
Con una nutrida programación y el más grande entusiasmo sigue avanzando el 12o Festival Audiovisual de los Montes de María FAMMA/2023. Este sábado 4 de noviembre hubo exhibición de la selección oficial y un conversatorio del círculo de la palabra sobre Reconciliación, Verdad y Reparación, con participación de Marta Salazar, Yojaira Pérez Contreras, Hernán Canchila Stefan y Peters Madera. La moderación estuvo a cargo de la antropóloga Italia Samudio, coordinadora del Área de Investigación del Colectivo FAMMA.
Además hubo exhibición de selección oficial de la muestra audiovisual en los municipios de Ovejas y Morroa, en Sucre, y en Zambrano Bolívar. De 7:00 a 10:30 pm se proyectaron en la plaza principal de El Carmen de Bolívar cortos de los Colectivos de Narradores y Narradoras de la Memoria/NNMMa/ y programación cultural. La película invitada: Tierra Quebrá.
Desde Argentina preguntan por nosotros
En esta versión del festival audiovisual hay gente de diversas regiones de Colombia y también de Argentina.
De este país llegó Cecilia Cerazo, profesora investigadora de la Universidad Nacional de La Plata, una entusiasta seguidora del elevado proceso del Colectivo Audiovisual de los Montes de María, presidido por Soraya Bayuelo.
Cerazo conoció de primera mano lo que estaba sucediendo en Montes de María a principios de los años 2000, cuando en Bogotá coincidió con Bayuelo en un encuentro de comunicación para la infancia. La gaucha había traído un proyecto denominado Enredando jóvenes para el desarrollo, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación Argentina. Soraya ya lideraba un ambicioso proyecto de resistencia contra el conflicto armado desde El Carmen de Bolívar, con proyección a toda la subregión de los Montes de María.

Cecilia se hizo amiga de Soraya y de los chicos que integraban el colectivo montemariano, escuchó con suma atención todo que le narraron, y decidió visitar el territorio, que era una verdadera caldera. La gente estaba amenazada y era peligroso llegar allí. De modo que se fueron a La Boquilla/Cartagena y desde allá, frente al mar, se hizo toda la planificación para seguir adelante.
«Era necesario recuperar la confianza, porque la guerra lo rompió todo, dice Cerazo, quien debió regresar a su país. Pero ya era imposible olvidar esa experiencia que la marcó para siempre. Soraya siguió en su lucha y luego de estructurar con su colectivo un proyecto sobre el conflicto armado, sus consecuencias en el territorio y las estrategias para contribuir a la reconciliación y la convivencia pacífica utilizando como herramienta el poder de la comunicación, ganaron en 2003 el Premio Nacional de Paz
En 2004/5 Cerazo volvió a El Carmen de Bolívar, y recuerda que las calles estaban militarizadas, con barricadas por todas partes. » Era como un pueblo en guerra», dice. Luego comenzaron a hacer cosas utilizando la gráfica, La radio, el audiovisual.

«Soraya nos enseñó a usar la radio. La educación no formal hacía que la gente tomara la palabra, que dijera cosas, que soltara lo que llevaba por dentro. Los lenguajes de la comunicación facilitaban el uso de la palabra, la gente se empoderaba. Decían: «Nos están estigmatizando. No somos lo que dicen que somos». Solo queremos vivir tranquilos, en paz, sin tener que marcharnos del territorio».
Para Cerazo es incontrovertible que Soraya construye una región montemariana, con la gente, por la gente. «Consigue recursos de donde no los hay para formar narradores y narradoras de la memoria. Para aquél momento, era la primera vez que se hablaba del conflicto de una manera franca en comunicación, buscando curar heridas, aunque la gente no quería hablar de la tragedia».
Pero se comenzó a tejer la palabra, el pueblo con el pueblo, entre todos, Era necesario rescatar el tejido que la guerra había roto. «El conflicto había enclaustrado a la gente, pero el colectivo la sacó de nuevo a la calle. Se fue rescatado el espacio público. En la plaza central de El Carmen se colgó un trapo para proyectar cine. Se fue perdiendo el miedo. Interesaba el activismo para la transformación.
Mientras el colectivo seguía su lucha en Montes de María, Cecilia Cerazo siguió estudiando en su universidad y obtuvo un doctorado. Su tesis se basó en estas singulares experiencias montemarianas. Su título:
Producción de Mensajes Propios en Contextos de Silencios Impuestos.



Creo que el trabajo de Soraya, Beatriz, Italia y toda la gente que las acompaña es una experiencia de empatía y resiliencia que siembra esperanza en La Paz verdadera. Mis deseos inmensos de que el Festival alcance todos los sueños que se proponen. Abrazos grandes y mucha alegría para todos!!’
EXCELENTE CUBRIMIENTO! CARIBE visible