«Hubo un tiempo en que Cartagena mantenía una ocupación hotelera bastante baja. Los visitantes llegaban en temporadas establecidas de manera formal: fin y principio de año, Semana Santa, vacaciones de junio. Hoy la realidad es otra: los turistas están por todos lados, en todos los tiempos. Hay, en la práctica, una sola temporada que cubre todo el año. La tendencia es a un incremento permanente en el número de visitantes nacionales y extranjeros. Es un gran paso adelante, pero también representa una gran responsabilidad. El turismo masivo es fuente de ingresos, mueve la economía, pero, suele traer consigo fenómenos como la gentrificación, deterioro ambiental, costo de vida más elevado. De ahí que sea necesario trabajar por un turismo responsable y sostenible. En eso trabaja la alcaldía y la Secretaría de Turismo. Los empresarios, actores del turismo y la comunidad local, deben comprometerse por igual en ese propósito».