
EL OBITUARIO DE ENRIQUE LUIS MUÑOZ VÉLEZ TRAS LA MUERTE DE SU AMIGO ANTONIO LIÑÁN
«El escritor e investigador cultural Álvaro Rojano nos ofrece hoy en La Plaza una sentida nota sobre dos entrañables amigos: Antonio Liñán García y Enrique Luis Muñoz Vélez, amarrados en el afecto desde muy temprana edad e inseparables en el recuerdo. Rojano nos coloca en los linderos de la vida y de la muerte cuando ésta, triunfante, se entromete para trastocar un anhelo de reencuentro de los dos pensadores cartageneros, y decide llevarse a Antonio, cuando era Enrique, quién enfermo, esperaba a la parca».

