"Damos la bienvenida a La Plaza al historiador momposino Oscar Arquez Van-Stralhen, quien se estrena con un interesante texto sobre la Universidad de Cartagena y su vanguardia en investigación y enseñanza de la historia del Caribe colombiano. Dice Arquez Van-Strahlen: "Y cuando la Universidad de Cartagena, espera celebrar su BICENTENARIO de existencia, el Programa de Historia hace su primer aporte a esta conmemoración, con la publicación de los títulos que componen la colección de libros REGIÓN, HISTORIA Y PATRIMONIO".
Oscar Arquez Van-Strahlen

Hasta hace algunas décadas no existían los estudios profesionales para la profesión de Historia en las Universidades del Caribe Colombiano. Los estudios e investigaciones históricas sobre la región los adelantaban generalmente profesionales de otras disciplinas, con un profundo afecto por la Historia, derivado de un reconocimiento y admiración por la Historia de Colombia, que resaltaba la gesta independentista y los logros políticos durante las primeras décadas del siglo XIX. Abogados e inclusive médicos, unidos a líderes cívicos, nucleados y organizados en los denominados Centros y Academias de Historia, acometieron titánica labor con herramientas teóricas y metodológicas, de acercarse a las fuentes existentes para tratar de conocer ese pasado de los inicios republicanos sobre el cual sentían profunda admiración y reconocimiento.

En ese contexto aparecen los primeros textos sobre la historia regional, en su mayoría centrados en la Historia de Cartagena de Indias, ya como provincia o como ciudad. Ese paso lo siguieron “amantes” de la Historia en otras ciudades, donde fueron apareciendo textos pioneros, sobre el origen y evolución de dichas poblaciones; textos que se convirtieron en las primeras cartillas del ABC para quienes se interesaban en el conocimiento del pasado de pueblos y ciudades concebidos como “el solar de los abuelos”. Los textos clásicos de Manuel Ezequiel Corrales, José P. Urueta, Roberto Arrazola, Eduardo Lemaitre Román, Donaldo Bossa Herazo, Eduardo Gutiérrez de Piñeres, José Agustín Blanco, Rafael Soto, Pedro Salcedo Del Villar; entre otros, dieron luces y abrieron los caminos para que otros historiadores con mayores y mejores herramientas de investigación y estudio, enfrentaran los retos de bucear en las fuentes para desentrañar y poner a hablar a los actores sociales de muchos años y siglos atrás.

Pero la ausencia de los estudios profesionales de Historia seguía pesando como una limitante para quienes deseaban asumir este oficio o profesión, por lo que les tocaba refugiarse en las carreras de Derecho, Economía o en la Licenciatura de Ciencias Sociales y Económicas. Para las dos primeras muchos lograron cursar estudios de doctorado en universidades extranjeras, dando un paso importante en la formación del talento humano de la región, mientras que los Licenciados en Ciencias Sociales, se batían entre la poca teoría y experiencia, lograda en sus aulas y el autodidactismo que con exigente sacrificio fue proporcionando los horizontes de comprensión necesarios para asumir una actitud científica.

Hoy las cosas han cambiado y felizmente se ha logrado ofrecer la titulación como Historiador Profesional, en programas académicos en las Universidades del Atlántico de la de Cartagena, y un programa de formación Profesional en Historia y Patrimonio en la Universidad del Magdalena. Esto constituye en un logro de significativa importancia para la formación del talento humano de nuestra Región Caribe.

En ese marco se resalta la labor de la Facultad de Ciencias Humanas y en particular del Programa de Historia de la Universidad de Cartagena; como un proyecto hecho a pulso desde la tierra y los cimientos del viejo Claustro de San Agustín, cuando un grupo de profesores soñadores del departamento de Humanidades, se dieron a la tarea de organizar académica y financieramente el proyecto; pero sobre todo reclutar a estudiantes y profesores, que asumieran el reto de adelantar el estudio, investigación, enseñanza y aprendizaje de la Historia como un ciencia, con todos los requerimientos no solo de las autoridades educativas colombianas, sino y principalmente de los pares, centros de formación superior, como universidades e institutos de pensamiento. Y no fue menos importante e gran apoyo que el Programa de Historia de la Universidad de Cartagena, recibiría de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos de la Universidad de Sevilla, de la Universidad Pablo de Olavide y de profesores como el Maestro Juan Marchena Fernández, enamorado de Cartagena, su Universidad y sus gentes y comprometido con el alma en la formación de historiadores profesionales en el Caribe colombiano.

Han pasado tres décadas desde que se colocó la “primera piedra” y hoy el Programa de Historia es un sólido edificio intelectual y académico, que le entrega al país varias promociones y cohortes de Historiadores Profesionales, que brillan con luz propia en cada una de las misiones donde se desempeñan, que cursan estudios de doctorado y becas de posdoctorado, en reconocidas universidades del país y del mundo, pero sobre todo que son autores de los más reconocidos títulos de producción historiográfica de la región en los últimos tiempos.

Y cuando la Universidad de Cartagena, espera celebrar su BICENTENARIO de existencia, el Programa de Historia hace su primer aporte a esta conmemoración, con la publicación de los títulos que componen la colección de libros REGIÓN, HISTORIA Y PATRIMONIO. Se inicia esta colección, con los informes de los gobernadores de las provincias de Cartagena, Barranquilla, Sabanalarga, El Carmen, Mompox, Magangué, Corozal, Sincelejo, Chinú y Lorica, las que integraron el territorio del Bolívar Grande durante el siglo XIX. Dichos Informes eran enviados por los respectivos gobernadores a sus cámaras de Provincia y a la Asamblea Legislativa de Bolívar de acuerdo a la estructura de corte federal que regía en el país hasta 1885. Estos informes eran una obligación para los distintos funcionarios públicos, sobre diferentes funciones de sus obligaciones legales y constitucionales: funcionamiento general de la administración pública, situación del orden público, impuestos y situación fiscal, caminos, puentes y obras públicas, actividad y producción económica, situación de la educación, relaciones entre el estado y la iglesia, funcionamiento de las instituciones judiciales y todo lo que tuviese que ver con la formación de la nación y el estado a lo largo del siglo XIX.

Además de estos títulos también salió a la luz la Nueva bibliografía histórica del Caribe colombiano (1990-2023), que realiza un recorrido con la indexación de la mayor cantidad posible de estudios sobre la región Caribe, realizados durante el referido período. Son 3.925 títulos, entre libros, ensayos, artículos, que se convierten en una brújula académica para todo el que se interese en el conocimiento de la Historia de la región. Y el libro que recoge la documentación existente a la “desamortización de bienes de manos muertas”, esto es la expropiación y venta por parte de los gobiernos liberales, de muchas propiedades de la Iglesia católica que estaban sustraídas de la posibilidad de ser vendidas y en consecuencia inexistentes para el naciente mercado de la época. También se encuentran en preparación editorial, en el deseo y compromiso de continuar con estas compilaciones, los Informes sobre la Instrucción Pública del denominado Bolívar Grande, entre 1861 y 1899 y otros sobre las construcciones, estrategias y tácticas de defensa militar de la Plaza fuerte de Cartagena de Indias durante el siglo XVIII.

En esta actividad de compilación es necesario resaltar el papel de los estudiantes, quienes bajo la dirección de sus profesores, se han dedicado a trascribir folio por folio de sus fuentes documentales primarias y originales encontradas en distintos archivos de nuestras ciudades y región, para poner a disposición de un público más amplio una información histórica que permita leer los tiempos y espacios de un pasado del que cada día aparecen nuevos análisis e interpretaciones, a la luz de la información fáctica a la que se pueda acceder. Para quienes desde las ciudades alejadas de las capitales sede de universidades, archivos y bibliotecas, se dedican a estudiar la historia de sus población o subregiones, estas publicaciones constituyen un verdadero oasis de información ante los desérticos escenarios locales.

Este esfuerzo académico se ve completado por varios libros y artículos, publicados por otros fondos o series editoriales, cuyos autores o coautores son profesores y estudiantes del Programa de Historia de La Universidad de Cartagena, que se pueden encontrar en los canales digitales de la Universidad, por la participación de estos en eventos como el XX Congreso Nacional de Historia celebrado en abril del 2022 y por la designación del profesor del programa Francisco Javier Bolívar, como Director del Archivo General de la Nación, entre otros. Y como un reconocimiento y homenaje del Programa de Historia de la Universidad de Cartagena, sus profesores, egresados y estudiantes, preparan la publicación de una monumental obra que recoge la Historia de la Universidad de Cartagena en sus 200 años de existencia.

Como toda gran empresa necesita de un equipo que ejerza el liderazgo, convoque entusiasmos y voluntades, el Programa de Historia de la Universidad de Cartagena, ha contado en esta magna tarea con el compromiso consecuente de Sergio Paolo Solano, Roicer Flórez Bolívar, Francisco Flórez Bolívar, Maribel de la Cruz Vergara, Rafael Acevedo Puello, José Polo Acuña, Muriel Vanegas Beltrán y muchos nombres más que desde sus funciones han colocado su grano de arena para hacer realidad estos sueños. A ellos reconocimiento y gratitud.