"Nuestro columnista Carlos Brochet nos invita a reflexionar sobre la realidad política colombiana partiendo de hechos concretos y su representación simbólica, en este interesante texto que La Plaza ofrece y recomienda a sus lectores".
Carlos Brochet

Esta expresión podría tener varios significados, dependiendo del contexto en que se diga, de quien la exprese y de las circunstancias que la acompañen. Fácilmente ella podría referirse a un estado de ánimo, o también a la inactividad que provoca un día cívico y por qué no también para hacer un homenaje.

El repentino decreto presidencial 0500 del 18 de abril promulgado para oficializar como día cívico el tercer viernes de abril de cada año, tiene como propósito oficial la reconciliación con el medio ambiente proponiendo que se reduzca el uso de agua y la energía eléctrica en las entidades públicas. Sin embargo, gran parte de la oposición política lo ha visto como un acto improvisado, y que más bien busca desestimular la marcha de la oposición programada para el próximo domingo 21 de abril; otros creen que haber promulgado el decreto es una excusa para homenajear la mítica fecha del nacimiento de la guerrilla urbana movimiento M-19 o incluso para celebrar el nacimiento del mismo presidente. Pero hay otra teoría conspirativa: en el decreto va envuelto un mensaje subliminal al pueblo que lo acompañó electoralmente para que despierte del sueño inerme en el que se encuentra y que lo apoye en las reformas políticas que le ha frenado el Congreso.

El decreto presidencial 0500 del 18 de abril, según la oposición, es una excusa para homenajear la fecha del nacimiento del movimiento M-19 o incluso para celebrar el nacimiento del mismo presidente Petro

Esta última hipótesis estaría relacionada con los avisos publicados en diferentes medios de prensa en la década de los años setenta en los que se promocionaba la aparición de un nuevo producto que finalizaba con la frase” ya viene …espere…M19”.

El origen del M19 tuvo varias causas pero la principal de ellas tendría su génesis en uno de los hechos más controvertidos en la historia de la política nacional, descrito por algunos como el mayor fraude electoral de las presidenciales en Colombia; a raíz de ello era común escuchar con el peculiar jolgorio caribeño: “Ese fue el día en que nos acostamos con un presidente y nos levantamos con otro”. Ese chiste atendía al hecho de que en la noche del 19 de abril de 1970 los datos de la Registraduría publicados en prensa escrita y emisoras indicaban que el candidato de la Anapo, Gustavo Rojas Pinilla aventajaba por 113.000 votos a su persecutor Misael Pastrana Borrero. Sin embargo, esa misma noche se suspendió la publicación de los resultados parciales del escrutinio hasta la mañana siguiente, cuando los periódicos publicaban el reñido triunfo de Pastrana sobre Rojas. En ese momento Gustavo Petro tenía 10 años.

Misael Pastrana Borrero/izquierda/, elegido como Presiente el 19 de abril de 1970 sobre su contendor Gustavo Rojas Pinilla/derecha/, candidato de la Anapo, quien llevaba la delantera según los escrutinios

Luego de esas elecciones, ante una creciente sospecha de fraude, y después del famoso discurso del reloj de Lleras, comenzaron a aparecer avisos que parecían promocionar un nuevo insecticida: “¿Parásitos?… ¿Gusanos?… Espere: M-19”. Pero también publicaron otros como: “Falta de energía, inactividad” espere M19. Este último aviso podría ser ese mensaje que tiene un contenido plural escondido bajo el repentino decreto 0500 del 18 de abril: de un lado se relaciona con la energía eléctrica y el riesgo de apagón que se agrava por el fenómeno del niño, ante lo cual se decreta un viernes cívico cada año y que para este coincide con el 19 de abril, pero también podría ser para mermar o provocar la inactividad en la marcha de la oposición programada para el domingo 21 de abril toda vez que incentiva salir de las ciudades para reconciliarse con la naturaleza. No obstante esa expresión bien podría ser el medio para enaltecer la energía humana de los electores del presidente, quienes están inactivos y dispersos pero a quienes necesitaría en la calle para remover las bases del sistema político colombiano si el Congreso se rehúsa a hacerlo. Al fin y al cabo el Presidente en reciente entrevista televisiva dejó entrever que las formas políticas (entiéndanse el diseño político y los mecanismos de reforma constitucional existentes) podrían pasar a un segundo plano si el pueblo como un terremoto decide remover las placas tectónicas sobre la cual se asientan nuestras instituciones políticas, tal y como ocurrió con la séptima papeleta, aunque en ese momento las circunstancias fuesen diferentes.

Luego de la elección de Pastrana Borrero, ante una creciente sospecha de fraude, comenzaron a aparecer avisos que parecían promocionar un nuevo insecticida: “¿Parásitos?… ¿Gusanos?… Espere: M-19”. “Falta de energía, inactividad” espere M19

Muchos cambios de sistemas políticos en el mundo se han logrado teniendo al pueblo como protagonista. Las revoluciones europeas de siglo XVIII y los movimientos independentistas latinoamericanos de siglo XIX instauraron nuevas instituciones políticas, tal y como lo hizo Simón Bolívar con la Republica desplazando a la Monarquía. El presidente Gustavo Petro ha mostrado ser un hombre de simbolismos, no es sino recordar el episodio de la espada de Bolívar el día de su posesión.

Guarrú: Mas allá de las razones reales o simbólicas por las que se expidió el decreto 0500, lo cierto es que en nuestro país se han decretado días cívicos por razones vanas, fútiles o macondianas como aquel que se decretó en 1993 para celebrar la victoria del 5-0 de Colombia sobre Argentina, o ese otro dictado en el 2014 para poder ver el juego Colombia Vs Brasil en el que se hizo viral “el gol de Yepes”.