Expresión del béisbol en la voz del más grande narrador de la pelota caliente señor Buck Canel. Él de ascendencia escocesa por línea paterna y asturiana por su madre, ciudadano estadounidense nació en Argentina en 1906 y muere en 1980 en Estados Unidos.

Con Buck Canel en mí infancia el béisbol fue entrando auditivamente y la parte visual a campo abierto en las calles de Torices y Canapote, en los campos de La Salle, Santa Rita, la plaza de Canapote, Daniel Lemaitre (Estadio de Los Bravitos de Lemaitre) y en el Salao en la jurisdicción de los barrios Siete de Agosto y San Francisco. El béisbol es parte de mí piel y de una serie de experiencias lúdicas que poco a poco, fueron completando mí vida y emociones sentidas en este singular deporte lleno de lenguajes y símbolos a quien el genio de la física Albert Einstein bautizara el Rey de los Deportes por sus complejos problemas y teorías que lo conjuntan con las matemáticas, geometría (matemática de las formas) y sobre todo con la Física.
Entre Buck Canel y Albert Einstein el béisbol creó en mí una necesidad de estudiarlo en un horizonte teórico y de practicarlo informalmente sin ningún resultado favorable; sin embargo, me abrió una posibilidad de aprenderlo de manera canónica (reglamento) y dedicarle tiempo a su teorización aprendida en pizarra con dos grandes maestros de este deporte: Andrés Flórez Bonfante (El Venao Flórez, estelar lanzador de la selección Colombia) y Melanio Porto Ariza (Meporto, sabio maestro del comentario del béisbol y boxeo) que me ha coloreado la vida de grandes alegrías.
Pues bien, con el maestro Andrés Flórez aprendí los problemas teóricos del béisbol con un pequeño libro que él tenía y que heredé, dada mí interés por las matemáticas y la física en este deporte, se convirtió en mi objeto de estudio que afiné con locutores como: Marcos Pérez Caicedo, Napoleón Perea Castro, Ventura Díaz Mejía, Teófilo de Ávila Camacho, Carmelo Hernández Palencia, Edgar Perea Arias, Esteban Páez Dueñas, Luis Alberto Payares Villa,, Jaime Jiménez, Rodolfo Martínez Boobine (Romar), comentaristas: Meporto, Antonio Pizza Hernández, Julio Blanch Calvo, Chelo de Castro, Otto Garzón Patiño, entre otros hombres de béisbol entre Cartagena y Barranquilla. El béisbol tuvo en la radio y prensa otro territorio del cual me fui nutriendo.
Volviendo a Buck Canel y Albert Einstein encuentro múltiples razones para señalarlos los pilares monumentales para que el béisbol hiciera parte de la canasta familiar de mí vida y por tanto, idiosincrasia misma en los Muñoz Vélez y en las barriadas donde crecí Torices y Canapote. En Buck Canel su prodigiosa y fuerte voz, la capacidad improvisatoria en el micrófono, la inventiva repentista de crear frases tales como estas: “y ha caído mis amigos la séptima entrada”, “no se vayan que esto se pone bueno”. Con Einstein nace mi curiosidad de explicarme el béisbol en términos matemático, geométrico y físico, desde entonces, ya el béisbol es parte de una filosofía que encierra ciencia lingüística, semiótica y lúdica en un amplio mundo lleno de sentido y significado.

Frases que inmortalizó Buck Canel
“Le tira y abanica” para señalar un strike que abanica la brisa. Se fue la entrada a paso de conga 1, 2,3. Se acaba la entrada sin que nadie llegue a base. “El Lucky Seven” El inning de la suerte. “No se vayan que esto se pone bueno”. Dejaba en cada frase de su narración que el béisbol nada estaba definido. “A mí me gusta el béisbol, no pertenezco a ningún equipo”. “Línea silbante por la raya del jardín derecho, que por una pestaña pica en terreno bueno”. Le dio sabrosura a la narrativa beisbolística con gracia y sutiliza aguda, elegancia en el buen decir y descripciones precisas . La voz institucional de La Cabalgata Deportiva Gillete para América Latina lo hizo famoso en el mundo del deporte: béisbol y boxeo. La famosa voz de Eloy.
Canel, su verdadero nombre le dio nombradía universal en un español impecable, fue el traductor de los discursos presidenciales de la Casa Blanca al idioma español para el mundo hispano parlante . Con el prodigio de su voz nos llegaron sus trasmisiones en el béisbol de las Grandes Ligas. Sembró el saber del béisbol con el prodigio portentoso de una voz bien timbrada y de fonética precisa haciendo el deleite auditivo de millones de escuchas.
Albert Einstein
Se ha dicho de forma asertiva que “El Béisbol Es El Rey De Los Deportes”, y dicha expresión la dijo el físico de mayor importancia en el siglo XX, Albert Einstein. En conversación de Michael Aubercht con Einstein surgió el bautizo del béisbol, desde entonces, con descaro otros deportes los especialistas de ellos nombran a sus deportes favoritos como el rey; en verdad, nada original y sin ningún soporte que lo respalde. El historiador Aubercht ha dejado un valioso testimonio de la conversación bautismal en el Almanaque Deportivo creado por él.
El físico judío alemán maravillado por ese deporte le dijo a Aubercht que le enseñara béisbol y él a su vez, haría lo mismo con el historiador dándole los principios básicos de la Teoría de la Relatividad. “Usted aprenderá relativamente más rápido que yo relatividad que yo el béisbol”, todo indica que corría el año 1933 cuando el físico se había quedado a vivir en Nueva York y el “Bambino” Babe Ruth hacía estrago con sus descomunales batazos de jonrón con los Yankees de Nueva York. Cabe preguntarse entonces, ¿hay algo de leyenda o un simple mito? Los indicios más sólidos desdibujan el bautizo de Einstein de acuerdo con el relato de Aubercht. El historiador deportivo narró fingiendo (ficción) el hecho del bautizo, otorgándole al físico la importancia de aquella nominación histórica.
El diario deportivo mexicano El Imparcial del 28 de septiembre 1904 registra en Ciudad de México una nota deportiva escrita en Veracruz del juego del equipo Águila de esa ciudad y un seleccionado estadounidense que se había conformado en Ciudad de México. Un encuentro de leyenda, de los mejores con base en el relato del imparcial en el último párrafo se lee Rey de los Deportes que los americanos llaman a ese deporte, al referirse a la victoria del Águila de Veracruz 5 carreras contra 4.Sin embargo, en Cuba en 1878 se jugaba base ball (escrito así) y debido a las guerras de independencia familias cubanas emigraron a Veracruz dejaron la semilla del Base Ball Rey de los Sport, predominaba el idioma inglés y en la segunda mitad de 1920 aparece la conversión de los términos al castellano . La publicación en Cuba de un libro de Base Ball en La Habana, Matanza y Cárdenas en 1907 escrito por Raúl Diez y Muro es una destacada información a la grandeza de este maravilloso deporte y a sus complejas jugadas con visos de ciencia, números, estadísticas, problemas supuestos y rangos de posibilidades y probabilidades de juego que asombra a las multitudes. En el prólogo firmado por el cubano Rafael Conte se acuña el término Rey de los Sport.

Se puede deducir que en el lenguaje de Estados Unidos con respecto al béisbol ya se acuñaba el término Rey de los Sport lo más probable desde finales del siglo XIX. En 1904 Einstein despuntaba como físico brillante y no conocía Estados Unidos y tampoco el deporte del béisbol, vivía en Suiza. Por tanto, resulta comprensible que Michael Aubercht dada las complejidades y asombro de este deporte optara por asignarle en 1933 la paternidad de Rey de los Deportes al físico Albert Einstein, haciendo carrera el mito de un bautizo en cuyo tejido se desvanece la historia y surge la anécdota.
En 1839 se habla de la invención del béisbol en Cooperstown por Abner Doubleday, posiblemente otra leyenda o mito, dado que todos los orígenes, casi siempre, son inciertos. En el béisbol existen 9 posiciones representada en cada número que identifica a un nombre. Pitcher (número 1). Cátcher (número 2). First base (número 3). Second base (número 4). Third base (número 5). Short stop (número 6). Left fielder (número 7). Center fielder (número 8). Right fielder (número 9). Las posiciones representadas en un número permiten anotar el juego y reconstruirlo gracias a los números que se anotan en un libro. Por ejemplo, roletazo al campo corto y su respectivo tiro a primera base se anota 6 – 3 para señalar un out. Alternativamente se utiliza el idioma inglés y el castellano. El béisbol y el ajedrez (peón 3 alfil rey o peón 3 alfil reina; reina siempre estará en su color) gracias a una nomenclatura que se lleva pueden reconstruirse y son los deportes llamados ciencia.
Partiendo del supuesto teórico del béisbol con base en un problemario posible de jugadas citaré el primer caso. Tres triples de seguido en un mismo inning, un doble, dos hits todos consecutivos y no hay carrera. O, el lanzador que tira un no hit perfecto y su equipo pierde el juego 1 a 0. El caso del mayor número de lanzamientos que recibe un bateador sin dar foul en un mismo turno. Cómo se resuelven cada problema de acuerdo con la lógica del béisbol. Y qué decir, de un librito que se habla y se discute entre los entendidos de este asombroso deporte que nadie ha visto y todo el mundo habla de él. Sin embargo, el tal librito nunca se escribió hacen de este deporte algo único e irrepetible en otra disciplina deportiva.
El béisbol trae una historia y de ellas múltiples historias, es el caso específico, de la investigación interdisciplinaria de Felipe Merlano. Deporte que es parte viva desde el pasado en la idiosincrasia del costeño y de manera esencial de la cultura de Cartagena. Mí aporte busca dar razones al por qué el béisbol se le adjetiva desde la anonimia con el nombre REY DE LOS DEPORTES. Expondré mis argumentos con base en el tiempo. Dejo en claro que en el futbol el tiempo normal sin alargue son 90 minutos. En el béisbol no hay un tiempo estipulado, podría decirse indefinido (que tampoco lo es) pero no está sujeto a un tiempo delimitado. El béisbol la bola parte esencial del juego con el bate y manillas posibilita cierto número de posibilidades que cierran un inning al culminar 3 outs en el terreno de juego que es un diamante y en definitiva nada está dicho de manera concluyente.

