
Cartagena cuenta con una importante zona industrial, es destino turístico apetecido por el turismo endógeno y exógeno, su puerto es modelo en América Latina, crece en logística portuaria, pero necesita mayor inversión extranjera y explorar otras líneas de producción industrial para seguir avanzando. Ese progresar debe estar acompañado de una mejor distribución de la riqueza, que se irrigue de mejor manera por las comunidades, que signifique empleo, mejor calidad de vida para los cartageneros.
Combatir la pobreza, cualificar la educación, sembrar pertenencia en los jóvenes al tiempo que se revive en los adultos, formar nuevos liderazgos, estructurar confianza, son algunos de los retos que deben enfrentarse para cambiar realidades en la Cartagena, que padece dificultades y limitaciones que frenan su desarrollo.
Para logarlo es preciso unificar las voluntades de los cartageneros todos, trabajar en armonía, deponer malquerencias y andar en una sola dirección. La cruzada de salvación de la ciudad requiere compromiso y sacrificio. La sociedad civil y el alcalde electo Dumek Turbay dieron un paso adelante en la búsqueda de consensos para rescatar la confianza perdida y armonizar propósitos comunes, durante reunión realizada en el palacio de la Proclamación convoca por la Fundación Diálogo Social. Desde entonces se respira un aire diferente al de la confrontación y el desafío que caracterizó el gobierno del saliente alcalde William Dau, y por el contrario se buscan nuevos escenarios para seguir dialogando y proponiendo salidas para la encrucijada actual.

La comunidad cartagenera ha expresado su preocupación por el crecimiento de la inseguridad, los niveles de degradación en el Centro Histórico, problemas de movilidad, pobreza, informalidad, entre otros males, y ha pedido al alcalde electo que se modifiquen esas realidades.
Por una ciudad distinta
Turbay ha dicho que quiere hacer historia. Y tiene todo para lograrlo. Un mandato contundente con la más alta votación desde cuando se inició la elección popular de alcaldes, confianza de la sociedad civil, estabilidad fiscal, buenas relaciones con otros mandatarios regionales y nacionales, la Policía Nacional, un equipo de gobierno de aceptación generalizada, y su propia y reconocida capacidad de acción y liderazgo.
Para encarar la inseguridad estructuró el Plan Titán 24 y colocó al frente a un curtido miembro /r/ de la policía, el general Carlos Rodríguez Cortéz, pero también se reunió con el director general de Policía, general William Salamanca, quien le ofreció todo el concurso de la institución para enfrentar a los antisociales. Previamente, después de ganar la contienda política del 29 de octubre, pidió al presidente Gustavo Petro que su primer consejo de seguridad de 2024 se haga en Cartagena.

Turbay está impulsando iniciativas para buscarle a la ciudad y a los cartageneros mejores perspectivas hacia el fututo. Planteó y logró que se realice una reunión en Cartagena /segunda semana de enero 2024/ con el ministerio de Comercio, Industria y Turismo y su oferta institucional a través Fontur, Procolombia y Colombia Productiva, para devolverle esplendor a la industria turística local, quitándole los lunares que ahora la enturbian. El alcalde electo advirtió desde un primer momento que rescatará el Centro Histórico, combatiendo a quienes lo han degradado con actividades de prostitución, venta y consumo de drogas, inseguridad, suciedad y escándalos. Otra de las propuestas de Turbay es crear la Secretaria de Turismo.

En su propósito de impulsar nuevas dinámicas para el turismo y la promoción de Cartagena como epicentro de grandes eventos globales, Turbay ofreció a la ciudad para la realización de la Cumbre de Biodiversidad de las Naciones Unidas /COP 16/. En mensaje al presidente Petro y la ministra de Medio Ambiente Susana Muhamad, aseguró que Cartagena cuenta con toda la experiencia y la capacidad instalada para realizar con éxito este importante encuentro mundial, al que asisten delegaciones de 200 países y traza políticas para favorecer la biodiversidad en el planeta.
Así mismo Turbay busca incentivar la relocalización industrial, estimular la inversión extranjera y la producción de hidrógeno verde en Cartagena, facilitando esas iniciativas desde su gobierno.
El 2024 marcará el inicio de la anhelada recuperación de la ciudad que extravió su norte hace más de una década y ahora se prepara para darle un giro a su calamitosa realidad actual.


