojo de buey”, el cableado eléctrico de lámparas de cielo raso y la aplicación de pintura en módulos y rejas.

Otros elementos renovados corresponden a bancas, canecas, sistemas de drenaje, baterías sanitarias, módulos de servicios, sistemas eléctricos y zonas de permanencia para la comunidad. También se adecuó el teatrino, concebido como un espacio inédito para actividades culturales, recreativas y comunitarias.
También se realizaron trabajos especializados como la impermeabilización de módulos, vigas de confinamiento en senderos, la instalación de mármol verde en los pedestales de los bustos, enchapes de muros y pisos en baños, instalación de cielo raso, sistemas sanitarios, lavamanos y sistema de bombeoSe suman trabajos en el car lobby y zonas perimetrales, incluyendo la fundida de placas de transición y pedestales para luminarias cercanas a los árboles, fortaleciendo tanto la funcionalidad como la estética del parque.
Un nuevo pulmón verde para Cartagena
Uno de los aspectos más destacados de la intervención es su componente ambiental. La recuperación del Parque Apolo incluyó diversas acciones para fortalecer la cobertura vegetal y mejorar las condiciones de confort climático en esta importante zona cercana al Centro Histórico.

La obra incluyó la siembra de 28 árboles nuevos ya desarrollados, con alturas entre 3,5 y 4,5 metros, que desde hoy aportan sombra, frescura y biodiversidad al entorno. Además, se ejecutaron más de 4.180 metros cuadrados de nuevo paisajismo, se sembraron cerca de 41.000 especies ornamentales y se instalaron 2.400 metros cuadrados de grama nueva. La siembra de los 28 nuevos árboles hace parte de una estrategia que busca aumentar la cobertura vegetal del parque y mejorar las condiciones de sombra, confort climático y biodiversidad en este importante corredor urbano.
“Quisimos que este fuera mucho más que un parque bonito. También es una apuesta por reverdecer la ciudad, por generar sombra, bienestar y espacios más amigables con el medio ambiente», dijo Turbay Paz. Recordó que la recuperación del Parque Apolo fue concebida bajo criterios de sostenibilidad y respeto por el entorno, garantizando que cada intervención estuviera acompañada por acciones orientadas a fortalecer el patrimonio ambiental del sector.

El Parque Apolo se renace como otra de las obras con las que la Alcaldía Mayor de Cartagena sigue transformando espacios que durante décadas estuvieron abandonados y hoy vuelven a ser motivo de orgullo para la ciudad.

