
Santa Cruz de Mompox es una población fundada por españoles a finales de la cuarta década del siglo XVI, perteneciente a la jurisdicción de la Provincia de Cartagena. Ubicada en el centro de la hoy denominada Depresión Momposina, en un humedal marcado por la confluencia de los ríos Magdalena, Cauca San Jorge y Cesar y colindante en el oriente con las tierras de “La Montaña”, de la Provincia de Santa Marta, por esa privilegiada posición geográfica, muy pronto desempeñaría importante papel en el desarrollo económico de estos dominios del Reino de España en América.
Los primeros encomenderos que se asentaron en lo que se consideró la Villa de Mompox, hicieron de la boga por el rio Magdalena, la principal actividad económica que le proporcionara las esperadas riquezas económicas. Para ello utilizaron la mano de obra indígena, que muy pronto se fue extinguiendo por el exigente trabajo y las enfermedades venidas con los españoles para las que los indígenas no tenían defensas inmunológicas, lo que obligó a los españoles a remplazarlos por mano de obra negra que por su condición de esclavizada no ofrecía ninguna garantía, en tanto en el trayecto huían dejando la embarcación a la deriva, en cualquier paraje; por lo que la solución la presta el zambo libre, hijo de negro con india, lo que le otorgaba su condición de libertad.

De esta manera muy pronto en Mompox, se fue formando una clase con importante poder económico derivado del control del transporte por el Río Magdalena, que se hacía en dos trayectos: de Cartagena a Mompox y de Mompox a Honda para seguir por tierra la subida a Santa Fe. Esta actividad del control del transporte y el comercio, fue configurando el urbanismo y la arquitectura de la población, al tiempo que estos empresarios adquirían tierras por la vía de mercedes reales y composiciones de tierras, para ir configurando la gran hacienda ganadera en la región. De esta manera se fue desarrollando un sector social que de sus comienzos como encomenderos controladores de la navegación por el rio Magdalena, pasaron a comerciantes, que hicieron del contrabando una alta fuente de ingresos y como grandes hacendados poseedores de tierras, que les permitió acceder a títulos nobiliarios de marqueses y condes. El ser importante eje en el tráfico sobre el rio Magdalena marca la historia de Mompox durante la segunda mitad del siglo XVI y los siguientes del XVII y XVIII.
La posición privilegiada de Mompox como centro de una ilegal ruta de contrabando que partía del interior, especialmente la zona minera de Remedios, Guamocó, Zaragoza y conectaba con el denominado camino de El Paso del Adelantado con Valencia de Jesús, Valledupar, Riohacha y de allí a Jamaica, Aruba, Bonaire y Curazao, como vía por donde se comerciaba toda clase de productos y de negros esclavizados y su condición de puerto de la ruta legal entre Cartagena y Santa Fe y el interior del reino hasta el Perú, junto a la consolidación de la hacienda ganadera marcan el desarrollo económico de la próspera Villa. Esa unión de hacienda ganadera y comercio sería clave para comprender la historia de Mompox.
En este contexto la población registra en la segunda mitad del siglo XVIII su época de mayor desarrollo. A esto contribuyó además de los factores enumerados anteriormente, las políticas de la monarquía española para sus dominios en América. En efecto, con la llegada de los Borbones franceses al poder, influenciados por La Ilustración, el rey Carlos III impulsó las denominadas Reformas Borbónicas, que pretendían hacer de América una empresa más rentable, que le proporcionara a España todos los recursos económicos que esta necesitaba para mantener su condición de potencia en la geopolítica mundial y enfrentar las guerras que sostenía especialmente contra Inglaterra.
Esta política de la monarquía española, permitió el surgimiento de proyectos educativos, culturales y científicos, como el Plan de Estudios de Francisco Antonio Moreno y Escandón y la Real Expedición Botánica de José celestino Mutis, que buscaban ante todo el conocimiento del territorio en sus recursos económicos desde instituciones de educación que se fueron creando como el Colegio Universidad de San Pedro Apóstol, en Mompox y el conocimiento de la flora y sus usos en el proyecto de Mutis.

En ese marco histórico surgen las denominadas SOCIEDADES ECONÓMICAS DE AMIGOS DEL PAÍS, que tiene como objetivo principal el fomento de desarrollo económico desde la agricultura, el comercio, la minería y la gran hacienda. Su origen deriva de las formadas en España, por la influencia de las ideas de La Ilustración, entre ellas la Sociedad Vascongada y las condiciones históricas de la segunda mitad del siglo XVIII. Y en estas circunstancias se creó una en Mompox. Sobre la historia económica de Mompox, en mucho lo que nos falta por estudiar, para superar las generalidades de su importante papel como puerto en el río Magdalena y su participación determinante en la independencia a partir de su decisión del 6 de agosto de 1810.
En un documento que aparece titulado como EXTRACTO DE LAS PRIMERAS JUNTAS CELEBRADAS POR LA SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIGOS DEL PAÍS EN LA VILLA DE MOMPOX PROVINCIA DE CARTAGENA DE INDIAS DESDE 12 DE SEPTIEMBRE HASTA EL 19 DE DICIEMBRE DE 1784, se encuentra alguna información que nos permite deducir la importancia económica de Mompox para esa época. Conozco dos copias de ese documento. Una copia de su original, que, en letra de máquina de escribir, dice “ por gestiones de la familia ROJAS PONTÓN, tanto en Mompox como en Bogotá ante el Rev. Padre JAIME HINCAPIÉ SANTA MARÍA, en Pasca (Cund.) se obtuvo de él obsequiara para la biblioteca “PEDRO SALCEDO DEL VILLAR”, de la Casa de la Cultura de Mompox, esta fotocopia del manuscrito original en su poder titulado EXTRACTO DE LAS PRIMERAS……. Bogotá, mayo 21, 1982.” Igual existe una copia tipográfica en la BIBLIOTECA NACIONAL DE COLOMBIA, LIBROS RAROS Y CURIOSOS, con sello de la Biblioteca con una anotación en el margen que dice “ II-9-56 Cap 1º. F. Mutis 1842…” “ EN SANTA FE DE BOGOTÁ Por Don Antonio Espinosa de los Monteros, Ympresor Real”.

En siete actas se dejó testimonio de los objetivos, de la Sociedad Económica de Amigos del País de Mompox, de sus dignatarios, de su organización y estatutos y de sus miembros en las diferentes categorías. En la introducción se afirma que “ como los amigos del País en la Villa de Mompox, á impulsos de su amor al bien de estado, y la utilidad común, se propusieron promoverla en esta Provincia de Cartagena, y la de Santa Marta, teniendo a la vista las proporciones, que estos terrenos ofrecen por su fertilidad para hacerse tan florecientes, como felices sus moradores por medio de la Agricultura, y Comercio, que es lo que nutre los Reynos: tuvieron entre si algunas conferencias para a ver exequibles sus intenciones, en que conociendo que no podrían verificarse, sino es por medio del establecimiento de una Sociedad económica á imitación de las de España, determinaron trasladar sus pensamientos a la inteligencia del Exmo. Sr. Virrey Governador, y Capitan General del Reyno, como lo hicieron en representación el 14 de este año solicitando sus licencias para la formación de la Sociedad”.
El Virrey Antonio Caballero y Góngora, con todos sus títulos que aparecen en las Actas, concedió las licencias el 14 de agosto y se declaró Protector de la Sociedad, para promover y conseguir el fomento de la “industria Popular”. En consecuencia en la Junta General celebrada en 12 de septiembre de 1784, se reunieron en la “la Casa morada del Teniente Coronel de los reales Exercitos Coronel de Milicias Don Gonzalo José de Hoyos y en ella eligieron, y nombraron por Director perpetuo al citado Señor Coronel: Secretario Perpetuo al Contador Oficial Real de esta Villa, Don Francisco Astoria: Tesorero al capitán de Milicias Don Ramon del Corral, y Castro: censor al Administrador Principal de Rentas de Aguardientes D. Juan Antonio Gutierrez de Piñeres, y Sayas: Socios de numero al Vicario, y Cura Rector Don Vicente Muñoz: Al Cura Rector Juan Joseph Py: Al Tesorero Oficial Real Don Mathias Ruiz: Al Alcalde Ordinario Don Pedro Olmedo: Al Procurador General Don Martin Setuayn: Al Administrador de la Real Renta de Tabaco Don Sebastian Joseph Charneca: A los Capitanes de Milicias Don Pedro de Berinduaga, y Don Benito Gonzalez Perez, y a Don Pedro del Campo”. Y se dejó expreso el deseo de la Sociedad de encontrar “el mejor modo de la siembra del Algodón, conocimiento de terrenos, distribuciones de semillas, y todo lo demás necesario”.

En la Junta del 19 de septiembre del referido año de 1784, se acordaron y determinaros los Estatutos de la Sociedad, que en catorce capítulos establecen la reglamentación. Allí se establecen las diferentes funciones de cada uno de los cargos proveídos, así como de sus miembros en las diferentes categorías. Igual se establece que se ha “encargado y pedido a Soledad, y Barranquilla, la simiente de Algodones, y se repitan eficazes diligencias para que los Labradores inteligentes informen los tiempos más oportunos, y favorables para la siembra: quela es el mejor terreno: que distancia debe haber de una, a otra raíz: si los Arboles debe darsele algún beneficio para su preservación: que proporción de semilla debe sembrarse en cada Planta: quenato debe enterrarse: qual es la mejor: qual el modo mas útil, y cómodo de acopiar la cosecha, si los Arboles producen una, ó dos al año: modo de despepitar los Algodones, su prensa, y empaque”
Además de estas indicaciones en los referidos estatutos, se establece que debe instruirse en todo lo que se dediquen al cultivo del algodón, en los aspectos relacionados con su producción, que las semillas se le den a los labradores en el momento preciso en que las necesiten, que a los más pobres se les ayude con un machete, para la limpieza de las tierras y que al labrador que demuestre que su cosecha ha sido altamente productiva, la Sociedad le otorgará el primer año, un premio de ocho pesos y al que entre todos se escoja como el mejor se le contribuya con veinticinco pesos incluidos los primeros ocho. Iguales estímulos recibiría quien haga descubrimientos y mejoren las técnicas de despepitar y prensar el algodón Todo esto con su respectiva comprobación del número de arrobas que cada labrador produzca. Este aspecto tiene para la Sociedad una gran importancia como aparece en el capítulo diez de los dichos estatutos.

A renglón seguido en el capítulo once se establece que la sociedad tenga eb santa Fe, un “Apoderado, persona de distinción y afecta al bien publico que reciba allí a su cuidado los encargos que se le hagan relativos á imprenta, compra de libros y los demás que se vaya ocurriendo” . También se establecen sendos representantes de la Sociedad en para Cartagena y Santa Marta, los cuales deben ser socios honorarios y correspondientes.
También se establece en los Estatutos las garantías que tendrán los labradores para la compra de sus cosechas, por oferta que ha hecho el comercio de la Villa, los labradores deben hacer oferta pública de su cosecha en número de arrobas en todos los pueblos, parroquias y parajes, donde se realice siembra de algodón.
En la Junta del 19 de octubre se escogieron los apoderados generales honorarios y los correspondientes y para Valledupar, Soledad, Barranquilla y Magangué, así como se designó a los Curas Párrocos Doctrineros y Señores Jueces, para Parroquias y Pueblos.
En la Junta del 30 de octubre el Director Gonzalo José de Hoyos propuso adquirir todas la información pertinente sobre los recursos naturales de las tierras que en la Provincia de Cartagena y de Santa Marta, sean útiles para la producción agrícola, recursos hídricos de ríos y mares, pesquería de perlas, comercio interior y exterior y toda información que sea útil, para los propósitos de la Sociedad. Igualmente se nombraron once miembros.
La Junta del 28 de noviembre, además de consideraciones sobre el manejo de la información y el envío de ella al Virrey se procedió a nombrar a sus Socios Honorarios, en donde aparece una larga lista de funcionarios eclesiásticos, civiles y militares de la Corona. Los obispos y gobernadores de Cartagena y Santa Marta, oidores de la Real Audiencia y del Consejo de Su Majestad y otros tantos con altos cargos en el Reino. Nombres como los de Juan Antonio Mon y Velarde, Antonio Narvaez y la Torre, Antonio de Arévalo, entre otros, aparecen en dicho listado; lo que demuestra las relaciones personales y de seguro comerciales de los miembros momposinos de Mompox, con personas representativas en el Virreynato.
En la Junta del 3 de Diciembre, se manifestó por el Secretario Don Francisco de Antoria de “una carta del Socio Apoderado en Cartagena Don Ygnacio Narvaez y la Torre, en que ofrece remitir un Modelo de Maquina que ha perfeccionado para facilitar á poco costo el beneficio de extraer la pepita de Algodón, de modo que una sola Persona pueda darle movimiento con el pie, limpiando diariamente hasta cien libras, sin romper, ni malograr la hebra, ni necesidad de otra cosa que la de ponerlo antes al sol para sacarle la humedad; y se acordó que dándole a l Señor Socio las gracias, remita el modelo en primera ocasión, para que reconocidas sus ventajas, se use de él.”
Ese mismo día como queda registrada en el acta correspondiente, el Señor Director Gonzalo José de Hoyos ofreció las tierras de su hacienda de San Judas Tadheo de Portaca, que está al frente de la Villa, “que tienen sobrada estension, a los Labradores, que quieran ocuparlas para la siembra de Algodon, dándosela el primer año sin arrendamiento a los que acopien la cosecha de cuatro arrobas; y por dos años, al que en el primero manifieste cosecha de seis arrobas, reservandose usar de esta gracia, según resulten los progresos; y aun quando hechas sus siembres, no verifiquen las cosechas prevenidas por adversidad del tiempo, también los releva de arrendamientos”
De la misma manera el Censor Don Juan Antonio Gutiérrez de Piñeres y Sayas, ofreció sus tierras en la Isla de Kimbay sobre el rio Magdalena, ubicadas también al frente de la Villa. Lo mismo el Tesorero de la Sociedad, D. Ramón del Corral y Castro a todo vecino agricultor de las riberas del rio Cauca y de las Parroquias de Algarrobo, Ariza, y San Marcos, las tierras que allí tiene con el nombre de San Antonio de Barrancas y Chupadero, libre del pago de arriendo por el término de una año a los que en la primera cosecha cogieran un quintal de algodón y por ocho años a los que hubieren cogido ocho arrobas o sea dos quintales, sin cobro de terraje a los que pagan por el cultivo de maíz y se quieran pasar al cultivo del algodón. De la misma manera el Tesorero Del Corral ofreció un premio de veinticinco pesos de su peculio, para el mayor cosechero de los algodones en la primera cosecha, de los pueblos destinados para ella y de doce pesos y medio para el segundo mayor cosechero y de seis pesos y dos reales al tercero haciendo la claridad que en caso de empates en los pesajes, se reparte el premio entre los favorecidos. Se deja expresamente establecido que estos premios son para los Labradores y en ningún caso para hacendados, mayordomos, mayorales y mandadores de las haciendas. También se eligieron ese día Socios Supernumerarios que suplan las ausencias por enfermedades o fallecimientos de los Socios Numerarios.
En la Junta del 19 de diciembre se leyó carta del Virrey fechada el 28 de noviembre en la que se afirma la “aprobación de los oficios de esta Sociedad” , así como los pueblos que se destinan a la siembra del algodón. Siendo escogidos de esta manera:
En la Provincia de Cartagena: Villa de Mompox, Menchiquejo y sus laderas, Chilloa, Peñón, Talaigua, Tacaloa, Tacamocho, Cascajal, Yatí, Tacasaluma, Santiago.En la Provincia de Santa Marta: Chimichagua, Saloa, Banco, Tamalamequito, Guamal, san Sebastian, San Zenon, San Fernando, Santa Ana, Pinto.
Al final se establece una larga lista con el “CATALOGO GENERAL de los Yndividuos de la Sociedad Economica de Mompox, con expresión de clases, y ocupaciones, hasta el 19 de Diciembre de 1784” La lista la inicia como “PROTECTOR El Exmo. É Yllmo. Señor Don Antonio Caballero, y Gongora, Arzobispo, Virrey, Gobernador, y Capitan General del Reyno”.

Le siguen diez y nueve Socios Honorarios, trece Socios de Numero, encabezados por Gonzalo Joseph de Hoyos, Teniente Coronel de los Reales Exercitos, Coronel de Milicias de Mompox, Director Perpetuo de la Sociedad. Siguen los Socios Honorarios y Apoderados, en Santa fe, Cartagena y Santa Marta y los Socios de Correspondencia en número veintiuno. Resalto la presencia de “Socios”, como el Virrey Caballero y Góngora, en su condición de “PROTECTOR” y José Celestino Mutis, Director de la Real Expedición Botánica de la América Septentrional; de miembros de diferentes lugares del Virreynato, desde las ciudades principales como como Santa Fe, Cartagena y Santa Marta, hasta, Poblaciones, Villas, Parroquias y Sitios, como Valledupar, Soledad, Barranquilla, Magangué, Ocaña, Simití, Guamocó, Tamalameque, Chiriguana, Becerril, Jagua y sus contornos, Tenerife, Lorica, Corozal, Pantanos, Algarrobo y Ariza, Ayapel, Caceres, Zaragoza, además de los Señores Parrocos, Curas, Doctrineros y Señores Jueces Ordinarios.
La amplia cobertura tanto de territorios como de las membresías de la Sociedad Económica de Amigos del País, demuestra el papel determinante de Mompox en la geografía económica, política y administrativa de le época , hecho derivado de su privilegiada posición como obligado puerto de escala para el cambio de champanes y sus tripulaciones, en el transporte de cargas y pasajeros, que llegaban a Cartagena para seguir hacia Santa Fe, Popayán Quito y Lima.
Es importante reseñar que en ninguna de las Actas de la Sociedad y en los listados de sus miembros, aparece el nombre de Pedro Martínez de Pinillos. Y esto tenía que ser así porque de los documentos de la época se puede inferir, las diferencias y contradicciones que existían entre la élite momposina para esos tiempos, como el reflejo de diferentes maneras de concebir y vivir en sociedad. Orlando Fals Borda en su libro Mompox y Loba, el Tomo I de la Historia de la Costa, deja algunas puntadas sobre las distintas posiciones económicas y políticas entre Gonzalo José de Hoyos y Martínez de Pinillos.

De Hoyos que logró unir los Marquesados de santa Coa y Torre Hoyos, en su persona, representaba lo que Fals denomina, ”un régimen señorial feudal”, mientras que Martínez de Pinillos hacía parte de una nueva clase de comerciantes, con nuevas ideas y pretensiones. Gonzalo José de Hoyos y Mier, sobrino del Maestre de Campo José Fernando De Mier y Guerra y su heredero, logra el Marquesado de Torre Hoyos y también por su matrimonio con María Ignacia de Hoyos, descendiente de Juan Bautista de Mier, Primer Marqués de Santa Coa y de Ignacia Andrea de Mier, esposa de Julián de Trespalacios Mier, segundos Marqueses de Santa Coa. Esta condición de “Marqués”, deriva por si misma una característica marcada por el espíritu feudal, y aristocrático de nobles hidalgos, con una fuerte tradición de abolengos y presunciones.
Pinillos, quien también se interesó en el cultivo y comercio del algodón, se había establecido en Mompox a finales de la sexta década del siglo XVIII y hecho una gran fortuna en sus actividades de comercio, dejando una huella imperecedera como fue EL COLEGIO UNIVERSIDAD DE SAN PEDRO APÓSTOL Y LAS JOYAS PARA EL CULTO CATÓLICO QUE REPOSAN EN EL MUSEO DE ARTE RELIGIOSO. De muros y paredes quedaron de ambos Las Casas de los Portales de La Marquesa y La casa del Te Deum. El olvido para el uno y su apellido aún pronunciado por su obra educadora para el otro. Mientras que de las grandes haciendas de los Marqueses, solo queda el recuerdo en los estudios históricos, la obra de Pinillos en su Colegio, se mantiene en el tiempo y perdurará, como ciertamente lo sentención su primer Rector José María Gutiérrez de Caviedes.


