
Cartagena es una ciudad especial. Hermosa y radiante, ha brindado por siempre atractivos casi infinitos para el disfrute visual efímero del transeúnte ocasional que recorre las calles del Centro Histórico, se engolosina con las casas coloniales y sus balcones, sus iglesias, el mar infinito, las murallas, su espléndida bahía, el cerro tutelar de la Popa, la torre del reloj, sus islas, sus atardeceres y amaneceres, sus ventas callejeras, en fin, sus muchos encantos. En la actualidad es fácil atesorar esos seductores elementos visuales en teléfonos celulares, pero hubo un tiempo en que solo fotógrafos profesionales o directores de cine podían eternizar esos encantos de Cartagena. De hecho hoy se pueden admirar fotos y películas en blanco y negro tomadas y rodadas en la ciudad en décadas pasadas, que constituyen verdaderos tesoros creativos.
La Plaza presenta hoy cuatro fotos de un conjunto de casi cien gráficas de una Cartagena visualmente diferente a la que conocemos hoy, que hacen parte de la colección Andian Corp, empresa exploradora, productora y transportadora por oleoducto de petróleo crudo que se instaló en Cartagena hacia 1924. Fue esta la principal fuente de empleo en aquella ciudad nuestra que apenas despertaba del entumecimiento que le impuso el siglo XIX, y que de la mano de empresarios locales y foráneos iniciaba el despegue hacia la modernidad.

La empresa Andian, que diseñó con toda meticulosidad el barrio Bocagrande, también cometió en 1929 una de las atrocidades arquitectónicas más lamentables en el Centro Histórico, al arrasar la denominada Casa Isla localizada en la Plaza de la Aduana, de propiedad hasta entonces de la familia Jaspe, para en su lugar construir una edificación de seis pisos en hormigón, conocida en adelante como Edificio Andian.
La Andian contrató durante varios periodos de tiempo fotógrafos norteamericanos que venían a hacer registro de imágenes en las diferentes instalaciones y estaciones del oleoducto que traía el crudo de Cicuco /sur del Bolívar grande/, hasta Cartagena. Esos mismos artistas de la cámara lograron icónicas fotografías de Cartagena. Los negativos originales de la sofisticada técnica utilizada, llamada sistema de zonas, están preservados en la biblioteca de la universidad de Texas. Son placas de 4×5 pulgadas, gran formato, utilizado por los fotógrafos Ansel Adams y Fred Archer, que pudieron haber estado en nuestra ciudad para 1946. Sin embargo, de acuerdo con Jorge Moreno, profesional de la cámara e investigador del cine, no hay registro de la presencia de Adams y Archer en Cartagena. Sí aparecen nombres como el de John Collins, otro fotógrafo norteamericano, pero no quedó registrado en las fotos como autor.

Las especificaciones técnicas del equipo utilizado son estas: la cámara era una Speedgrafic 4×5 pulgadas, con lente Woillander de 50 m.m. y una luminosidad de f /1,2. Se utilizaron película de placas pancromática de 64 ISO Verichrome Pan de Kodak, todo de fabricación estadounidense. En la biblioteca de la universidad de Texas se guarda esta interesante información.
El disfrute visual de Cartagena en blanco y negro tiene exponentes de gran estatura estética, y entre los más notables está Nereo López, un cartagenero trotamundos que hizo de la cámara un nido de creación artística insuperable. Sobre Nereo La Plaza ofrecerá en breve una semblanza enriquecida con sus muy significativas fotografías


