"Más allá de la controversia técnica y política, el megaproyecto del Canal del Dique es fundamental para el Caribe colombiano y el país. Lo importante es que la obra se ejecute en los tiempos debidos y no se convierta en un elefante blanco o un nuevo episodio de gran corrupción".
Eduardo García Martínez

La historia del Canal del Dique inicia en el siglo XVI cuando se buscó unir el Río Grande de La Magdalena con Cartagena /1533/ para facilitar el intercambio de la naciente ciudad con poblaciones ribereñas y la muy lejana Santa Fe /1538/, capital del Nuevo Reino de Granada.

El canal, construido a pico y pala con mano de obra esclavizada, tiene 115 kilómetros de extensión entre Calamar y la bahía de Cartagena, se construyó uniendo un conjunto de ciénagas y su importancia es reconocida desde la Colonia hasta nuestros días. La vía acuática no solo ha traído beneficio a Cartagena sino un serio problema debido al arrastre de sedimentos que afectan de manera grave a la bahía interna, provocando una barrera de lodo que está dividiendo en dos el inmenso cuerpo de agua, lo que podría ocasionar una hecatombe económica en la ciudad, ya que los barcos de carga y cruceros no tendrían cómo arribar al puerto. Por lo demás, el sedimento está matando los corales, incluidos los del archipiélago del Rosario.

Canal del Dique es también fuente de vida para 19 municipios asentados en sus riberas

El Canal del Dique es también fuente de vida para 19 municipios asentados en sus riberas, de los departamentos de Bolívar/11/, Atlántico /7/ y Sucre /1/, que igualmente sufren de inundaciones en invierno y de sequías en verano. Por años se han dado disputas por la tierra entre pescadores, campesinos y hacendados, y durante el conflicto armado que impactó la región Caribe muchos cuerpos de víctimas de paramilitares fueron arrojados a sus aguas, lo que obligó a investigar a la Justicia Especial de Paz /JEP/.

Recuperación del canal

Los problemas a lo largo del Canal de Dique son muchos y desde hace medio siglo se viene abogando por su recuperación definitiva. En 2019 la Agencia Nacional de Infraestructura /ANI/, el Fondo Adaptación y Cormagdalena aunaron esfuerzos técnicos, administrativos, sociales, ambientales, contables, jurídicos, financieros y la valoración de riesgos para la preparación, análisis, revisión y evaluación del proyecto “Restauración de Ecosistemas Degradados del Canal Del Dique”. La ANI actuó como líder de la estructuración integral del proyecto, tomando como base la información técnica aportada inicialmente por el Fondo Adaptación. El megaproyecto busca recuperar ecosistemas degradados, pero también mitigar el impacto de posibles inundaciones en la región Caribe ante fenómenos climáticos.

La obra, considerada de vital importancia para el medio ambiente también aliviaría los impactos a la bahía de Cartagena y permitiría una mejor movilidad de las embarcaciones

La obra, considerada de vital importancia para el medio ambiente, busca beneficiar a más de un millón de personas que habitan en poblaciones ribereñas, aliviar los impactos a la bahía de Cartagena y permitir una mejor movilidad de las embarcaciones, con inversión que incluye mantenimiento, es de 3.4 billones de pesos. El jugoso contrato fue adjudicado por la ANI a Sacyr Colombia SAS, única oferente y con ruidos en su accionar empresarial. El mayor escollo ha sido lo relacionado con la licencia ambiental, exigida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Las obras implican construir dos complejos de esclusas y compuertas: uno estará ubicado en Calamar y otro en Puerto Badel.

¿Quién paga la obra?

El presidente Gustavo Petro dijo en Tolú hace pocos días durante su visita de trabajo al Caribe, que se debía cobrar valorización por la obra a sectores de Cartagena como la zona turística de Bocagrande. El anuncio del mandatario no cayó nada bien en la ciudad. El primero en rechazarlo fue el alcalde Dumek Turbay, quien sostuvo que la plata de toda Colombia sirve para hacer obras en Bogotá sin que nadie se queje, y que Cartagena ha pagado un alto precio por recibir en su bahía todos los desperdicios del país a través del Canal del Dique. También se pronunció en contra el Comité Intergremial mientras el diario El Universal cuestionó la propuesta en columna editorial.

El presidente Gustavo Petro dijo que se debía cobrar valorización por la obra a sectores de Cartagena como la zona turística de Bocagrande

Diálogo Social se pronuncia

El colectivo Fundación Diálogo Social dio a conocer su postura ante el caso a través de un comunicado oficial que se publica a continuación:

COMUNICADO DE LA FUNDACION DIÁLOGO SOCIAL A LA COMUNIDAD

Martes 26 de marzo de 2024

Asunto: EL CANAL DEL DIQUE Y BOCAGRANDE

La Fundación Diálogo Social de Cartagena de indias ha leído y escuchado las palabras del señor presidente Gustavo Petro sobre el canal del Dique y su cobro por valorización a la comunidad de Bocagrande, y sobre la materia expresa lo siguiente:

1) Son acertadas las palabras del Alcalde Mayor Dumek Turbay Paz al expresar: “Vemos cómo con plata de todos los colombianos se financian obras en Bogotá y nunca nos quejamos“. Pero debemos agregar lo siguiente para recordarles a los colombianos que, cuando Colombia le vendió Panamá a los Estados Unidos, fragmentaron la economía y el desarrollo socio económico de Cartagena, utilizando sus recursos para pagar el déficit fiscal de las arcas nacionales por la guerra de los Mil Días, y realizar la costosa renovación urbana de la capital del país, la lejana Bogotá. ¿QUÉ LE QUEDÓ A CARTAGENA? Nada. Esta penosa y calamitosa situación se presentó durante el gobierno dictatorial de José Manuel Marroquín.

Diálogo Social calificó de acertadas las palabras del Alcalde Mayor de Cartagena Dumek Turbay Paz al expresar: “Vemos cómo con plata de todos los colombianos se financian obras en Bogotá y nunca nos quejamos“

2) Diálogo Social ve con beneplácito el técnico pronunciamiento del CONSEJO GREMIAL de Cartagena, con el que hoy nuestra fundación tiene sistemas de integración, y cree que no rectificar el Canal del Dique permite que la cuña salina se acerque con celeridad a la ciénaga de Juan Gómez, de donde proviene el agua potable que surte a Cartagena, asunto de máxima gravedad pues en poco tiempo tal situación afectará a toda la comunidad local

3) Por último, es pertinente conocer los siguientes datos de Bocagrande: recibe el 70 % del turismo colombiano, ya que los otros sectores turísticos están en construcción y esperan el nuevo POT para tener fuerza institucional en su desarrollo. Genera el 56% del trabajo del comercio turístico y general de la ciudad, ofrece a los nativos el 49 % de los recursos médicos y hospitalarios, da su territorio para recibir buena parte del trabajo informal de la urbe como los trabajadores de la playa, mientras un alto número de sus habitantes vive en pobreza oculta, como se pude constatar en el recaudo catastral

El colectivo Diálogo Social solicita reflexión sobre el tema y, si es necesario, un diálogo comunitario franco, informado y veraz con la participación del mayor número de habitantes de Cartagena.

Vista aérea de Bocagrande

“SOLO CON EL DIÁLOGO LOGRAMOS EL BIENESTAR DE TODOS”

Atentamente.

JUNTA DIRECTIVA DIÁLOGO SOCIAL

Ante todo este panorama, caben algunas preguntas:

¿Es absolutamente necesario el riegue de valorización por las obras del Canal del Dique?

De ser así, ¿quiénes pagarían?

¿Cuánto sería necesario cobrar?

¿Los grandes propietarios de tierras en las orillas del Dique y los habitantes de las poblaciones ribereñas también deberían contribuir con un eventual cobro de valorización?

¿Por el contrario, es solo responsabilidad del Estado cargar con esa billonaria inversión?

Un eminente cartagenero a quien entrevisté para esta nota, dijo que si finalmente hay que pagar, deberían hacerlo también barranquilleros y soledeños, a quienes igualmente beneficia el Canal del Dique. «Ellos están pagando impuesto por la valorización que generó la obra del nuevo puente sobre el río Magdalena», anotó quién prefirió el anonimato en este espinoso tema.