
sí, ella
esa chica
la de mi calle Guerrero
del arrabal Getsemaní condenado
La que regresa
recién bañada
en el Ganges durante el Kumbh Mela
por regalarnos la luna azul de aquello ríos,
una luna que los contrabandistas ´pisingo´
guardan celosamente
en su esquina
del garito y destilería clandestina
Cuando yo a ella
a la chica de mi calle Guerrero
siempre
le veo un parecido
a un tenue Jazz de Bombay
un Jazz de Luisiana
porque yo a ella
no la veo únicamente en mi calle guerrero
Pero soy todo reverencia
a ese enigma de su piel indostana
de mujer caboclo brasileña
por detenerse ella en esos caboclos
después de bañarse en ríos sagrados
Y ella con aquel estampado en sus pómulos
dejándomela ver
para que yo la vea
como una nota violina de miel
El pelo de su cabeza anidándose de peinetones
los traídos por ella
de una pagoda por allá por Bombay
al ir ella preparándonos
en esta calle Guerrero de mi barrio
la atormentadora delicia de una bailanta
por empezar a soltarse ella
en libido desde el sonar
en piedras preciosas de sus pulseras
pero con mucho más oro
por su cuello de esbeltez
Los marineros de embarcaciones ilícitas
la recordamos como si fuera la cerveza
que lo espera a uno en Luisiana.


Pedro Blas Julio es un griot. Un cantor como los aedas griegos que le cantaban a los dioses en los acantilados de Samos y Santorini. Es el más importante poeta colombiano que tiene el país.