Por Eduardo García Martínez - "Las ambiciosas propuestas de Claudia Espinosa se harán posible si es elegida el 29 de octubre a la Alcaldía del dinámico municipio de Turbaco, conurbado con Cartagena"
Eduardo García Martínez

En la época de los más grandes exponentes del boxeo en Colombia, décadas del 60, 70 y 80, estos gladiadores salían de los sectores más humildes de sus lugares de origen, luchaban sin descanso a puñetazo limpio para lograr escalar, ganar dinero y cambiar sus duras condiciones de vida. Algunos lo lograban, otros se quedaban en el camino y debían seguir de obreros, embaladores, albañiles, porque el estudio también era una quimera para ellos.

El deporte ha sido un medio para salir de la pobreza, una vía hacia la superación de desventajas sociales y una manera de ganar en salud física, emocional y mental. Pero con el paso del tiempo esas maneras de romperse el alma para salir del atolladero, han variado. Ahora Junto con la educación y la cultura, el deporte forma parte del triunvirato más notable en el limpio proceso formativo de los jóvenes. Los protege del vicio, de caer en garras de la delincuencia, los forma para ser personas de bien en la sociedad. Para que la educación, la cultura y el deporte anden juntos y sean de verdad exitosos, deben sustentarse en políticas públicas que les garanticen recursos, planeación y les permitan continuidad.

Escultura/monumento a los indios Yurbaco, con iglesia de fondo.

Es lo que está proponiendo Claudia Espinosa en su discurso de transformación del municipio de Turbaco, a cuya alcaldía aspira llegar avalada por el partido liberal, apoyada por líderes sociales y políticos, y con respaldo de un movimiento de mujeres y jóvenes que quieren participar en ese eje transformador.

Hija del médico Hugo Espinosa Paternina, quien fue concejal de Turbaco en numerosas ocasiones y utilizaba la política para servir con humanismo a las comunidades, Claudia Espinosa dice que «ha llegado la hora de que una mujer tome las riendas del municipio, no solo para hacerle justicia a las mujeres, sino para, entre todos, lograr una sólida transformación social que brinde bienestar general, se planifique el desarrollo y se logre la condición de ciudad sin los sobresaltos de la improvisación y el desorden administrativo».

Educación/cultura/deporte

La lideresa es enfática al decir que: «si la niñez y la juventud reciben educación de calidad, tienen oportunidad de disfrutar de las manifestaciones y expresiones de la cultura, y practican deporte con disciplina permanente, podrán formarse de mejor manera, ser de espíritu libre y útiles a la sociedad».

Por eso quiere que sus coterráneos apoyen su candidatura, para desde el gobierno municipal impulsar proyectos y materializar obras que requieren las comunidades, superar los niveles de pobreza, construir y mejorar viviendas, generar bienestar colectivo. Anhela colegios, escenarios culturales, canchas deportivas, pero también mejores servicios públicos esenciales como acueducto, alcantarillado y energía eléctrica.

«Soy una convencida de que a la par con las obras de infraestructura, la planeación urbana y la búsqueda de mejores perspectivas para la gente desde lo material, se hace necesario apostarle a un cambio de mentalidad en los ciudadanos, para lograr mayor y mejor participación en los temas de ciudad, en la toma de decisiones colectivas, en la búsqueda conjunta del bienestar. En ese propósito, educación, cultura y deporte son esenciales», dice.

Espinosa plantea la construcción de dos mega colegios, uno de ello en la zona conurbada con Cartagena, al igual que escuelas en comunidades vulnerables, donde las existentes requieren mejoramiento locativo. «No queremos niños ni jóvenes fuera del sistema educativo y a eso dedicaremos nuestro esfuerzo», dice como imperativo.

Ecoturismo

Jardín Botánico Guillermo Piñeres, en Turbaco

El turismo lo visualiza como una gran oportunidad para Turbaco. «Nuestro municipio tiene muchos atractivos sustentados en la naturaleza, su clima es benigno, es un gran mirador de Cartagena desde sus lomas, sus historias y leyendas son increíbles, su música y músicos hacen parte de la cultura festiva del Caribe colombiano, y su gente es maravillosa. Hay que retomar las fiestas populares», argumenta.

Claudia Espinosa cree factible un gran corredor ecoturístico que cobije Turbaco, Turbana, Arjona y el Canal del Dique. Así lo expresa: «Tenemos mucho que ofrecer, pero también mucho que ganar si entendemos las dinámicas de los procesos de transformación que necesitamos poner en marcha. El turismo brinda oportunidades económicas, de trabajo y desarrollo, pero necesita estudiarse, hacerlo ambientalmente sostenible, capacitar recurso humano para este sector, innovar, invertir en hotelería, gastronomía, movilidad, y garantizar seguridad permanente en el territorio como condición necesaria para ser exitosos.

Otra de sus preocupaciones es la planeación urbana. «Turbaco está en franco crecimiento, pero lo hace de manera desordenada porque falta planeación, y eso debe corregirse cuanto antes. La zona de conurbación debe ser un gana/gana para Turbaco y Cartagena, no un desorden urbanístico que nos puede costar muchos desvelos hacia el futuro. Estoy dispuesta a ponerle freno a los problemas actuales y a formalizar acuerdos y alianzas con el nuevo alcalde de Cartagena, para hacer de ese territorio un gran polo de desarrollo con bienestar social.

Un punto especial de atención es el que tiene que ver con la necesidad de solucionar el crítico problema de movilidad que afecta a Cartagena y también a Turbaco, un tema que ya fue planteada por Dumek Turbay cuando fue gobernador de Bolívar, y que yo coadyuvé como concejal de Turbaco. Ahora que Dumek sea alcalde de Cartagena y yo alcaldesa de Turbaco, podremos consolidar esta iniciativa», dice Claudia Espinosa al finalizar su diálogo con La Plaza.