"De modo que el trabajo del nuevo gobierno distrital encabezado por el abogado y ex gobernador de Bolívar Dumek Turbay Paz necesitará de todo el apoyo ciudadano, de las autoridades investigativas y de policía, los gremios, la academia, el empresariado, los comunales, los medios de comunicación, y por supuesto del gobierno nacional, para quitarle a Cartagena el estigma que le cayó encima y devolverle su dignidad mancillada"
Eduardo García Martínez

Hace más de una década Cartagena entró en una crisis institucional que afectó su gobernabilidad y abrió el camino de la desconfianza y la desesperanza social generalizada. De esa circunstancia calamitosa se ha hablado, escrito, reflexionado bastante y es hora de voltear la página. Lo cual no significa que se deba olvidar ni que no deba servir para referenciar una mala hora en la vida general de la ciudad, de manera especial para no volver a repetir la deshonra.

Las razones del fenómeno son varias y tienen que ver con asuntos políticos y económicos alejados de los intereses de las comunidades necesitadas, pérdida de liderazgos tradicionales y falta de nuevas conducciones comprometidas con los destinos de la ciudad. La cereza del pastel fueron los últimos cuatro años cuando se perdió por completo la menguada confianza que quedaba entre los cartageneros, después de elegir a un veedor ciudadano que montó su estrategia electoral en la lucha contra la corrupción. Al final de ese mandato de frustración, no hay un solo corrupto preso, pero sí una ciudad resquebrajada, atrasada, pobre, insegura, violenta, informal, caótica, sin una obra pública importante que mostrar, asimilada al lenguaje soez que su conductor empleó a lo largo de sus ya casi 48 meses de mal gobierno.

Todo eso debe quedar atrás. Pasar del lamento a la acción, al trabajo creativo, a la confluencia del nuevo gobierno distrital con la sociedad civil y en armonía con el poder central. Ya ese fruto comienza a verse, el lenguaje está cambiando de tono, se advierte una narrativa diferente. El alcalde electo Dumek Turbay no ha dejado de buscar los apoyos que se requieren para lograr consensos y enfrentar los muchos problemas que se tienen al frente.

Se reunió con más de 50 representantes de organizaciones de la sociedad civil en un diálogo franco y fluido, respetuoso y propositivo, con empresarios, dirigentes políticos, con el sector del turismo, con usuarios del transporte público Transcaribe, con el gobernador electo de Bolívar Yamil Arana, con la alcaldesa electa de Turbaco Claudia Espinosa buscando sinergias para avanzar, y pidió al presidente Gustavo Petro que el primer consejo de seguridad ampliado por la vida del 2024 se realice en Cartagena.

El alcalde electo de Cartagena, Dumek Turbay y el oficial en reserva de la Policía Nacional Carlos Ernesto Rodríguez Cortéz

Turbay se comprometió desde la campaña por la alcaldía a combatir con toda energía la inseguridad en la ciudad y para eso tiene diseñado un Plan Estratégico denominado Titán 24/7, al frente del cual estará el oficial en reserva de la Policía Nacional Carlos Ernesto Rodríguez Cortéz. Junto al hambre el tema de la seguridad es crucial para la vida de las cartageneros. Desde hace algún tiempo el tradicional clima de convivencia se fracturó y en su lugar se acomodaron los crímenes sicariales, la inseguridad a lo largo y ancho de la ciudad, la intolerancia, la descomposición social, mientras el temor invade los espíritus y obliga al encierro en lugar del goce de los espacios citadinos.

Regresarle a Cartagena un ambiente de tranquilidad permanente se hace indispensable, no solo porque la ciudadanía lo necesita y reclama, sino porque lo exige su condición de Distrito Turístico catalogado como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad /UNESCO 1984/. En ese esfuerzo por reencontrar la tranquilidad se requiere atacar de primera mano elementos perturbadores del disfrute sano del Centro Histórico, donde se mueven organizaciones que manejan redes de prostitución con utilización de menores de edad, de narcotráfico, y hasta de trata de personas.

Aconteceres de sectores del centro histórico de Cartagena: Parque de Bolívar, barrio de Getsemaní y calle de San Agustín Chiquita

Un video que circula en redes mostrando la agitada vida nocturna del casco antiguo con gran número de mujeres en prostitución, es perturbador. En la práctica se ha cambiado de manera drástica la vocación de este sector de la ciudad con actividades que para nada concuerdan con lo que se tenía hasta hace algún tiempo, y sin la más mínima intervención de las autoridades. Pareciera más bien que con su plena complacencia. ¿Qué clase de empresarios son los que están al frente de esos negocios de perturbación ciudadana y generadores de la mala imagen de la ciudad?

De modo que el trabajo del nuevo gobierno distrital encabezado por el abogado y ex gobernador de Bolívar Dumek Turbay Paz necesitará de todo el apoyo ciudadano, de las autoridades investigativas y de policía, los gremios, la academia, el empresariado, los comunales, los medios de comunicación, y por supuesto del gobierno nacional, para quitarle a Cartagena el estigma que le cayó encima y devolverle su dignidad mancillada.

Y ese es solo uno de los muchos problemas que deben enfrentarse para comenzar a enrutar la nave a la deriva en que se convirtió Cartagena en los últimos años. El momento calamitoso que no nos deja vivir en paz es un asunto de todos. Vencerlo es una empresa complicada y difícil, pero no es posible aplazarla porque de seguir con su torcido ritmo actual permitiría el enquistamiento definitivo de la deshonra, la negación y la derrota. Ese no puede ser el destino de Cartagena como ciudad.

Dumek Turbay Paz necesitará de todo el apoyo ciudadano para devolver la dignidad a Cartagena