
El bello y trágico Farid Char y yo nos conocimos el primer semestre del año 2007 en calidad de internos en el centro de rehabilitación regentado por un pastor protestante situado frente a la bomba de la carrera 38 con calle 54, barrio El Recreo. Farid era hijo, en ese momento aún no reconocido, cosa que solo ocurriría mediante la intervención de abogados y gracias a las pruebas de ADN, de Farid Char Abdala (hermano de Fuad, por tanto, tío de Arturo y del por tercera vez alcalde de Barranquilla, Alex Char), con una empleada doméstica del empresario de la superpoderosa familia barranquillera. El hermoso Farid y yo nos hicimos instantáneamente inseparables, y a esta feliz circunstancia de mejores amigos se sumó de inmediato deslumbramiento, recíproco en su inocencia, que me inspiró Ritssy, una espiga de oro de maravillosos ojos vivaces, hija de Farid y de una joven y vital negra del Barrio Abajo, Evelyn García Ariza.
De tal manera nos queríamos que los otros internos y ambulatorios pensaban que éramos una familia y que yo era tío de la preciosa Ritssy, que sacó los cabellos dorados y suavemente ondulados de Farid. Los días en que recibíamos visita, Ritssy abandonaba a su madre y se me encaramaba encima, como si yo fuera el arbolito de su exclusiva propiedad o su caballito de madera, y no me soltaba, muy a su pesar, sino cuando el pastor o su hija Luz Ketty venían a anunciarnos que la visita concluía.

¡Cuánto daría ahora por escribir estas palabras para que Ritssy las leyera, y no para conmemorar un mes de su terrible ausencia! Y es que el 17 de enero hizo un mes en que, parrillera de una moto conducida por su novio, perdiera su resplandeciente vida en un absurdo accidente a la altura de Pontezuela, en la Vía al Mar, saliendo de Cartagena de Indias con destino a Barranquilla. Era la 1:47 minutos de la tarde, el cielo era alto y azul y la brisa levanta su alma dejando su cuerpo tendido en mitad de la calcinante carretera. Había nacido el 8 de junio de 2005, tenía 18 años, reciente bachiller de la Institución Técnica Nacional de Comercio de Barranquilla, dominaba el inglés, ingresaría en la CUC a hacerse Abogada Penalista y soñaba con ingresar a la Armada de Colombia: “Desde ayer el rostro de la hermosa Ritssy ronda mis recuerdos y le pido a Papito Dios la reciba con los brazos abiertos, descansa en paz. Dios, no tenías ni un mes de haber recibido tu grado. Vuela alto Ritssy Char” y “La familia Instenalco lamenta la partida de su exalumna Ritssy Char García. Paz en su tumba”, publicaba al día siguiente de la tragedia el diario Vanguardia, que a su vez reproducía los mensajes aparecidos en El Universal, de Cartagena de Indias.
Ritssy, lamento tanto tener que dirigir estas tristes palabras de amor a tu ausencia irreparable, en lugar de escribirte unas alegres líneas de oro como tu presencia sabrían inspirarme.


Excelente Leo, sigue adelante…!
Interesante e impecable trabajo
Muy buen trabajo