"Pero es necesario descentralizar también la batalla regional, que salga de las ciudades y se riegue por todo el territorio, que se vista de indio, de negro, de campesino, de mulato, de blanco, de joven, de hombre, de mujer, que resuene como un canto alegre y unificado"
Eduardo García Martínez

El 18 de octubre de 2016 los gobernadores de Bolívar, Atlántico y Magdalena y los tres alcaldes de los distritos de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta se citaron en la ciudad heroica para dialogar sobre la necesidad de avanzar en el proceso de integración del Caribe colombiano. Fue una voz de aliento en ese momento después de varios años de indiferencia y olvido de la causa regional.

Habían pasado seis años desde el 14 de marzo de 2010 cuando dos millones 500 mil costeños fueron a las urnas autorizados por el Consejo Nacional Electoral para hacer realidad el Voto Caribe, que expresaba la voluntad general de darle paso a la Región Caribe, entendida como una entidad territorial de derecho público con autonomía para que promoviera el desarrollo económico y social en el territorio, dentro del Estado y la Constitución colombiana. A pesar de la fuerza política del mensaje rotulado en las urnas, en la realidad no pasó nada más allá de la euforia del momento, que se fue diluyendo y se convirtió en una nueva frustración para la región, que sigue patinando en necesidades apremiantes y soñando en poder avanzar hacia su anhelada autonomía. Esa lucha lleva más de 100 años, desde la lejana Liga Costeña de 1919.

Dumek Turbay, Eduardo Verano, Alex Char

El gobernador de Bolívar de aquel momento de 2016 era Dumek Turbay Paz, quien hoy funge como alcalde de Cartagena, el gobernador de Atlántico era Eduardo Verano de la Rosa, hoy de nuevo en ese cargo, y el alcalde de Barranquilla era Alex Char, quien por tercera vez dirige los destinos de su ciudad. Un triunvirato que podría liderar con suficiente dinamismo y claridad el nuevo proceso de lucha por la integración regional del Caribe colombiano.

En este momento hay un ambiente favorable para trabajar en este tema, el anhelo regional jalona de nuevo entusiasmos crecientes y de nuevo se requieren liderazgos que lo coloquen en la órbita nacional. Pero es fundamental que se cocine en el territorio lo que se quiere. Que no haya duda en los planteamientos y se marche en una sola dirección con un propósito definido. ¿Es la RAP Caribe /sin cabeza en este momento/ lo que debe impulsarse con todas las fuerzas? ¿Qué otros mecanismos pueden jalonar los procesos? ¿Cómo obtener recursos financieros para impulsar desarrollo regional en las condiciones actuales cuando al parecer los traslados a los entes territoriales ha disminuido?
¿Hasta cuándo seguirá el penoso peregrinaje de mandatarios departamentales, municipales y distritales hacia la fría capital para hacer fila ante burócratas de oficio en búsqueda de recursos para remendar necesidades? ¿Tenemos banco de proyectos para impulsar y materializar? ¿Cuáles son los más urgentes y de impacto ciertamente regional?

Necesidades y violencia en el Caribe colombiano

Los interrogantes son muchos como casi infinitas las necesidades del territorio Caribe en educación, salud, servicios básicos, pobreza, vivienda, violencia e inseguridad. De acuerdo con el politólogo José Villamil, Cartagena, Santa Marta y Barranquilla, en ese orden, aparecen hoy día en el listado de ciudades más violentas del mundo. Aunque señala un hecho más grave: Sincelejo supera a las tres en tasa de homicidios. Una realidad que golpea desde hace tiempo y debe encararse con toda determinación.

Cartagena Caribe
Barranquilla Caribe
Santa Marta Caribe

Cumbre regional

Con todo este contexto al frente La Plaza cree necesaria y plantea la realización de una reunión cumbre de gobernadores y alcaldes de las ciudades capitales y municipios de más de 100 mil habitante, y parlamentarios de la región Caribe, con el fin de unificar criterios, tener una sola voz ante el gobierno central y avanzar en todo lo que corresponde a la lucha por la autonomía. A ese encuentro deben invitarse empresarios, académicos y líderes del empeño descentralizador. Ya en los 80 y 90 se realizaron los Foros del Caribe, que dieron luces a la empresa autonómica. Así mismo nuestro medio considera pertinente una campaña unificada y masiva con mensajes claros y pedagógicos sobre lo que representa esa cruzada por la autonomía, a cargo de los entes territoriales del Caribe. La lucha regional necesita gente, pueblo, y claridad conceptual en sus propósitos. No es momento de división ni de adanismos y rencores sino de unidad y gestiones políticas, gerenciales y de planeación.

Valledupar Caribe
Riohacha Caribe

Dumek Turbay, Eduardo Verano y Alex Char, como mandatarios de tres entidades territoriales que han sido vanguardia en la lucha autonómica, son los llamados en este momento a abanderar este nuevo ciclo de trabajo por la dignificación del Caribe, un territorio con más de 10 millones de habitantes, grandes potencialidades y flagelado históricamente por un centralismo asfixiante. Ellos motivarían a sus colegas de gobierno, el empresariado, los académicos, a nuevos líderes para hacer realidad la cumbre propuesta, que abriría el camino a otras iniciativas enrutadas a dar vigor al trabajo que se emprende. Pero es necesario descentralizar también la batalla regional, que salga de las ciudades y se riegue por todo el territorio, que se vista de indio, de negro, de campesino, de mulato, de blanco, de joven, de hombre, de mujer, que resuene como un canto alegre y unificado. No hay tiempo que perder.

Un aire fresco autonómico recorre ahora nuestro territorio. Al frente tenemos el mar Caribe, no lo perdamos de vista, ha sido nuestra inspiración y nuestra fuerza, tomémoslo como iluminación para avanzar con decisión. El centralismo le dio la espalda, voltear esa realidad es compromiso de quienes saben lo que es sentir y Ser Caribe.

San Andrés Caribe
Montería Caribe