
Gabriel García Márquez cumpliría hoy 6 de marzo 97 años de nacido, pero su ciclo vital solo llegó hasta el 17 de abril de 2014, cuando murió en Ciudad de Méjico dejando una huella imborrable en el universo literario de todos los tiempos. Se le consideró el más importante escritor del mundo, en español, del siglo XX, y ahora, con la publicación de su novela póstuma En agosto nos vemos, resurge de sus cenizas para que su nombre siga brillando con más fuerza a nivel global.
El puesto de Gabo en la galería de los inmortales lo ganó gracias a su genio creador, a la disciplina que se impuso y al universo embrujado del Caribe que supo recrear hasta convertirlo en una referencia obligada de la literatura: el mundo de Macondo. En todas partes Gabo era una celebridad. Su propia vida se convirtió en una novela en la que se entrelazaron episodios de política, diplomacia, periodismo, literatura, poesía, cine, viajes por todos los continentes, despertando siempre la admiración de la gente. Verdadero habitante del mundo, hoy día podía estar en Cartagena, mañana en Moscú, pasado en París, y en todas partes era reconocido como un escritor de tanta solvencia literaria como lo fueron Cervantes y Shakespeare.


Entre nosotros Gabo fue un cartagenero más. No nació en la ciudad de piedra, pero Cartagena está referenciada en buena parte de su obra, unas veces de forma velada y otras abierta y explícitamente. Él mismo dijo siempre que Cartagena era la ciudad de sus sueños. Aquí nutrió su vena de periodista, escribió en abundancia, vivió entre amigos que conservó para siempre, adquirió su casa para la vejez que no logró redondear, y aquí, en fin, como en ninguna otra parte, fue feliz porque lograba ser otro anónimo más entre el tumulto que lo ignoraba a las pocas horas de haber regresado de sus vueltas por el mundo. «Ya Gabo anda otra vez por ahí», decía la voz generalizada que luego lo olvidaba sin remedio.

Amó tanto a Cartagena, que pidió que en ella reposaran sus restos hasta la eternidad. Y aquí están, junto a los de su compañera de toda la vida, Mercedes Barcha, en el patio del Claustro de La Merced, convertido en lugar de peregrinación y culto a su nombre.
Los seguidores de García Márquez, que son millones, están de plácemes con la publicación de En agosto nos vemos, una obra que ha despertado tanto alborozo como todas las del Nobel de Literatura cuando estaba vivo y se vendían como pan caliente.


Magnificas. publicacione.
Gran aporte al arte y al debate ontelectual..!
Felicitaciones, sus crònicas y escritos en general llegan al alma. Me encanta encontrar este tupo de cultura