"Un poco más de medio siglo después, Dávila Pestana quiso revivir el acontecimiento que le brindó satisfacciones juveniles y se dio a la tarea de rescatar los 14 afiches del 69 para realizar una nueva exposición de posters retro"

En 1969 un joven cartagenero con inclinaciones artísticas se dio a la tarea de elaborar un conjunto de posters /afiches/ que representaran la época que se vivía entonces a nivel mundial. El producto de esa iniciativa de art pop se mostró después en una exposición que se abrió al público en la Extensión Cultural de Bolívar que dirigía la dramaturga, educadora y activista artística Judith Porto de González. Ese muchacho, Jorge Dávila Pestana Vergara, quería tragarse el mundo con sus creaciones y fue tanta la energía que le puso a su empeño, que arrastró a todo el mundillo cultural y artístico de aquel momento en Cartagena, que aplaudió su trabajo y lo calificó como vanguardista. De eso hace ya 54 años.

En la exposición de Posters psicodélicos de Jorge Dávila Pestana lo acompañan/1a foto/ Anibal Olier, Roberto Angulo y Arnulfo Luna/2a foto/sus hijos Paola Mariana y Ángel y su esposa Linda

Un poco más de medio siglo después, Dávila Pestana quiso revivir el acontecimiento que le brindó satisfacciones juveniles y se dio a la tarea de rescatar los 14 afiches del 69 para realizar una nueva exposición de posters retro. Para lograrlo tuvo que recurrir a un proceso de recuperación digital que logró rescatar las imágenes sin perder brillantez y ganando en textura. La muestra, compuesta por 14 afiches de 0,70 cmx100 cts, se exhibe en uno de los salones del palacio de la Proclamación, que fue sede de la gobernación de Bolívar y lugar donde se firmó el Acta de Independencia de Cartagena de Indias, el 11 de noviembre de 1811. La presentación de la obra en su nueva versión estuvo a cargo del arquitecto e historiador bogotano Jorge Fernández Duque, en tanto el cubrimiento videográfico correspondió a la Corporación Cinemateca de Cartagena.

En aquella época
Para el tiempo en que Jorge Dávila Pestana revolucionó a Cartagena con su exposición, la ciudad vivía un momento de ebullición cultural y artística. La Escuela de Bellas Artes albergaba al Grupo de los 15, muchachos que buscaban en la plástica su realización como artistas, comandados por un francés enamorado del trópico de nombre Pierre Daguet, mientras la acuarela se imponía en las manos prodigiosas de Hernando Lemaitre y Enrique Grau y Alejandro Obregón daban rienda suelta a su talento. Judith Porto de González, entre tanto, acogía a los teatreros, les servía de mecenas y junto a ellos montaba sus propias obras y las de otros dramaturgos. Fue ella quien abrió las puertas de la Extensión Cultural de Bolívar para que Jorge Dávila expusiera sus afiches que ahora regresan como por arte de magia, acompañados por las reseñas de prensa de la época.

Algunos de los afiches expuestos