
Oficio: Cartagena es el título de la exposición de pinturas de la artista barranquillera Rosario Heins, radicada en Montpellier (Francia), en el Palacio de la Proclamación de Cartagena de Indias, patrocinada por la gobernación de Bolívar, desde el 14 de diciembre (5-9 pm) hasta el 28 de enero, 2024.
Se trata de una invitación a recorrer las playas cartageneras de la mano de esos vendedores ambulantes que suelen en ocasiones fatigar a los bañistas con su oferta de la más heterogénea mercancía playera. Es una pintura de intenso colorido, como corresponde a la cálida idiosincrasia de la cultura costeña, y siguiendo la tradición del arte Pop que nos legó el genial Andy Warhol con sus latas de sopas Campbell o cualquiera de esos productos populares que encontramos en tiendas y supermercados. Los personajes anónimos de la obra de Rosario ofrecen artículos de consumo popular tales como flotadores, balones, sombreros, chancletas, helados, gafas de sol y toda esa parafernalia que caracteriza a los vendedores de nuestras playas caribeñas.

Aunque oculto para dar mayor importancia a sus protagonistas, el mar es siempre una presencia que se intuye en el trasfondo de sus escenas cotidianas. Es innegable la familiaridad de esta artista con la escenografía que sin duda experimentó desde niña en Cartagena, Santa Marta o Puerto Colombia.
Rosario Heins es una excelente fisonomista que dibuja con trazo ágil y seguro a sus personajes, como se puede admirar en las obras de esta exposición. Es también una artista con la experiencia suficiente para combinar la sensualidad de los colores tropicales con las atmósferas de relajada tranquilidad que identifican esas franjas de confort entre el caos urbano y el cautivante susurro de las olas.

En algunas de sus pinturas se observan también mujeres masajistas en busca de clientes con su indumentaria típica; las turistas en bikini que exhiben la voluptuosidad de sus cuerpos bronceados, parejas que conversan, o el artesano que ensarta una tras otra las cuentas de sus collares multicolores. Por supuesto, su trabajo no se queda en la sola enunciación del fenómeno social que se manifiesta en esas playas. Es también una denuncia de las desigualdades de todo tipo que afligen a nuestra sociedad.
Aunque quizás de manera indirecta y con seductora factura, sus pinturas aluden a los ejércitos de desempleados que sobreviven de manera precaria de una economía informal, más conocida como el rebusque, situación que en nuestras ciudades caribeñas se ha recrudecido con las oleadas de desplazados que en las últimas décadas han invadido los cinturones de miseria que se expanden sin control en la periferia de las ciudades con mayor desarrollo económico. No pasa desapercibido el contraste que establece la condición social y étnica de esos vendedores ambulantes, en su mayoría afrodescendientes, con la de los turistas andinos y extranjeros que pululan en esas soleadas playas de descanso, pero también de rumba y frivolidad. No dejen de verla, es realmente un inédito encuentro con esos personajes desde un punto de vista de asombrosa originalidad.

*Eduardo Márceles Daconte es escritor, curador de artes visuales e investigador cultural. Su libro más reciente es “Los perros de Benares y otros cuentos peregrinos” (tercera edición, Editorial Caza de Libros, Bogotá, 2023).

