
EL CARIBE EN LA PALABRA
«Ay Caribe de mi alma, cuánto orgullo has depositado en nuestros adentros, para hacernos sentir lo que sentimos, ese cosquilleo eterno por volver a ti cuando por cualquier circunstancias nos alejamos de tu arrullo»

«Ay Caribe de mi alma, cuánto orgullo has depositado en nuestros adentros, para hacernos sentir lo que sentimos, ese cosquilleo eterno por volver a ti cuando por cualquier circunstancias nos alejamos de tu arrullo»