
“No he venido aquí de mago
Aunque he venido de farra
No toco más la guitarra
No soy de Santa Lucía
Tampoco soy de Ibagué
Soy un mozo de Sincé
Me llaman Adolfo Mejía”
(Adolfo Mejía)
La semblanza del Músico
La personalidad musical de Adolfo Mejía seduce por lo que supo proponer como instrumentista del piano y la guitarra, compositor, arreglista, director de coros, bandas y orquestas populares y sinfónicas. El aporte del maestro lo hace imprescindible en la música de Colombia. Además, poeta, ensayista, poliglota, amante de la filosofía clásica, la hermenéutica religiosa, esotérica, y un ser sensible a las manifestaciones del arte, entre otras a la pintura.

Fecha del nacimiento
El lunes 5 de febrero de 2024 se conmemora los 119 años de nacimiento del músico en la villa de San Luis de Sincé para la época perteneciente al departamento de Bolívar (hoy, Sucre). Llegó acompañado de su madre Francisca Navarro Iriarte a Cartagena al barrio de San Diego; en escasos días en la misma calle San Pedro Mártir donde estuvo bajado pasó a vivir en casa del maestro Benjamín Orozco Zambrano, contrabajista y violinista padre del joven músico Ladislao Francisco Orozco Figueroa.
Barrio de San Diego
En casa del capacitado músico Benjamín Orozco Zambrano tronco de una familia de músicos, el joven sinceano encuentra a un bisoño músico como él y crecen como condiscípulos con la diestra mano amorosa de quien asumió un padrinazgo afectuoso y pedagógico con ambas criaturas: Adolfo Mejía y Ladislao F. Orozco F.
Restaurar la memoria de Adolfo Mejía Navarro (1905 – 1973) ha sido una tarea compleja, bien podría decirse que en lo que respecta a mí persona inicié una investigación en Bogotá en 1976 entrevistando a los compositores Raúl Mojica Mesa (1928 – 1991) discípulo de Mejía, Fabio González Zuleta (1920 – 2011) y Jaime León Ferro (1921 – 2015). En Cartagena entrevisté a los músicos y discípulos del maestro: Tulia Vásquez violinista (hermana de la pianista Mercedes Vásquez de Lequerica; vivía la violinista frente a la Clínica de Manga en los días de la entrevista, Agustín de la Espriella, Teresa Orozco, Regina Martínez, Ladislao Orozco (hijo), Carmelo Orozco, José Rizo Pombo, Garza Luzano, Alfredo Villamarín estos dos últimos quienes hicieron parte de los grupos de cuerdas en los patios del guitarrista Patricio Piñeres en Torices y Candita Rojas en Crespo.

Entre Aníbal Esquivia Vásquez, Carlos Barreiro Chávez y la documentación de partituras preservadas en manos de su discípulo Luis Rosemzweie, el nombre de Mejía se ha podido salvar de las garras devoradoras del olvido, y hoy puede uno saber de su música, que siempre fue primicia noticiosa el compositor sinceano – Cartagenero. En aras a la verdad histórica, se puede expresar de manera asertiva que, Esquivia Vásquez, Barreiro Chávez y Rosemzweie ayudaron a enhebrar el hilo del tejido de ésta historia en la restauración memoria cumbre de Adolfo Mejía Navarro.
La ruta e indicios de la memoria
El material recopilado tuvo en el pianista y discípulo de Mejía el barranquillero Luis Rosemzweie un ángel custodio para que su literatura musical no se pierda en la penumbra del implacable olvido.
El investigador

La época del período bogotano en que alterné mis estudios de filosofía con la investigación sobre Adolfo Mejía. De dichas indagaciones surgieron mis libros Adolfo Mejía La Musicalia de Cartagena, Editorial Lealón: Medellín, 1994. Muchos años después, la Efemérides celebratoria el folleto 100 Años al natalicio de Adolfo Mejía, Cartagena: Espitia Editores, 2005 y el libro Adolfo Mejía Viajero de sí mismo, Bogotá Editorial Plumas de Mompox, 2007.
Contribuyentes
La iconografía fotográfica tarea conjunta con la familia Mejía Franco, Luis Carlos Rodríguez, Hernán Alberto Salazar, familia Lorduy Esquivia y Lorduy Vergara para así anudar un material al darle contenido y forma en el campo investigativo. Se conjunta y se cotejan con textos ensayísticos, iconografías fotográficas y dispositivos fonográficos de su obra compositiva. El proceso restaurativo ha sido un compromiso individual y colectivo en poner en escena la obra de un maestro esencial y determinante en la construcción del nacionalismo musical colombiano.

Músicos y directores
En la parte meramente musical resalto a músicos y directores de orquestas sinfónicas y grupos de cámaras como: Guillermo Espinosa Grau, Jaime León Ferro, Ernesto Díaz, Luis Biava, Francisco Zumaqué, Alejandro Posada, Eduardo Carrizosa, Luis Fernando León, Francisco Rettig (chileno), Dimitar Manolov (búlgaro), Enrique Diemecke (México), Carmen Moral (peruana), Amilkar Rodríguez Pernett, Camilo Daza Meneses, Alonso Rodríguez Pernett, Ruper Sierra, Germán Céspedes y Hadrian Ávila, entre otros.
Intercesores
Deseo destacar de manera primordial al historiador, médico y crítico musical del Grupo INTERDIS Universidad Nacional Sede Medellín, Luis Carlos Rodríguez Álvarez, prologuista de Adolfo Mejía viajero de sí mismo. La Rusa y pianista Galina Likosova y Hernán Humberto Restrepo miembros del Grupo INTERDIS han sido clave en la búsqueda documental con el maestro Hernán Alberto Salazar Cabarcas en posicionar a Mejía en el lugar correspondiente en la historia del arte musical. Asimismo, ha contribuido en promover la edición de las partituras de Mejía de obras corales, piano y cámara, labor musicológica, entre otras partituras, el Himno de la Armada Nacional con el respaldo de UNIBAC.

En la obra pianística las maestras Elvia Mendoza, Teresita Gómez, Blanca Uribe y el pianista Andrés Gómez con sus interpretaciones han puesto la obra de Mejía en los oídos y vistas de un público ávido de la buena música. En ese orden de ideas, cabe resaltar la salva guarda de partituras del Patronato de Arte y Ciencia de Bogotá, Banda de la Armada Nacional, Orquestas Sinfónica de Colombia, Orquesta Filarmónica de Bogotá y archivo de partituras de UNIBAC.
El proceso del conocimiento como el restaurativo de la memoria histórica no es de un individuo en particular, sino el aporte de múltiples personas en capacidad de dar razones de lo que se investiga, en este caso central, la obra compositiva del maestro Adolfo Mejía en la que se incluye la actividad pedagógica del maestro.

Posando en el estudio del pintor Piere Daguet. Foto archivo del músico Miro Pablo, utilizada en su tesis de Maestría para la Universidad de Antioquia. Mejía fue cultor de disciplinas herméticas como el Cuarto Camino de George Gurdjieff, doctrina filosófica, de profundo contenido metafísico, cosmológico donde la física, matemática y la música desarrollan una serie de tesis sobre los componentes del universo.

Adolfo Mejía fue el asesor técnico de la Sociedad Musical Pro – Arte de Cartagena y miembro fundador con el director de orquesta sinfónica Guillermo Espinosa Grau, Daniel Lemaitre Tono, Aníbal Esquivia Vásquez, Clemente Manuel Zabala e Ignacio Villarreal.
La Sociedad Pro – Arte Musical de Cartagena creada en 1945 hasta 1963 trajo a Cartagena a los mejores músicos del mundo en su momento, entre ellos a dos figuras estelares de España, el guitarrista clásico Andrés Segovia quien alternara con Mejía en velada para los organizadores, artistas invitados y críticos musicales y Nicanor Zabaleta a quien Mejía le compone Luminosidad de Aguas para arpa.

El valor iconográfico de las fotografías sirve de insumo para ponderar de manera holística la obra significativa del músico colombiano Adolfo Mejía Navarro.
La frase lapidaria del poeta, novelista y médico Alfonso Bonilla Naar:” Ha muerto el maestro Adolfo Mejía. Ha muerto de muerte, lo mató la vida”, publicada en El Espectador.
Han transcurrido 119 años de su nacimiento y 50 de su partida terrenal lo que bien muestra un buen balance favorable de lo que se ha hecho, sustantivamente en trabajo de grado, maestría, doctoral y postdoctoral como la tesis del violinista Álvaro Angulo para la Universidad de Indiana en Estados Unidos.
Cada página en la vida artística de Adolfo Mejía fascina por su ingenio novedoso, por el tratamiento melódico, armónico, rítmico, texturas y timbres en los conceptos instrumentales que nutren su creación compositiva. El periplo terreno del maestro comienza en Sincé al lado de su padre tiplista del mismo nombre, el violinista y sacerdote Mariano Rodríguez Hontiyuelo. En Cartagena con Benjamín Zambrano, en el Instituto Musical de Cartagena, Juan D’Sanctis y Academia Musical de Eusebio Celio Fernández. En Bogotá en El Conservatorio Nacional de Música con Jesús Bermúdez Silva, Gustavo Escobar Larrazábal y Andrés Pardo Tovar. En Francia en la Escuela Normal de Música de París fue discípulo de Charles Koechlin y Nadia Boulanger. Participa en París con la Orquesta de Rose Cornase.
La trayectoria musical de Mejía lo pone a la altura de los grandes músicos en la historia escritural del arte. Mejía como pocos compositores musicales de Colombia llevó a partituras obras populares del acervo cultural del sustrato africano al lenguaje sinfónico, siendo el primer compositor en realizar ese tratamiento, pensó a un país diferente y por tal motivo escribió partituras que comprendieran a un país múltiple y diverso en la arena cultural.
En 1997 con el escritor Germán Espinosa quien fuera instruido en literatura y música hicimos parte del documental Adolfo Mejía Maestro Generoso de Roberto Triana para Colcultura. En particular en lo que respecta a mí con la celebrada pianista Elvia Mendoza realizamos conferencias musicales donde yo hacía la narrativa histórica. En Bogotá en la Feria del Libro de 1994 con el músico Jorge Nieves participamos como expositores en literatura y música.


Cuando pienso que se mucho, me encuentro con que SE poco, por eso aprecio
El caudal histórico de los talentos de mi tierra. Somos una paradoja: escribimos sin saber leer y y leemos sin ser escritores
Oh tierra mía que feliz me hace el aprender y leer de tus hijos!