"El colegio Pinillos de Mompox es una legendaria institución que ha formado a miles de estudiantes de la subregión del Río Grande de la Magdalena durante 215 años. El investigador Óscar Arquez Van-Estrahlen nos presenta hoy la segunda parte de su acuciosa indagación sobre esta institución educativa"
Oscar Arquez Van-Estrahlen

LAS CONSTITUCIONES DEL COLEGIO UNIVERSIDAD DE SAN PEDRO APÓSTOL EN MOMPOX.

En la última semana del mes de agosto de cada año la comunidad educativa del hoy denominado Institución Educativa Nacional Pinillos, otrora Colegio Universidad de San Pedro Apóstol de Mompox, fundado por Pedro Martínez de Pinillos y que inició labores un 29 de agosto de 1809, se apresta a celebrar este importante hecho con lo que hoy se denomina la Jornada Cultural Pinillista. En efecto estudiantes, profesores y padres de familia, despliegan toda su iniciativa, para mostrarle a la comunidad momposina los logros alcanzados de acuerdo a lo establecido en los que hoy se conoce como el PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL, PEI. Es este documento la hoja de ruta de toda institución de educación primaria, secundaria y media en Colombia, establecido por la Ley 115 del 8 de febrero de 1994 o Ley General de Educación. En ese documento, en la actualidad, se establecen lo que se conoce como la misión y la visión de la institución, los objetivos que se proponen alcanzar en el año lectivo, los recursos materiales y humanos, el currículo y en este el plan de estudios, que constituye la esencia de la institución. En el plan de estudios se establece que se enseña y que se aprende, cómo se hace y que clase de ser humano se aspira entregar a la sociedad una vez termina su ciclo con el grado de Bachiller.

El colegio Pinillos inició labores el 29 de agosto de 1809, y se apresta a celebrar este importante hecho con la denomina Jornada Cultural Pinillista

Pues bien, como las sociedades y sus miembros somos el resultado de lo que en el pasado hicimos, vale la pena y lo traigo a consideración, leer, estudiar y en cierta forma, en lo posible aplicar en su espíritu, lo que como documento histórico se titula como AÑO DE 1806 CONSTITUCIONES PARA EL COLEGIO DE SAN PEDRO APÓSTOL DE LA VILLA DE MOMPOX y que en su introducción plantea: “Ha parecido conveniente añadir a estas Constituciones, las notas y razones en que se fundan: lo uno por contener algunos principios, de que se pueden hacer muchas aplicaciones; lo otro para que se observen, no tanto por imperio, cuanto por persuasiones y convencimiento y los últimos para que se vean los motivos, porque se han creído conducentes al mayor adelantamiento de los jóvenes y que estos no las desprecien ligeramente, tal vez por capricho y preocupación”. Este documento debe ser leído y estudiado por todo miembro de la comunidad Pinillista, debatido en su esencia y en lo posible traído al presente si no en sus detalles, sí en sus concepciones y luces.

Pedro Martínez de Pinillos, próspero comerciante que se había asentado en Mompox, consideró de mucha importancia fundar una “empresa educativa”, que estuviese a la altura de los colegios de la capital y respondiera a las necesidades de su tiempo. Para ello adelantó todas las diligencias pertinentes, ante las autoridades, pidiendo al Rey Carlos IV permiso para la referida fundación, hecho que fue concedido mediante cédula real. Además, apropió Pinillos los recursos económicos y determinó el lugar donde funcionaría la institución. Todos los aspectos administrativos fueros considerados en detalle dejando en manos de Don Eloy Valenzuela y Mantilla, conocido como El Cura de Bucaramanga, la elaboración de todos los conceptos educativos y pedagógicos, que se reúnen en las referidas Constituciones. Valenzuela podría considerarse el segundo a bordo de la Expedición Botánica, la primera empresa científica desarrollada en el Virreinato de la Nueva Granada bajo la dirección del sabio José celestino Mutis.

Monumento de Pedro Martínez de Pinillos en el patio central del Colegio Pinillos

Valenzuela estaba influenciado y en cierta forma se inspiró o se basó en el denominado Plan de Estudios propuesto por Francisco Antonio Moreno y Escandón, que se aplicó en Santa Fe de Bogotá, entre 1774 y 1779, como una consecuencia de las denominadas “Reformas Borbónicas” establecidas por el rey Carlos III, como una política que le daba un giro a las colonias españolas en América, con el propósito de hacerlas autosostenibles y en consecuencia más rentables para la Real Hacienda Española. Estas Reformas introdujeron una serie de cambios en las colonias, uno de ellos en los conceptos educativos, que venían inspirados en la influencia del pensamiento de La Ilustración, que se imponía en Europa y llegaba a América hacia la segunda mistad del siglo XVIII.

Estas Constituciones habían sido poco estudiadas hasta que, a finales del siglo XX, los historiadores Diana Soto Arango y Guillermo Vera, por un lado y Guillermo Hernández de Alba, por otro; dieron a conocer sendos estudios sobre tan importante documento y sobre la empresa educativa de Pinillos. Luego el autor de estas Notas, en su condición de Profesor del Colegio Pinillos profundizó estas Notas, que hoy como ayer, ponen estas Constituciones como lectura obligada y de necesario debate.

Colegio Pinillos de Mompox

Para el año de 1886 el historiador Guillermo Hernández de Alba, publicó con el sello de la Editorial Kelly, de Bogotá y con el patrocinio del Patronato Colombiano de Artes y Ciencias y el Colegio Máximo de las Academias Colombianas, una serie con el título de DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA. El Tomo VII que recoge los documentos originales de los años 1804 a 1809, han sido las fuentes para el conocimiento de tan importante proyecto. En el prólogo del referido Tomo VII, Hernández de Alba, afirma, que: “Este volumen está dedicado casi en su totalidad a dar publicidad a la historia documental, de una notable fundación docente en la Villa de Mompós, debida a la generosidad magnifica del español Pedro Martínez de Pinillos…. Su mayor acierto se cifra en haber confiado la redacción de las Constituciones y del Plan de Estudios a la sabiduría del Cura de Bucaramanga Doctor Eloy Valenzuela….”

“El Plan de Estudios de Valenzuela señala inesperada cumbre en el lento progreso de las ideas, es un reto a lo tradicional y rutinero. De un golpe coloca al Nuevo Reino de Granada en el ritmo progresista de las ciencias y de las artes, particularmente de la filosofía”.

Cuarto de castigo del Colegio Pinillos

“Todos los capítulos y sus comentarios son lecciones del ayer para la perennidad …”
Toda la organización del colegio, desde el edificio aposentos y oficinas, los empleados, el recibimiento, el traje y el vestido de los colegiales, la pitanza o alimento diario, el plan de estudio y su distribución, los exámenes, los ejercicios de devoción, los delitos y las penas, los sirvientes y las constituciones generales, constituyen un claro ejemplo de una educación humanista y práctica, revolucionaria para la época, influida profundamente por la filosofía naturalista de La Ilustración. En cada uno de sus doce títulos, diez numerados y dos titulados como penúltimo y último, se establecen conceptos como “para que esta enseñanza y según las instrucciones del soberano ha de estar patente a todo el mundo. Se han de admitir ricos y pobres, blancos y mulatos, menestrales y aprendices, de todos los oficios y hasta los muchachos descalzos, con tal de que no estén sucios ni contagiados. No obstante, sigue pesando esa concepción de diferencias sociales, en la indicación que “el maestro cuidará de separarlos en bancos o mesas distintas”.

Una concepción laica de la educación pública, aparece en la indicación que “se prohíbe absolutamente capilla pública……Es abuso intolerable y pernicioso, estas capillas públicas en colegios y hospitales.

Cuadro alegórico al fundador y placa con los nombres de los rectores

Con algo del sentido de lo que hoy es la “democracia estudiantil” y la noción de “Gobierno Escolar”, con el cargo de “Personero Estudiantil”, establecido en la legislación actual de nuestros colegios, Las Constituciones, establecen que “el Procurador lleva la voz del cuerpo de colegiales, pero si este fuese negligente y omiso podrán suplir su defecto los colegiales….”

En relación al traje y el vestido de los colegiales, se prohíbe el vestido talar, que es considerado una especie de “mojiganga, anfibio de los trajes, con extravagancia que se acerca al de los clérigos y frailes…., es sobre todo ocioso …Se prohíbe igualmente el uso del bonete, que es propio de las funciones eclesiásticas….. El recomendar las fábricas nacionales ( para su elaboración), esto agradará mucho al gobierno y con sobrada razón, ya que el poco uso que se hace de las tiene arruinadas. El mejor patriotismo para erigirlas , multiplicarlas y adelantarlas, será el consumo general de sus productos. Esta indicación demuestra la concepción de Pinillos, entendida por Valenzuela, de una escuela práctica, ligada directamente con la vida y en esta indicación y otras que analizaremos más adelante, el papel determinante de esta educación con la economía y producción del país.

Panorámica de Mompox

En las indicaciones de como debe ser la pitanza y el alimento diario, se reafirma una concepción si se quiere, “nacionalista”, al valor los productos del virreinato. Se establece que “el desayuno …no pasará de un platillo de vianda, como será pescado frito, pastel de hoja o de viento, o buñuelo de sal, con un pozuelo de chocolate. Este es de uso de la villa y arreglado, a más que fomenta las industrias de las negras pasteleras….Se prohíbe el uso de la mantequilla que no sea del reino…., el uso de la mantequilla extranjera nos lleva ese dinero para vaqueros que no son los nuestros y que algún día pueden dañarnos. Se prohíbe así mismo el uso del té o café. El chocolate, sin contradicción, mejor bebida que aquellas es de nuestra propia cosecha. Su mayor consumo redunda en beneficio de nuestra agricultura, por eso no más, la desprecian los extranjeros, si ellos tuvieran cacao y nosotros té, declararían contra éste y el café y con razón por estar averiguado, que atacan el sistema nervioso, son meras infusiones acuosas y no mantienen como el chocolate”.

Traídos al presente sin caer en anacronismos, estos conceptos hoy están en el centro del debate sobre proteccionismo y libre cambio de la producción y economía del país. Llama la atención de que manera Pinillos y Valenzuela, se adelantan dos siglos a cuestionar las tesis de apertura económica y los TLCs, tan en boga en los tiempos actuales.

En relación al Plan de Estudios, su distribución y los exámenes de aprobación, se establece el tiempo requerido para cada curso, el papel de la Filosofía, entendida no como una asignatura más, sino como “un plan de educación, instrucción y preparación general, para cuantas carreras científicas y civiles se quieran emprender. Sin la aprobación en el trienio de filosofía, no se pasará a ninguna de las facultades que llamaran mayores. Los exámenes serán muy exigentes, lo que garantiza la calidad académica de los estudiantes….De la filosofía… el examinado que saliere réprobo, se le negará el pase y se le devolverá al trienio de la filosofía, a que se repare su flojera y desaprovechamiento”

Placa de erección del Colegio Pinillos

Se le da mucha importancia al descanso y al recreo, así como a la música, las artes y la educación física y los ejercicios del cuerpo, tratando siempre de explorar en los estudiantes sus aptitudes y condiciones para estas prácticas.

Como era común en época a pesar de algunas reservas sobre consideraciones religiosas, existían los “ejercicios de devoción”, como practicas de asistencia y participación en ceremonias religiosas ,así como de oración. En el Título Noveno, sobre “Delitos y penas”, se establece que el colegio debe ser ejemplo de sumisión a la justicia, la que es el nervio de todo gobierno. No protege la impunidad de los delincuentes, que será dar muy mal ejemplo…. Para una educación noble y generosa debe ser muy abominable la villanía del hurto y así debe contarse entre los mayores delitos, mucho más en un lugar comerciante y de tránsito que necesita la seguridad y buena fe”.

Una indicación muy importante aparece en la Nota 3ª. del Título Ultimo sobre “Prevenciones y constitución de por entonces”.: “ Como los maestros de física y anatomía tienen también su domingo de ejercicio público, el uno las máquinas e instrumentos y el otro en la disección de los cadáveres, tendría la villa estos espectáculos muy concurridos sin perjuicio ni gasto alguno y con gran instrucción y recreo de la gente. Este es el modo que los pueblos de vuelvan cultos y advertidos, que excusen las diversiones nocivas y que se descubran aquellos raros talentos, que por falta de ocasión quedan ignorados y perdidos”. Enseñar de cara a la comunidad es una manera para que esta aprenda, por lo que al examinar esta indicación se pone de presenta la necesaria relación que hay entre el Colegio y la sociedad. Hoy existen en las instituciones educativas o deben existir las denominadas Escuelas de Padres, pero estas se quedan cortas ante la magnitud de lo propuesto en esta Constituciones.

Centro de Mompox

En muchas más de estas Constituciones se establecen indicaciones que vinculan de una manera directa al Colegio con la comunidad, en ese pensar y actuar de Pinillos y Valenzuela, de que este debe ser una empresa económica que potencie todas las posibilidades para el desarrollo de la sociedad. Visionan y proponen crear una enfermería con una sala de diez a doce camas, que sirvan a los colegiales enfermos, así como ha todo que necesite atención para su salud. En esta sala dará el maestro las lecciones de medicina e indicará a sus estudiantes todos los signos clínicos para detectar y curar enfermedades.

Una indicación de trascendental importancia es la de elaborar un PLAN POLISTÁTICO Y CIRCUNSTANCIADO DE LA VILLA, “en el que primeramente irá el número de familias y personas según sus diferentes clases, edades y razas. Continuarán los números de casados, nacidos y muertos con distinción de castas, sexos y edades. Se expresarán las calles, plaza, cuarteles y casas de la Villa, las tiendas de forasteros y transeúntes, las del almacén, pulperías y talleres. Acompañará una factura de los principales géneros comerciales con sus precios corrientes y otro casi igual de los comestibles comunes. Sería muy plausible que no faltase la noticia del más o menos calor de las variaciones de la atmósfera y corriente de los vientos, pero de ningún modo se omitirá la nota de los consumos anuales, de los cargamentos y buques y de los productos líquidos de aduana, aguardiente y tabaco. Estos planes circunstanciados, los desea sumamente el gobierno, como que son los auxilios, con que se pueden ver, como a lo lejos, estas remotas provincias y la balanza en que se han de pesar su policía, población, agricultura y comercio. Es obra digna de un cuerpo literario, como el colegio y será gratísimo a los ojos del soberano.

En una segunda parte contemplará este plan un estudio y clasificación “ de las plantas…. de acuerdo al sistema de Linneo……y la tercera parte comprenderá los animales propios del país……..” con todas sus características taxonómicas.

Mención especial merece “la decisión del colegio de ahorrar cada año, siquiera cien pesos, para dar un ejemplo bien importante a las comunidades y particulares de exaltar la industria y esfuerzos de los inteligentes por medio de recompensas y premios”. Este premio será para quien proponga por invención o rectificación, de una pieza o maniobra de un género de embarcación para la navegación por el Rio Magdalena, que las haga más cómodas, seguras y ligeras y que supere las limitaciones de los tradicionales champanes.

Para ¨Pinillos y Valenzuela, el deseo de estimular el cultivo, empaque y tratamiento del algodón estaba entre sus prioridades, así como los problemas de sedimentación por las continúas descargas de arena sobre el Rio Magdalena. Por eso propone crear “sociedades patrióticas” que se dediquen a la solución de tan grave problema que, si bien es enunciado como última recomendación, según estas Constituciones, debería haber sido el primero.

Se reitera que “el Colegio no solo debe ser un cuerpo literario, sino también patriótico, para propagar y promover las ideas saludables, siendo el primero en el ejemplo.” Y desde hace más de dos siglos ya estos visionarios hombres consideraron que “ninguna cosa más útil para la Villa, para la costa y para todo el reino, que la mejora de embarcaciones en Magdalena, pues ya que nadie se mueve, pues hágalo el colegio y se le unirán y ayudarán todos los habitantes del país y aplaudirán su institución, aún por solo este beneficio”.

Pues ya que nadie se mueve, pues hágalo el Colegio ….. He ahí un imperativo para los actuales directivos, profesores, estudiantes y padres de familia. Esa será la mejor manera de honrar a Pinillos y Valenzuela y todos quienes participaron del Proyecto Educativo del Colegio San Pedro Apóstol. Los historiadores tenemos el deber de poner en valor, sobre la mesa de grandes decisiones de las sociedades de nuestro tiempo, qué tanto de nuestro pasado está en nuestro presente. Pasado positivo como el de Pinillos y su obra y el negativo como tanto de los que hay en nuestra historia. El llamado Colegio Pinillos hace parte de la Historia de Mompox. El Colegio ha sido determinante en su construcción social, política y económica. Que tanto lo es hoy, es una pregunta que coloco para el debate. De esta manera la Historia se convierte en una herramienta que marca la brújula para el desarrollo de los pueblos.