"La Boquilla, sumida en el olvido por siempre a pesar de sus muchas potencialidades para el turismo, el medio ambiente y la cultura, tomará un nuevo rumbo con los propósito del alcalde Dumek Turbay, quien aseguró que esta población tendrá una atención aparte de los demás temas de Cartagena".
Eduardo García Martínez

¿Cuánto hace que La Boquilla está clamando para ser reconocida como un activo importante y estratégico de Cartagena? El tiempo se pierde en la memoria, pero la pobreza, la desigualdad, la exclusión, la discriminación, la falta de oportunidades y la negación de derechos, han estado ahí, a flor de piel, para recordar que el olvido no solo ha sido de forma sino de fondo, y aun, pienso, exprofeso, malintencionado y mezquino

Cuando el turismo apareció como la gran oportunidad para que Cartagena se convirtiera en el destino que es hoy, solo se miró hacia Bocagrande para desarrollar proyectos de envergadura, dejándose por fuera a La Boquilla que ofrecía muchos atractivos para potenciar la naciente “industria sin chimeneas”. Era para aquella época una hermosa y verdadera aldea de pescadores /gente buena y laboriosa/, dueña de varios kilómetros de playa virgen, cocoteros, senderos acuáticos sembrados de mangle por la naturaleza, garzas, alcatraces, aves migratorias, pesca en abundancia en un mar fresco y cristalino, y una inmensa ciénaga que bañaba sus espaldas. Una alternativa fresca, diferente a la de la gran ciudad. Pero se le ignoró.

Playas de la Boquilla

Para llegar a La Boquilla había que tomar la playa porque no había carretera, pero desde entonces se saboreaban en sus casas y los pocos restaurantes que había, entre ellos La Cueva de Rolando y el de Concho, las mejores comidas de mar, mucho pargo, robalo, sábalo, corvina, camarones, langostinos, bonitos, tortugas, tomados de su mar bondadoso. Todo eso despareció teniendo gran culpa la pesca de arrastre empresarial y, como no, según se aseguraba, el uso de la dinamita en las faenas.

Paseo por los manglares de La Boquilla

Cuando se construyó el Anillo Vial no se amarró La Boquilla al desarrollo de la ciudad, se le dejó a un costado, y cuando se construyeron grande torres de concreto para hoteles y apartamentos sobre terrenos de baja mar rapados a la ciénaga, el progreso se detuvo a pocos metros de las primeras casas de la sufrida población. No se pensó en hacer partícipes a los boquilleros de los proyectos turísticos, ellos deberían seguir de convidados de piedra en un proceso que pudo pensarse de otra manera, que fuera vinculante y respetuoso.

Alfredo Riascos Noguera

Recuerdo que en una ocasión llevé a La Boquilla al entonces gerente de la Corporación Nacional de Turismo -CNT- /desparecida/, Alfredo Riascos Noguera, para mostrarle aquella población que había encantado a Gabriel García Márquez, Álvaro Cepeda Samudio, Alejandro Obregón, Enrique Grau, Cecilia Porras, quienes filmaron en ella, en 1954, la película surrealista La Langosta Azul. A Riascos le expuse una iniciativa para vincular de manera inicial a 50 pescadores y sus familias a un proyecto que incluía mejoramiento de vivienda, construcción de una habitación en cada patio para recibir turistas, y faenas de pesca con los visitantes, quienes disfrutarían lo traído en las canoas en la misma mesa con sus anfitriones. Riascos quedó encantado y prometió impulsar con recursos el proyecto, pero el tiempo no le alcanzó, salió de la CNT y hasta ahí llegó el sueño.

Gabriel García Márquez, Álvaro Cepeda Samudio, Alejandro Obregón, Enrique Grau, Cecilia Porras, filmaron en La Boquilla, en 1954, la película surrealista La Langosta Azul

Ahora sí, llegó la hora
Mucha agua ha pasado desde entonces por los puentes que se construyeron en las tierras bajas y luego sobre la misma Ciénaga de la Virgen, y la suerte de La Boquilla siguió empeorando. Hoy es una aldea mucho más poblada, con mayor número de problemas: pobreza, desempleo, ausencia de planeación, inseguridad, precarios servicios públicos, microtráfico. La desigualdad, la exclusión, la discriminación, siguen ahí, anidadas, esperando por el milagro.

El alcalde Dumek Turbay exponiendo sus propósitos por la Boquilla

No todo es lío. Muchos son los boquilleros que han creado emprendimientos, sobre todo relacionados con el turismo: restaurantes, hoteles, hostales, paseos en canoas por los mangles, avistamientos, artesanías, entretenimientos culturales, entre ellos. Hoy más que nunca necesitan de apoyo.

La Boquilla, como población, también está en su sitio, expectante, esperando ser reivindicada. En los últimos días han pasado algunas cosas que hacen pensar que la buena hora ha llegado de la mano del alcalde Dumek Turbay Paz. El mandatario escucho en el curso de esta semana agonizante a líderes y representantes de la comunidad boquillera, para buscar salidas ciertas a problemas sentidos por todos. Para garantizar mucho más compromiso y enfrentar los problemas más abultados de La Boquilla, realizó allí un Consejo de Gobierno para implementar planes en materia de turismo, infraestructura educativa, alcantarillado. Habrá ordenamiento de playas, se construirá una nueva y funcional institución educativa, y se tendrá una comunicación permanente con la comunidad para garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

La secretaria de turismo, Teremar Londoño, especifica planes turísticos para La Boquilla

Los secretarios de gobierno pasaron al tablero para brindar soluciones a los problemas expuestos por la comunidad. “Necesito que los secretarios de den prioridad a los temas de La Boquilla. Los temas de esta comunidad deben ser aparte de los demás temas de la ciudad”, dijo Turbay.

De inmediato ordenó iniciar la búsqueda de un lote que ofrezca las mejores garantías para la construcción de la nueva Institución Educativa de La Boquilla, y anunció una inversión para esta obra de $35. 000 millones.

Turbay Paz resaltó la importancia de brindar oportunidades de empleo y acompañar los procesos para comerciantes y personal capacitado de la comunidad. “Queremos apoyar a toda la gente de la Boquilla. Sabemos que aquí hay personal capaz de ejercer trabajos, personal capacitado, y si no, se capacita a los interesados para que La Boquilla también tenga oportunidades y pueda recuperar su importancia”, agregó el alcalde.

Emprendedores que trabajan para el turismo en la Boquilla

Con el fin de garantizar avances concretos y oportunos en las soluciones que requiere el corregimiento, Turbay aseguró ante la comunidad boquillera que hará seguimiento permanente a los procesos junto a su equipo de gobierno.