"Carlos Mouthon es un referente en el periodismo cartagenero, como lo es del movimiento estudiantil de 1971 siendo estudiante de Derecho de la Universidad de Cartagena. Después de de una bohemia muy bien disfrutada por años, Carlos sintió la necesidad de darle un vuelco a su existencia. Y lo hizo. En este breve texto cuenta de esa transmutación".
Carlos Mouthon

Asistir a la reapertura de la Monumental Plaza de Toros de Cartagena me trajo gratos recuerdos vividos durante tantos años.

Recordé la Plaza de la Serrezuela, sus momentos de gloria, con toreros de gran cartel y momentos tristes como la muerte del Pinturero, que se lanzó en paracaídas desde una avioneta terminando su intrépida aventura ahogado en el mar Caribe y no en el centro del ruedo como era su propósito.

También las noches de viernes de boxeo con púgiles como Elías Lían, Mochila Herrera y Mario Rossito y los domingos de vespertina en los que la Serrezuela se convertía en el Circo Teatro, con un telón de tela movido constantemente por el viento, al punto de que muchas de las balas disparadas en las películas las sentíamos tan cerca que pensábamos que impactarían al público de las bancas de madera de las primeras filas.

«Recordé la Plaza de la Serrezuela, sus momentos de gloria»

Yo era un estudiante de Derecho de la Universidad de Cartagena, líder del movimiento estudiantil de activistas de la década de los años 70 y hasta nosotros llegaron las información del entonces Representante a la Cámara del Partido Conservador, Joaquín Franco Burgos, del movimiento Hechos y no Palabras, quien junto a Joselillo de Colombia, un diestro colombiano de renombre en el mundo de la tauromaquia, sacaron adelante el proyecto de construir la Monumental Plaza de Toros de Cartagena de Indias, lo que fue objeto de duras críticas de nosotros, los Activistas estudiantiles, por considerar que ante tantas necesidades de nuestra ciudad, se destinaran grandes sumas del presupuesto, para una obra que considerábamos exclusivista, para una elite amante de las corridas de toro a las que acudían a lucir sus costosos atuendos.

El 1 de enero de 1974 la Monumental Plaza de Toros de Cartagena fue inaugurada por el entonces Presidente de la Republica Misael Pastrana Borrero.

Presidente de la República Misael Pastrana Borrero

La plaza nunca fue exclusiva para corridas de todo, que solo se hacían en el mes de enero de cada año. En los siguientes meses se presentaban conciertos con grandes artistas nacionales e internacionales.
Yo asistí al concierto de Miami Sound Machine, con un Emilio Estefan y Gloria Estefan muy jóvenes, al de Juan Luis Guerra con sus éxitos Bachata Rosa, Burbujas de Amor y tantos otros.
Asistí a los inolvidables conciertos del Festivales de Música del Caribe, con grupos y artistas de las islas del “patio de vecindad” que es nuestro Mar Caribe, como Coupé Cloué, la orquesta Original de Manzanillo con Cándido Fabré, y de África a M’bilia Bel.

En la Monumental Plaza de Toros de Cartagena, también se realizaban campañas de evangelización con predicadores nacionales e internacionales. Hoy para mí, lo más importante de tantas cosas vividas en la Plaza, es que el 17 de noviembre de 1991, durante una campaña de evangelización internacional con el evangelista estadunidense Billy Graham, allí compré mi primera Biblia, por solo $4 mil pesos, que con su lectura mi vida cambió para siempre.

Plaza de toros de Cartagena restaurada y convertida en Centro de eventos y espectáculos artísticos y culturales