"El alcalde Dumek Turbay busca construir un liderazgo que estimule confianza entre los cartageneros. En sus 100 días de gobierno ha logrado numerosas victorias tempranas que lo acercan a la gente. Su gestión es de cuatro años, pero si logra las transformaciones que requiere la ciudad con miras al 2033 cuando cumple 500 años de historia., estará llamado para retos mayores".
Eduardo García Martínez

Cien días al frente del destino de una ciudad puede marcar el talante del gobernante y mostrar de alguna manera hacia donde se orienta el futuro.

En el caso de Cartagena el alcalde Dumek Turbay ha dado muestras de querer corregir entuertos del pasado reciente, cambiando la inacción por ejecutorias, mostrando que el gobierno de la ciudad no es un discurso ni una narrativa sin sustento, sino una acción que requiere ideas, convicciones, fortaleza, sacrificio y afecto sincero por la gente, en especial la más necesitada.

Si al gobernante lo mueve el anhelo de transformar, de cambiar realidades, de buscar el bienestar colectivo de manera permanente, tiene que trabajar en ello sin descanso, apoyándose en equipos que tengan la misma disposición y el ímpetu necesario para mantener el espíritu siempre dispuesto.

El alcalde Turbay, al frente de secretarios y subalternos, inspeccionando obras que se ejecutan en lugares diferentes de la ciudad

En 100 días de gobierno se ha podido observar al alcalde en todas partes, al frente de secretarios y subalternos inspeccionando obras que se ejecutan en lugares diferentes de la ciudad, hablando con la gente en sus comunidades, construyendo confianza, mostrando que lo que dijo en campaña de hacer un gobierno en la calle es cierto.

Turbay está construyendo un liderazgo que siembra beneplácito entre los cartageneros, que comienzan a tener de nuevo fe en el gobernante, y esperanzas centradas en un cambio de paradigma: atrás debe quedar la ciudad del descredito, la permisiva, la cercada por la informalidad, la insegura, la más pobre, la muy desigual, la del tejido social desgarrado, la de los jóvenes sin rumbo ni oportunidades, la sin afecto ni arraigo por lo propio.

Lograr esa transformación no será fácil, exigirá esfuerzos gigantescos y sobrepasará el tiempo de cuatro años que tiene el alcalde Turbay como mandato. Pero Dumek tendrá sobre sus hombros la responsabilidad de poner los rieles de la transfiguración de Cartagena con los ojos puestos en 2033, cuando se cumplen los primeros 500 años de su fundación.

Para esa fecha, si las cosas se hacen bien, la ciudad deberá ser el destino turístico más importante del Gran Caribe y sus niveles de desarrollo y bienestar tendrán reflejo en todo el territorio del distrito. Todo dependerá de una dirigencia igualmente transformada y de una ciudadanía comprometida con su propio destino.

Por el buen camino

Mirando en perspectiva se puede decir que ahora se marcha por el camino correcto. Los 100 días del nuevo gobierno de la ciudad muestra avances notables. Miremos:

El trabajo de rescate del Centro Histórico ha sido persistente y los resultados pudieron verse durante la Semana Santa con una programación religiosa, artística y cultural que despertó elogios y permitió que cartageneros y turistas disfrutaran del cordón de piedra con tranquilidad.

El rescate del Centro Histórico ha sido persistente y los resultados pudieron verse durante la Semana Santa con programación religiosa, artística y cultural

Esa acción tiene que ser persistente para lograr que este lugar paradigmático sea la punta de lanza de un turismo no depredador, respetuoso, libre de avivatos y organizaciones delictivas delicadas a promover y lucrarse de la prostitución con menores de edad, el narcotráfico, el robo y la explotación a los turistas. En ese propósito debe estar vigilante la Secretaría de Turismo que en buena hora fue creada por iniciativa del ejecutivo con el beneplácito pleno del concejo distrital.

La operación «tapa huecos» en diferentes sectores de la ciudad mejoró la movilidad, en tanto los trabajos para limpiar canales de aguas pluviales en algunos sectores críticos alivió la zozobra de los vecinos que temen la llegada de las lluvias. La presencia del alcalde en zonas de emergencia como cuando se dañaron tuberías del acueducto, para exigir celeridad en los trabajos, lo muestran cercano a la gente, desarrollando empatía. Derrumbar las casetas de peajes ya sin uso, aumentan su visibilidad.

La operación «tapa huecos» en diferentes sectores de la ciudad mejorando la movilidad y la vigilancia para agilizar arreglo en tuberías del acueducto para evitar mayores racionamientos, produjeron confianza en las comunidades

El desmonte, en marcha, del edificio Acuarela y el allanamiento a las oficinas de la empresa constructora en Medellín para defender derechos de quienes invirtieron en la obra fallida, advierten de una disposición de hacer lo que es correcto: llevar confianza a la población y estimular el sentido de pertenencia por el patrimonio monumental, amenazado por la construcción del edificio en área cercana al castillo de San Felipe de Barajas.

El desmonte, en marcha, del edificio Acuarela, estimula el sentido de pertenencia por el patrimonio monumental, amenazado por la construcción del edificio en área cercana al castillo de San Felipe de Barajas

El anuncio de intervenir 57 tramos viales con inversión de más de $68 mil millones en las tres localidades, llevan un mensaje alentador a la comunidad cartagenera, que ha visto el deterioro progresivo de la malla vial en los últimos años. A eso se suma la anunciada construcción del Malecón del Mar que será otro gran atractivo en el circuito del turismo.

Iniciar el año lectivo en las instituciones educativas públicas del Distrito con la alimentación escolar garantizada desde el primer día, no era usual y por el contrario pasaban semanas y hasta meses antes de tener los estudiantes la comida en la boca. El caso es más significativo si se tiene en cuenta que en muchos hogares escasea el alimento, y el que reciben los niños en el colegio de manera gratuita equilibra la balanza. Después de productiva reunión entre voceros del magisterio, la alcaldía y la Secretaría de Educación, se anunció una inversión de más de $90 mil millones para mejorar la infraestructura educativa del distrito.

Si se tiene en cuenta que en muchos hogares escasea el alimento, el que reciben los niños en el colegio de manera gratuita equilibra la balanza

Por otra parte, la voz de Turbay se ha escuchado enérgica defendiendo a los usuarios del servicio de energía eléctrica no solo de Cartagena sino de la región Caribe, impulsando el inicio del macroproyecto de recuperación del Canal del Dique, pidiendo que se le entregue al Distrito de Cartagena el proyecto de defensa costera para terminarlo, ante su atraso evidente.

Dumek es el medio y el mensaje

En la segunda mitad del siglo XX el pensador canadiense Marshall McLuhan planteó que el más importante medio de comunicación es el lenguaje. De ahí concluyó que el medio es el mensaje, y ese medio sirve para dar sentido a lo que hacemos. En ese universo de significados se está moviendo Dumek. Sabe que la ciudad que gobierna es como una barca que andaba sin timonel y con una tripulación sin esperanza próxima al sacrificio. Su mensaje comenzó con despertar la esperanza en la campaña electoral, y ya en posesión del mando inició el proceso de concreción del mensaje con ejecutorias.

En 100 días, a partir del 1 de enero, los cartageneros han visto al alcalde en acción desarrollando su estrategia de decir y hacer, convertido en el medio y el mensaje, que llega directo a los móviles de la ciudadanía a través de las redes sociales y los portales noticiosos, sin demora. La gente puede enterarse entonces de las ejecutorias del gobernante y calificarlas.

Inseguridad

Dumek Turbay ha tenido bastantes victorias tempranas en sus 100 días de gobierno. Sin embargo, hay alguna golondrina haciendo verano: la inseguridad en general y el sicariato en particular. Preocupa, y mucho, la vinculación de jóvenes del patio a las bandas delincuenciales, en distintos ejercicios delictivos, incluido el sicarial. Hace poco fueron capturados en operativo policial dos menores de edad presuntamente sicarios, lo que tiene prendidas las alarmas. Para contrarrestar el crimen se creó el Plan Titán 24 desde el primer día de gobierno, y recientemente se entregó a la policía un equipo mecánico y tecnológico que incluía decenas de motocicletas, automotores y drones, con inversión de $15 mil millones. Aun así y pese a la captura de reconocidos delincuentes, el sicariato y los homicidios continúan mostrando cifras alarmantes.

Hay otros asuntos de cuidado como la pobreza, considerado uno de los problemas más agudos de Cartagena, que necesita toda la atención del gobierno distrital para enfrentarlo. Se requieren políticas públicas audaces, alianzas de alto nivel, recursos financieros de magnitud, proyectos y programas que ataquen lo estructural del fenómeno. No obstante, este grave problema escapa, por supuesto, a la pretensión de ser incluido en una rápida mirada de observación de lo que han sido los 100 días del nuevo gobierno de la ciudad.