
La música ha sido un factor determinante en la historia humana, herramienta importante de interacción social. Hoy como elemento de las comunicaciones, es un gran medio de propagación y masificación, generando impactos en los distintos factores: culturales, económicos, políticos, religiosos, etc. Hablar de Bandas Musicales es tratar de entender ese diálogo, rítmico, armónico, melodioso, que genera impacto positivo al entorno y oído humano.

Las Bandas de Músicas, históricamente han estado relacionadas con el entorno militar. Los anales históricos cuentan que su emersión fue simultánea con el nacimiento de la nación,. Los músicos de las bandas musicales se fueron integrando en los distintos regimientos del ejército libertador, cultivando así la semilla del entorno musical del país. A través de esa intercomunicación con las distintas comunidades; progresivamente se fueron vinculando a otros escenarios culturales, dando origen a las Bandas locales, regionales y nacionales; desde las iniciativas públicas y privadas.
En la actualidad las Fuerzas Militares y la Policía Nacional cuentan con significativos proyectos musicales. A manera de reseña histórica se destaca el desarrollado en la MC Base Naval Cartagena – Base Naval ARC Bolívar-, enmarcado en 51 años de historia.

Nacional
El Profesor Wilhem Dittmer Werner, músico violinista de origen alemán, quien según datos históricos de la música en Cartagena llega a Colombia con la Compañía de Ópera Bracale, inicia para la Marina de Colombiana MC el primer proyecto de Banda de Música para el año de 1938. Tarea que emprende con variados grumetes de los distintos cursos que ingresaron a la joven Escuela de Grumetes, creada en 1934: Álvaro Fernández, Roberto Lambraño, Federico Laforet, Leopoldo Ferrer, Julio Ferrer, Héctor Díaz, Mario Díaz, Francisco Espitia, Alfonso Caro, Arturo Wemberge, Moisés Castellano, Segundo Solarte, Leopoldo Tatis, Andrés Martínez , Gabriel Serrano, Pedro Amaya, Jorge Garzón. Néstor Errada, Jorge Vargas, Álvaro García, Juvenal Ramos, entre otros, consolidando para la marina, la región y el país, el proyecto Banda de Música MC Base Naval Cartagena. Logra posteriormente el profesor Dittmer enlistar y contar con la colaboración del profesor Luis “Lucho” Eduardo Bermúdez Acosta, prolífero intérprete, arreglista, compositor y director, quien ingresa como concertino o solista de flautín. Entre sus composiciones para banda, se destacan: Espíritu Colombiano, Danza Negra, Pasión, Dos Almas Unidas, etc. Dado los efectos de la segunda guerra mundial y siendo el profesor Dittmer de origen alemán, en los inicios de la década de los años 40s la dirección musical queda acéfala, asumiendo el maestro Luis “Lucho“ Bermúdez Acosta su dirección.

Para la época había desarrollado su propio proyecto la Orquesta del Caribe. El maestro rinde homenaje a La Escuela Naval de Cadetes con el Tema “Cadetes Navales”, como un efecto de gratitud. Posteriormente renuncia a la dirección de la Banda para iniciar su exitosa gira internacional por países como Argentina, México, Cuba. El maestro Bermúdez se deleitó dando a conocer su maestría, transcribiendo para orquesta ritmos de porro, cumbia, gaita, mapalé, con gran éxito. Se convirtieron en clásicos de la música popular Colombiana como. San Fernando, Carmen de Bolívar, Salsipuedes, Prende la vela, Calamarí, Marbella, Caprichito, etc.

Para suplir el cargo asume la dirección el clarinetista y saxofonista Álvaro Fernández, seguido del trompetista Roberto Lambraño, alumnos del profesor Dittmer, hasta el año de 1944, cuando acepta el cargo en propiedad el músico, pintor, ensayista, poeta, compositor Adolfo Mejía Navarro. Su producción musical gravitó en los distintos formatos: Sinfónico, Cámara, Bandas, Coro. Entre sus composiciones se destacan: Pequeña Suite, Aguas Vivas, Acuarela, Preludio en Re bemol mayor, Preludio en Fa menor y una nutrida escritura musical para banda. Además la música de los himnos a Cartagena y la Armada Nacional. Por todo lo anterior y mucho más es considerado uno de los compositores colombianos más versátiles del siglo XX. Fue condecorado por la Armada Nacional con la medalla al mérito Almirante Padilla. El maestro Adolfo Mejía deja el cargo para el año de 1950, y es llamado nuevamente a dirigir el Profesor Dittmer, quien se encontraba en Puerto Leguizamo /Putumayo/, donde había realizado otro proyecto de banda. Trajo consigo algunos músicos, entre ellos Danilo Ahumada, hasta el año de 1955, cuando fallece. Es notorio en esta etapa de la banda, cómo aflora una evolución en el arte de la composición, resaltando géneros autóctonos como el pasillo, bambuco, cumbia, porro etc.

Zino Yonusas Baranauskas, de origen Lituano, instrumentista, fagotista, arreglista, director de orquesta, banda y coro, integrante de la Banda Nacional de la Policía y la Orquesta Filarmónica de su país, asume la dirección de la Banda para el año de 1956. Escribe en formato banda sinfónica, para la Banda, varios temas del repertorio nacional colombiano. Los profesores Mejía y Yonusas, dirigían y ejercían cátedra en el Instituto Musical de Cartagena, entidad que tenía coro y orquesta, logrando con la Dirección del Instituto y el Comando de la Base Naval, establecer una alianza estratégica para la formación de los músicos de la Banda, quienes para 1959 quedaron escalafonados en el régimen civil. El profesor Yonusas, dado su currículo y formación en Europa, cristalizó el gran proyecto de banda Sinfónica. Las bandas sinfónicas se diferencian por incluir otras familias de instrumentos y por ende mayor número de integrantes. El profesor incursiona con instrumentos de cuerda frotada, violín, viola, chelo, contrabajo, maderas lengüeta doble, oboe, fagot, percusión, timbales, etc. Para el desarrollo del proyecto sinfónico, el profesor Yonuzas, contó con la colaboración de destacados músicos tanto nacionales como extranjeros. Músicos extranjeros: los Salvadoreños, Santos Lazo Umaña, Trompeta, Carlos Rosales, Clarinete y el Nicaragüense Rigoberto Lezama, trompeta, quienes ya habían estado en Colombia con la Orquesta Internacional de Rafael “Lito” Barrientos. El Salvadoreño Oscar Díaz Cruz, Percusión, el checoslovaco Jiri Pitro Matejka, Chelo. Nacionales: Paul Gordillo, subdirector /fallece en 1964/, Hernando Tamayo, Tompa; Blas Emilio Ateortua, viola, subdirector; Germán Triana, clarinete; Cupertino Ayala, Contrabajo; Edinson Carranza, flauta; Luis Pérez, corno; Oscar Arnedo, saxo alto; Dámaso Romero, oboe y saxo soprano; Walberto Franco, fagot; Aníbal Montero, clarinete; Carlos Peña, timbal; Remberto Sotomayor, trompeta; Marcos Villa, trompeta, Carlos Morales, trompeta, Rafael Bohórquez, clarinete bajo, Ulises Silva, bombardino, Julio Cruz, trombón, Dámaso Romero Caraballo, copista. Además la participación de Teresa Orozco. Surge una etapa muy fructífera para la banda, tanto en arreglos como en ejecución instrumental, calificada no solo la mejor del país, también internacional, invitada a países como, Panamá, Nicaragua, Venezuela, participando en los principales eventos culturales nacional, como: Reinado Nacional de Belleza, feria de Cali, carnaval de Barranquilla, feria de Manizales, conciertos en los principales teatros del país. Proyecto sinfónico que concluye en 1972 por muchas variables.
En su proceso de continuidad como Banda Convencional, en 1973 llega a la dirección el maestro Roberto Lambraño Salgado, discípulo del maestro Mejía, y quien había participado en la primera Banda dirigida por el profesor Dittmer. El maestro Lambraño se desempeñó en el cargo hasta agosto de 1979, cundo fue llamado a dirigir la Banda Departamental de Nariño, en Pasto. Recientemente la Radio Nacional de Colombia le rindió tributo con el artículo fechado 17 Marzo 2024. Roberto Lambraño el centenario de una figura en el olvido

A su remplazo en 1980, llega el Maestro Santos Lazo Umaña de origen salvadoreño, exintegrante de la Orquesta Internacional de Rafael “Lito” Barrientos. Ya había ejercido como músico, bajo la dirección del profesor Yonusas. Para su época la banda participa en eventos importantes como: Encuentro Nacional de Bandas Paipa Boyacá. Prerrogativas del Señor de los Milagros Buga Valle, celebración de los 250 años de la Ciudad de Cúcuta, Inauguración Villa Olímpica de Medellín, Homenaje al Maestro Adolfo Mejía Navarro, en su tierra natal Sincé-Sucre. Músicos integrantes de la época: Aníbal Montero, músico mayor; Carlos Morales trompeta; Ciro Olascoaga Beltrán, trompeta; Luis Montero, trompeta, Carlos Meléndez, Saxo Tenor; Wilfrido Martínez, Saxo Barítono; Cesar Quiñones, clarinete; Rafael Guzmán, clarinete requinto; Robinson Guzmán, trombón; Orlando Fortich, trombón; Félix Seña, Trombón; Héctor Arrieta, corno; Iván Gallego, percusión; José Luis Salcedo, flauta, Pedro Baena, Tuba; Robinson Utria, corno; Eduardo Peña, Tuba; Oscar Murillo, Corno; Adolfo Oyaga, bombardino; Antonio Fuentes, trompeta; Pedro Villa, trompeta; Alex Flores, trompeta; Antonio Almarales, bombardino; Dalmiro Chávez, clarinete; Alex Roble, clarinete,; Jaime Agámez, clarinete; José Acosta, trombón; Filiberto Castilla, Trompeta; Manuel Pacheco González clarinete; Jorge Blanco Mendivil, clarinete, Julio Puello Arellano, trompeta; Blas de Horta, saxo tenor; Jairo Lopera, trompeta; Stevenson Saballet, trompeta; Donaldo Marrugo saxo barítono; Omar Gutierrez, tuba; Fredy Mendoza corno; Hernán Fernández, bombo; Horacio Montes, platillos; José Cabeza, Copista, entre otros. Además de las participaciones en los eventos citados, cumplía con actividades de conciertos, retretas, desfiles militares y los asignados como banda musical militar.

Para 1988 se celebra su cincuentenario, con una significativa programación: misa en acción de gracia oficiada por el reverendo Norman Serna Ríos, en la iglesia de la Tercera Orden. Concierto público en el Patio de Banderas del Centro de Convenciones Julio Cesar Turbay Ayala. Participaron: Coro del Instituto Musical de Cartagena, dirigido por la Pianista Margarita Vélez. Grupo de Música Andina Pacarec Tampú. Capítulo I de Emiliano Cuervo. La Banda, acompañando en presentación especial a la artista Cartagenera, Cenelia Alcázar, la Dama del Bolero, voz líder del Grupo “La Quemada” Sofronin Martínez. Cena y gala bailable en el Club Naval de Suboficiales. Agrupaciones participantes: Toño y su Orquesta, de Antonio Beltrán; Monumental y sus Perlas Negras, de Tirone del Cristo Pérez. Barbacoa, de Juan Álvarez, Grupo Melao, de Hugo Alandette. Se expidió Mención de Honor.

El siguiente año 1989, la Banda es trasladada de la Base Naval ARC Bolívar a la Escuela Naval Almirante Padilla, en cumplimiento de directrices del comando naval para la época, ordenando la ubicación de las Bandas, en las Escuelas de Formación. Inicia una nueva etapa con el nombre de Banda de Música Escuela Naval Almirante Padilla, convirtiéndose así en “La Banda de Música Base Naval ARC Bolívar“ en 51 años de historia. Aportando la Armada Nacional, a la cultura musical, local, regional, nacional, internacional. Muy fructífero el legado dejado por la estela de grandes maestros instrumentistas arreglistas y compositores como Lucho Bermúdez, Adolfo Mejía, Blas Emilio Atehortúa, Lubín Mazuera. Víctor Gutiérrez; destacados en sinfónicas nacional e internacional como: Luis Pérez, Edison Carranza. Emilio Montoya Etc.

