Sábado 28 de octubre 2023, víspera de elecciones regionales. Lugar: casa de familia, municipio de Turbaco, norte de Bolívar. Son las 7:01 de la noche cuando de repente todo queda a oscuras. No hay tiempo de decir: -se fue la luz- porque ya había regresado. Pero de inmediato se va por segunda vez y una tercera. Parecen ráfagas que van y vienen sin que nadie pueda evitarlo. Finalmente, el voltaje queda en bajo y la casa en semi oscuridad. Varias bombillas se queman. Aún no sabemos si hubo un corto en algún lugar de la vivienda ni si el episodio cubrió todo el pueblo. Lo que sí podemos decir es que la situación afectó un amplio sector del lugar en donde nos hallamos.
¿Por qué ocurrió? Ni idea. Pero sí sabemos que el problema no es nuevo y que hubo uno o dos apagones más a partir de la hora del primero, con segundos de duración, típicos «daña electrodomésticos». Ahora recuerdo que el gerente de Afinia, empresa que presta el servicio de energía en varios departamentos del Caribe colombiano, Javier Alonso Lastra, aseguró que si se presentaban daños por situaciones como la descrita en este texto, la compañía tiene un departamento encargado de estudiar los casos y pagar los daños.

Al momento de escribir esta nota, 8:45 pm, la situación no se ha normalizado del todo y….vaya, se acaba de ir de nuevo la luz. Grave lo que está pasando. Descansaré hasta tanto regrese. Pero no tuve descanso, porque volvió a los tres minutos, a las 8:45 pm.
¿Dos billones para mejorar?
El 7 de septiembre pasado La Plaza publicó un informe titulado ¿Podrá brindar Afinia buen servicio de luz a buen precio? Ese titular obedecía a unas afirmaciones del gerente Lastra, esbozadas durante una reunión en su despacho, a la que invitó a la Fundación Diálogo Social de cuya directiva hago parte, y a líderes comunales de Cartagena que expusieron sus inquietudes y las de sus barrios sobre el cuestionado servicio de energía que presta esta empresa.
En ese encuentro planteé parecidos problemas a los que encabezan esta nota, mientras los directivos comunales exponían los de sus respectivas barriadas, todos escuchados con suma atención por el señor Lastra, quien aseguró que Afinia culminaría una inversión de dos billones de pesos a finales de 2023 para mejorar las condiciones del servicio en los 142 municipios a los que lleva la energía eléctrica. Dijo entonces el ejecutivo que se buscaba prestar un buen servicio, a buen precio. Hasta ahora no se ha visto lo uno ni lo otro. Seguimos con un regular servicio, con tarifas cada vez más onerosas.
Por lo demás, como apenas faltan dos meses para terminar el año, ya debe estar invertida la mayor parte de esa cuantiosa suma. Entonces, pregunto: ¿Por qué se siguen presentando problemas como los apagones y los bajones de corriente, tan odiados por los usuarios y tan dañinos para los electrodomésticos?
Son iguales estos episodios a los que debieron enfrentar los habitantes de la costa Caribe durante dos décadas, por culpa de Electricaribe. Afinia llegó para solucionar el problema, no para mantenerlo ni empeorarlo.
Y ojo, hoy domingo 29 de octubre, día de las elecciones regionales, no debe, no puede irse la luz por ningún motivo. Y la excusa del Niño no es valida, porque no asoma la cabeza por estos lares. ¿O sí?

