
El 8 de noviembre de 1846 la Cámara de la Provincia de Cartagena aprobó una ordenanza conmemorando el respaldo prestado a la declaración de independencia absoluta “… en las clases de los cuerpos de marina, artillería e ingenieros … por los obreros Pedro Romero, Pedro de Medrano, Ramón Viaña, Nicolás Delfín y varios otros en sus respectivas Maestranzas”. Exceptuando a Pedro Romero, de los otros y de otros dirigentes populares es poco lo que sabemos. Podemos conocer algo de los demás gracias a los listados de milicianos, de trabajadores del Apostadero de la Marina y de las fortificaciones, una relación de 1795 de hombres blancos aptos para prestar el servicio miliciano, los censos de artesanos de los cinco barrios de la ciudad (1780), y de otros documentos que dan uno que otro detalle, y que hemos armado con la paciencia que se requiere para ensamblar un complejo rompecabezas.

Podemos conjeturar algunas características comunes en estos personajes. La primera es que se distinguen dos generaciones. Una nacida a mediados del siglo XVIII y formada por Silvestre Paredes (1746), Pedro Romero (1756), Pedro Medrano (1759) y Cecilio Rojas (1760). Estuvo marcada por los recuerdos de los acontecimientos del asedio de los ingleses en 1741. La siguiente generación estuvo formada por Bruno Berrío (1770), Ramón Viana (1771), Remigio Márquez Padilla (1774), Nicolás Delfín (1777), Martín Villa (1787), y tuvo la impronta de la reforma militar de 1773.

Ambas generaciones llevaron cuatro características que ayudan a entender lo que sucedía entre los sectores populares de Cartagena de finales del siglo XVIII. 1) La continua y sostenida demanda de trabajo calificado por parte de los sistemas defensivos de la ciudad. 2) Estuvieron bajo la dirección de ingenieros militares de mentalidad ilustrada, los que se mantuvieron en constantes conflictos con las autoridades ordinarias de la ciudad en torno a asegurarse bases sociales de apoyo entre las gentes. 3) La existencia de márgenes de movilidad social gracias a sus ocupaciones, a un estilo de vida de carácter estamental valorado positivamente por el resto de la sociedad. Y 4) ser una dirección popular formada por hombres de distintas condiciones socio-raciales, lo que refleja un hecho que se olvida del censo de Cartagena de 1777: casi el 28% de la población fue registrada como blanca.
En esta ocasión voy a destacar a los dirigentes Pedro Medrano, Cecilio Rojas, Silvestre Paredes y Remigio Márquez, quienes formaron parte de la Convención que en 1812 debatió, elaboró y aprobó la Constitución del Estado Soberano de Cartagena de Indias. De estos dejamos a un lado a Pedro Romero y a Antonio Angulo.
Por el listado de blancos aptos para las milicias realizado en 1795 sabemos que Pedro Medrano había nacido en 1759 y que era considerado de esa condición socio-racial, soltero y que trabajaba en el Apostadero como maestro carpintero de ribera, oficio que aún desempeñaba en 1810. En 1795 vivía en la Calle de San Juan de Dios, barrio de Getsemaní. Fue el dirigente popular más radical durante la primera república de Cartagena de Indias y se mantuvo en la facción de los Gutiérrez de Piñeres. En 1810 formó parte del batallón de patriotas organizado por el gobierno de la plaza.
Fue constituyente por el Departamento de Mompox en la elaboración de la Constitución de Cartagena de 1812. En 1813 el gobierno del Estado de Cartagena, en manos de los Gutiérrez de Piñeres, lo nombró su representante al Congreso de las Provincias Unidas. Un año después en las elecciones parroquiales salió electo por los barrios de La Merced y de la Santísima Trinidad. A finales de ese año era el candidato de la facción de los piñeristas para ocupar la presidencia del Estado. A comienzos de 1815 salió expulsado de la ciudad, al igual que el resto de la facción de la que formaba parte. En 1820 era teniente coronel de los ejércitos de la República, y al año siguiente comandante del castillo de San Felipe de Barajas.
Cecilio Rojas, también radical hasta los últimos días de la primera república de Cartagena, era pardo y ejercía los oficios de la platería y pulpero. Había nacido en 1760. En 1780 vivía en el barrio de La Merced, en la Calle de Nuestra Señora de la Candelaria donde tenía su taller. Fue constituyente por el Departamento de Mompox en la elaboración de la Constitución de Cartagena de 1812. En ese año formó parte del Tribunal de Residencia para juzgar a los funcionarios del pasado gobierno de Francisco Montes. En ese momento es presentado como pulpero. En 1814 el gobierno del Estado de Cartagena lo nombró comandante del 2° Batallón de la Guardia Nacional. A comienzos de 1815 salió expulsado de la ciudad, al igual que el resto de la facción de los piñeristas.

Silvestre Paredes tuvo la carrera miliciana más dilatada. De condición parda, había nacido en 1746. En 1780 vivía en el barrio de Getsemaní, en la calle del Espíritu Santo y era teniente de milicias pardas. Su hoja de vida de 1803 reza que ingresó a las milicias en 1760. En 1774 ascendió a sargento; en 1776 a subteniente y en 1780 a teniente. En 1782 ascendió al grado de capitán, y en 1800 a capitán de Granaderos. Provenía de una familia de artesanos como se puede observar en el censo de 1780 de milicianos y matriculados de Getsemaní. Su hermano Manuel Paredes era el contratista de la pintura de los barcos del Apostadero de la Marina.
Prestó sus servicios en la guarnición de la plaza entre 1779 y 1782, y en el fuerte de Caimán en las costas del Darién en 1789, para luego retornar a guarnecer los fuertes de Cartagena desde 1797 hasta 1801. En 1797 solicitó y alcanzó una medalla de plata del rey por los servicios prestados. Para comienzos del siglo XIX era el oficial del batallón de pardos libres de mayor antigüedad, pues los que le seguían no llegaban a los 30 años. En 1812 firmó la Convención que redactó la Constitución del Estado de Cartagena, en representación del departamento homónimo. Era miembro de la facción de García de Toledo.
Remigio Márquez Padilla (pardo), hijo de un hacendado pardo. Nació en 1774. En 1777 vivía en Getsemaní, casa alta en la Calle del Espíritu Santo. Alcanzó la condición de cirujano con examen presentado ante el protomedicato de Cartagena y trabajó en el Apostadero de la marina. Siempre estuvo en la facción de García de Toledo. En 1812 formó Convención que redactó la Constitución del Estado de Cartagena en condición de delegado del Departamento de Mompox. Firmó la constitución en condición de prefecto. En ese año se radicó en Santa Marta donde tenía algunas propiedades. En 1815 era comandante principal de matrícula del Estado de Cartagena. En 1814 firmó, junto a otras 200 personas, un manifiesto de respaldo a Manuel del Castillo en los enfrentamientos que este (seguidor de García de Toledo) tenía con Simón Bolívar (aliado de los Gutiérrez de Piñeres).



Excelente recuento de.la historia de Colombia.