
Desde hace varios años vienen ocurriendo escandalosos episodios en lugares turísticos de Cartagena, especialmente en el Centro Histórico y la isla de Barú, cuyas consecuencias pueden ser muy lamentables para el mantenimiento de la confianza de los visitantes nacionales y extranjeros en un destino tan importante como lo es la Ciudad Heroica.
Abusos con los precios, agresiones físicas y verbales, irrespetos, burlas,
acoso, peleas, informalidad en todas sus vertientes, prostitución a cielo abierto con utilización de niños, niñas y adolescentes, venta y consumo de estupefacientes, atracos, inseguridad creciente. Una pregunta surge de todo este tipo de situaciones adversas: ¿dónde está la autoridad? Pareciera que no la hay, porque los hechos en contra de los turistas son cada vez más frecuentes.
¿Cuantas veces se han denunciado los inquietantes episodios de abusos con los precios de comidas y bebidas en Playa Blanca? ¿Cuántos hechos violentos contra los turistas, incluidos los accidentes con muertos y heridos por malas prácticas en conducción de vehículos acuáticos en esa misma isla? ¿Se han atendido las quejas que señalan a operadores turísticos formalizados ejerciendo sus actividades con malas prácticas, en perjuicio de los visitantes? ¿ Por qué no se ha organizado de manera correcta la prestación del servicio turístico? ¿Por qué se ha dejado crecer hasta límites insospechados la prostitución, el comercio de cocaína al menudeo, la inseguridad, los escándalos y los abusos de todo tipo en el Centro Historico? ¿A quién o quiénes beneficia esta situación de descontrol?
Lo último
El último hecho ocurrido en Barú es de lo más preocupante. Ya no fue un descarado abuso con los precios sino un atraco a mano armada con amenazas de muerte a un grupo de turistas europeos, que se movilizaba en una embarcación de un operador autorizado, por el sector de Playa Secreta. De acuerdo con los afectados los antisociales se transportaban en tres lanchas y cuchillo en mano los intimidaron y llegaron al colmo de amenazarlos con causarles la muerte. Quisieron abordar la embarcación «Maui Ocean» en la que iban los 25 turistas españoles, para despojarlos de sus pertenencias, pero finalmente desistieron de hacerlo.
Los agresores al parecer habían ofrecido la prestación de servicios a los turistas, pero estos declinaron la oferta, lo que condujo a que asumieran un comportamiento a todas luces antisocial. Afortunadamente el episodio solo llegó hasta ese punto, pero en el ánimo de estos visitantes, de seguro quedó una experiencia muy negativa. La suma de tantos lunares va desdibujando la marca de Cartagena como destino turístico en el Gran Caribe.
Este último suceso ocurría cuando, en contraste, Cartagena realizaba el importante evento del World Trade Center Institute (WTCA), que reunió en la ciudad a inmobiliarios de varios países de Latinoamérica. Al encuentro, organizado por la Cámara de Comercio de Cartagena, asistieron empresarios de Panama, México, Venezuela Uruguay, Argentina.


Estos hechos tienen que ser investigados y penalizados, sino nuestro Alcalde se convierte en delincuente igual que los denunciados