"Octubre y la lluvia están presentes de manera recurrente en el mundo mítico de Gabo, En El coronel no tiene quien le escriba, octubre se instala en el patio como un diluvio bíblico. "Debe ser horrible estar enterrado en octubre", le dice la esposa al coronel mientras mira la lluvia por la ventana. Y octubre era una de las pocas cosas que llegaban al pueblo mientras el coronel esperaba su pensión imposible. Ahora Gabo se traslada al octavo mes del año para entregarnos En Agosto nos vemos, una novela corta que de seguro despertará tantas emociones como sus obras anteriores".
Eduardo García Martínez

Gabriel García Márquez cumpliría hoy 6 de marzo 97 años de nacido, pero su ciclo vital solo llegó hasta el 17 de abril de 2014, cuando murió en Ciudad de Méjico dejando una huella imborrable en el universo literario de todos los tiempos. Se le consideró el más importante escritor del mundo, en español, del siglo XX, y ahora, con la publicación de su novela póstuma En agosto nos vemos, resurge de sus cenizas para que su nombre siga brillando con más fuerza a nivel global.

El puesto de Gabo en la galería de los inmortales lo ganó gracias a su genio creador, a la disciplina que se impuso y al universo embrujado del Caribe que supo recrear hasta convertirlo en una referencia obligada de la literatura: el mundo de Macondo. En todas partes Gabo era una celebridad. Su propia vida se convirtió en una novela en la que se entrelazaron episodios de política, diplomacia, periodismo, literatura, poesía, cine, viajes por todos los continentes, despertando siempre la admiración de la gente. Verdadero habitante del mundo, hoy día podía estar en Cartagena, mañana en Moscú, pasado en París, y en todas partes era reconocido como un escritor de tanta solvencia literaria como lo fueron Cervantes y Shakespeare.

Gabo en algunos momentos de la ceremonia de premiación como Nobel de Literatura, con su obra cumbre Cien años de soledad
""Agosto, como octubre, fueron meses de permanencia en la memoria de García Márquez. Escribió una vez: "Es inútil que siga rezando. Hasta Dios se va de vacaciones es en agosto". Escribió otra vez: "Martes cuatro de octubre", pensó; y dijo en voz baja: San Francisco de Asís". Y otra vez, en El coronel no tiene quien  le escriba: "Era octubre, una mañana difícil de sortear...". "Octubre era una de las pocas cosas que llegaban". "Debe ser horrible estar enterrado en octubre" .. Y ahora, Gabo regresa para entregarnos En Agosto nos vemos, una novela corta y, de seguro, tan apasionante como todas sus obras".
«Cien años de soledad» ha sido traducida a más de 35 idiomas

Entre nosotros Gabo fue un cartagenero más. No nació en la ciudad de piedra, pero Cartagena está referenciada en buena parte de su obra, unas veces de forma velada y otras abierta y explícitamente. Él mismo dijo siempre que Cartagena era la ciudad de sus sueños. Aquí nutrió su vena de periodista, escribió en abundancia, vivió entre amigos que conservó para siempre, adquirió su casa para la vejez que no logró redondear, y aquí, en fin, como en ninguna otra parte, fue feliz porque lograba ser otro anónimo más entre el tumulto que lo ignoraba a las pocas horas de haber regresado de sus vueltas por el mundo. «Ya Gabo anda otra vez por ahí», decía la voz generalizada que luego lo olvidaba sin remedio.

Las cenizas de Gabo junto a las de su compañera de toda la vida, Mercedes Barcha, en el patio del Claustro de La Merced

Amó tanto a Cartagena, que pidió que en ella reposaran sus restos hasta la eternidad. Y aquí están, junto a los de su compañera de toda la vida, Mercedes Barcha, en el patio del Claustro de La Merced, convertido en lugar de peregrinación y culto a su nombre.

Los seguidores de García Márquez, que son millones, están de plácemes con la publicación de En agosto nos vemos, una obra que ha despertado tanto alborozo como todas las del Nobel de Literatura cuando estaba vivo y se vendían como pan caliente.