"Una ciudad histórica y destino turístico de importancia a nivel global como Cartagena, necesita ser segura para que sus comunidades locales vivan con tranquilidad y puedan transmitir sosiego a sus visitantes. El Plan Titán 24 liderado por el alcalde Dumek Turbay con el apoyo decidido de la Policía Nacional, apunta a combatir la delincuencia en todas sus modalidades y requiere el apoyo de todos los actores de la ciudad".
Eduardo García Martínez

En los últimos años Cartagena se fue cubriendo de un manto de inseguridad que llenó de temor a la ciudadanía y cambió la percepción generalizada de ser una ciudad tranquila y sin mayores problemas de convivencia. Las razones de esa transformación son diversas y fuente de investigación por la academia. Cartagena tiene hoy más de un millón de habitantes y su crecimiento poblacional ha sido permanente en las últimas décadas, favorecido por el desplazamiento forzado de personas desde el campo o pueblos afectados por el conflicto armado en el Caribe colombiano, quienes se ubicaron en barrios subnormales carentes de servicios públicos adecuados y muchos en pobreza extrema. A esa población marginal se unió una buena cantidad de ciudadanos venezolanos que salieron de su país por una creciente crisis económica y política.

El «gota a gota» o «pagadiario», a mano de bandas delincuenciales organizadas que generan violencia por sus exagerados cobros de intereses

La falta de oportunidades laborales y las crecientes necesidades de sustento obligaron a muchas de esas personas a la informalidad para sobrevivir, siendo presa fácil de las prácticas conocidas como «gota a gota» o «pagadiario», a manos de bandas delincuenciales organizadas que generan violencia por sus exagerados cobros de intereses. Junto a ello se ubica un flagelo de creciente preocupación por su peligrosidad y poder de corrupción y violencia: el microtráfico que jalona a jóvenes que no tienen trabajo fijo y caen con facilidad en las telarañas que tejen las mafias narcotraficantes. Algunos terminan de sicarios, otros presos, heridos o muertos. Enfrentamientos entre bandas delincuenciales rivales han dejado un alto número de fallecidos, especialmente jóvenes. A todo ese preocupante panorama se suma el atraco, el robo, el fleteo y los enfrentamientos entre pandillas. El sicariato, mortal modalidad del crimen, superó todas las expectativas y ubicó a Cartagena entre las ciudades más peligrosas del país. Vaya paradoja: de ser un remanso de paz se pasó a liderar la inseguridad y el asesinato bajo la modalidad sicarial.

El atraco, el robo, el fleteo y los enfrentamientos entre pandillas, es preocupante para todos

El fraccionamiento social y familiar contribuye al clima de intranquilidad que se vive en todos los sectores sin excepción, una realidad que debe enfrentarse con todas las herramientas que permite el ordenamiento jurídico, para poder cambiarla. En ese esfuerzo de transformación deben estar todos y cada uno de los actores que conforman la sociedad cartagenera sin excepción, para que pueda ser exitoso.

Plan Titán 24 en todas partes

El alcalde Dumek Turbay entendió desde un principio que la inseguridad es peligroso enemigo al que hay que enfrentar con decisión para poder vencerlo y garantizar tranquilidad a la ciudadanía, y por supuesto a los turistas que por miles llegan a la ciudad en busca de descanso, diversión y disfrute. Por eso el mandatario puso en marcha una estrategia encaminada a rescatar en primera instancia el territorio más emblemático de Cartagena: el Centro Histórico, que había sido tomado por el accionar de la delincuencia que estimuló la prostitución incluyendo niños, niñas y adolescentes, el tráfico y consumo de sustancias psicoactivas, y la presencia de atracadores y estafadores en sus calles, parques y plazas.

Desde el primer día del 2024 se inició la lucha por el rescate del sector colonial a través de una estrategia denominada Plan Titán 24 que arroja excelentes resultados y ha sido aplaudida por la comunidad cartagenera

Desde el primer día del 2024 se inició la lucha por el rescate del sector colonial a través de una estrategia denominada Plan Titán 24 que arroja excelentes resultados y ha sido aplaudida por la comunidad cartagenera. La Policía Nacional ha jugado un papel fundamental en el éxito de esta iniciativa que se mantendrá por todo el período del alcalde Turbay y que ahora se replica en todo el perímetro urbano y corregimental de la ciudad. Los resultados se han visto en Semana Santa cuando miles de turistas nacionales y extranjeros han disfrutado del sector histórico con programación religiosa, artística y cultural organizada por las autoridades del distrito.

Histórica dotación

El tema de la seguridad es vital para Cartagena. Para reafirmar su compromiso con la ciudad en esta materia específica, el alcalde Dumek Turbay entregó a las autoridades de policía una histórica dotación que será el gran apoyo a la cruzada contra el delito en todas sus manifestaciones. Con inversión de 15 mil millones de pesos la entidad policial recibió 210 motocicletas, tres drones águila para cubrir el espacio aéreo de las tres localidades, tres patrullas con tecnología de punta, seis automotores para labores de inteligencia, cien elementos de dotación para los agentes policiales.

Toda esa dotación de última generación estará en manos de tres comandos móviles cuya misión es garantizar la seguridad y tranquilidad de las comunidades cartageneras.

Toda esa dotación de última generación estará en manos de tres comandos móviles cuya misión es garantizar la seguridad y tranquilidad de las comunidades cartageneras. «Que los bandidos se preparen, vamos por ellos» dijo el alcalde Turbay al momento de oficializar la entrega del importante material a la policía. Con la policía en la calle, se esperan resultados contundentes contra el accionar de la criminalidad. Un factor necesario en esta cruzada es el apoyo ciudadano a las autoridades y el actuar decidido, profesional y comprometido de los uniformados en su trabajo. Lograr la seguridad como bien común es compromiso de todos. Cartagena y los cartageneros necesitan tener de nuevo tranquilidad y armonía para vivir en paz, y ofrecer sosiego a los visitantes.