"Por las página de Embrujo, la leyenda de Adolfo Pacheco también corren las imágenes de un Adolfo docente de Matemáticas y Lengua Española, quien asombraba a sus estudiantes con el intríngulis de los números y con el manejo de las diversas figuras literarias que se entrelazan en las obras clásicas de la literatura universal"
Rubén Darío Álvarez

Supe de la existencia del periodista Juan Carlos Díaz Martínez en 1995, cuando recibí una llamada suya, dándome congratulaciones por una entrevista que le hice al compositor Adolfo Pacheco Anillo y que publiqué en el extinto Magazín Dominical, del diario El Universal, de Cartagena.

En esos momentos, Juan Carlos laboraba en el también desaparecido diario El periódico de Cartagena, donde alcancé a ver algunas crónicas que había escrito sobre el municipio de San Jacinto, su pueblo natal.

Más adelante, coincidimos en el cumpleaños de un colega, quien era vecino suyo en un edificio residencial del Centro Histórico de Cartagena. Ese día me llevó a su apartamento para mostrarme las primeras páginas de un proyectado libro sobre la vida de Pacheco Anillo.

Juan Carlos Díaz llevaba más de treinta años conformando Embrujo, la leyenda de Adolfo Pacheco

Intuyo, entonces, que Juan Carlos llevaba más de treinta años conformando Embrujo, la leyenda de Adolfo Pacheco, el libro que ahora tengo en mis manos, y que me atrevo a decir (sin lambonerías de por medio) que es lo mejor que se ha escrito, hasta el momento, sobre el autor de La hamaca grande.
Me atrevo a decir otra cosa: Adolfo Pacheco ha sido el gran personaje de la vida de Juan Carlos, puesto que siempre que nos encontramos el noventa por ciento de nuestras conversaciones giran en torno a Pacheco Anillo o a cualquier aspecto de San Jacinto. Por eso, no es casualidad que el festival sabanero que él organizó en Cartagena se haya nombrado como “Festival de la hamaca grande”, que lastimosamente sólo duró tres ediciones.

A parte de eso, en los últimos años de su vida, Pacheco Anillo fue objeto de numerosos homenajes y veladas musicales, detrás de las cuales casi siempre estaba Juan Carlos organizando y abriendo escenarios dentro y fuera de Cartagena y del departamento de Bolívar.

Ahora publica este libro, que podría considerarse algo así como una recopilación de todas las conversaciones que sostuvo con el maestro Pacheco, en medio de las parrandas que el autor montemariano improvisaba con el cantante Juan Elías Díaz (padre de Juan Carlos) y como producto de todas las veces que se visitaron entre Cartagena, Barranquilla y San Jacinto.

Adolfo Pacheco Anillo el gran juglar e los Montes de María

Todo eso explica la razón por la cual el libro está bellamente nutrido con anécdotas y pasajes que nunca antes se habían contado sobre Pacheco Anillo, pues es muy poca la gente que sabía que el compositor también fue un magnífico deportista, invirtiendo su energía vital en el béisbol, el fútbol y el ajedrez. Pero también era un terrible tirador de trompadas, quien no temía enfrentarse con contendores más grandes y pesados que él, no importando cuáles fueran los resultados de la contienda.

Tampoco se sabía mucho sobre su afición a la poesía, la cual declamaba muy bien y hasta le sirvió de base para convertirse en un decimero excelso, como los que brotan en las diferentes subregiones de los Montes de María, habilidades que vertió en las futuras canciones, que ahora son clásicos de la música folclórica del Caribe colombiano.

Adolfo Pacheco también fue docente de Matemáticas y Lengua española

Por las páginas de Embrujo, la leyenda de Adolfo Pacheco también corre las imágenes de un Adolfo docente de Matemáticas y Lengua española, quien asombraba a sus estudiantes con el intríngulis de los números y con el manejo de las diversas figuras literarias que se entrelazan en las obras clásicas de la literatura universal.

Este compendio de las nostalgias infantiles y juveniles de Juan Carlos Díaz ya tiene su puesto de honor dentro de la profusa bibliografía, que se ha ido conformando con los años, en torno a la figura del autor de El mochuelo. Pero, para mí, es el más robusto de todos los escritos hasta ahora concebidos para honrar la memoria de uno de los artistas más grandes que ha parido el departamento de Bolívar en todos los tiempos.

El libro La leyenda de Adolfo Pacheco resultó ganador de una convocatoria del Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar /Icultur/, en 2023.